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Claman jóvenes al gobierno estatal que dé continuidad a actividades culturales

Yee Trujillo

Ayer, 42 jóvenes egresaron del curso de Caligrafías Urbanas que se impartió en el centro cultural Faro Zapata como parte de las acciones que realiza el Instituto Guerrerense de la Cultura (IGC) para alejar a niños y jóvenes del ambiente de violencia que se vive en zonas vulnerables como las colonias Emiliano Zapata y Ciudad Renacimiento.
Mientras mostraban los murales que pintaron para el acto de clausura a lo largo de una barda de la calle Tres de la colonia Emiliano Zapata, los jóvenes explicaron con desánimo que en uno de los murales plasmaron a uno de los integrantes de su crew o grupo, un muchacho de 17 años llamado Alfonso y conocido por ellos con el tag o apodo Ziare que estudiaba en la preparatoria número 7 de la UAG y fue asesinado hace apenas unos meses en uno de los hechos de violencia registrados en el puerto.
“La verdad, pues yo prefiero estar pintando, haciendo grafiti, a estarme drogando o andar en las calles bandaleando o algo así, mejor prefiero esto, la neta me nace del corazón esto”, indicó Luis, uno de los jóvenes que acudieron al taller desde la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio y es mejor conocido por sus compañeros como Nazer.
Además, opinó que los gobiernos deben poner más atención en los jóvenes, y que lejos de considerarlos “delincuentes”, deben continuar fomentando este tipo de cursos y talleres que destaquen el talento de los guerrerenses porque “sí necesitamos ayuda”.
“Me parece muy bien que estén practicando estos talleres porque nos ayudan a nosotros a no hacer vandalismo y enfocarnos a lo que en verdad nos gusta”, comentó Raúl, un joven de la colonia Vacacional conocido como Sanek.
Agregó que los mismos participantes se han encargado de invitar a sus vecinos y conocidos a integrarse a las actividades que se organizan en el lugar para “que hagan cosas diferentes” y se alejen de los actos delictivos o malas compañías, aunque algunos acuden sólo durante algún tiempo.
“Está pesado pues, de hecho aquí nos vinieron a molestar cuando estábamos pintando el mural, que quién nos había dado permiso o qué, pero pues no pasó a mayores”, lamentó otro de los jóvenes.
Antes de partir una de las piñatas elaboradas en el lugar, participantes del curso y personal del Faro Zapata destacaron que muchos de los jóvenes llegaron hace cuatro meses con actitudes conflictivas, algunos de ellos anduvieron en “malos pasos”, pero ahora se han integrado a la comunidad y son personas “más tranquilas”.
De acuerdo con la coordinadora del Faro Zapata, una joven conocida como Rank, en el curso-taller que duró cuatro meses se registraron muchos jóvenes de entre 14 y 25 años, procedentes de colonias como Emiliano Zapata, Ciudad Renacimiento, Sector 6, Vacacional, la unidad habitacional El Coloso y hasta de la céntrica colonia Progreso, aunque ayer sólo unos 42 concluyeron.
Destacó que aunque en ocasiones varios jóvenes no pudieron asistir a las clases porque ocurrían hechos de violencia o balaceras afuera de sus casas, desde que comenzaron los cursos de caligrafía, elaboración de chilate o piñatas, grabado, pintura productiva, baile y fotografía infantil, el Faro Zapata funciona como punto de encuentro para unos 300 niños, jóvenes y señoras de las colonias aledañas.
Los jóvenes pidieron que el gobierno del estado y el IGC continúen destinando recursos económicos para la impartición de estos talleres durante todo el año y que apoyen a la juventud porque consideran que estas actividades sí funcionan para despejar sus pensamientos y alejarlos de la situación de violencia que viven en sus colonias.

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