Ofrece Julieta Venegas un concierto como embajadora de la UNICEF
Fidel Orantes / Agencia Reforma
Ciudad de México
Su compromiso con la niñez y la adolescencia mexicana, desde 2009 como embajadora de la UNICEF, llevó a Julieta Venegas a ofrecer un concierto a beneficio de éstas el sábado por la noche.
Lo recaudado por el show, que se llevó a cabo en el Teatro de la Ciudad, será donado a la organización con el objetivo de seguir los trabajos en favor de los derechos de niños y adolescentes.
Minutos después de las 19:00 horas, la tijuanense salió al escenario para interpretar Amores platónicos, ante una audiencia de aproximadamente mil 350 personas, de acuerdo con organizadores.
La intérprete hizo gala de su voz y su destreza con algunos instrumentos, como el acordeón y el ukelele, durante el recital que duró una hora con 40 minutos, en el que no pasó por alto agradecer a la UNICEF por organizar el espectáculo.
“Estamos muy felices de estar tocando en el Teatro de la Ciudad, muy contentos de poder apoyar y ayudar a esos niños”, dijo Venegas en su primera intervención.
En su repertorio incluyó una serie de temas que hicieron cantar y aplaudir al público conformado por jóvenes, adultos y niños de ambos sexos.
Limón y sal, Sería feliz, Algún día, Bien o mal, Otra cosa e Ilusión se escucharon en el recinto que hacia al final lució casi lleno, pues parte del público llegó retrasado.
En ocasiones, Julieta aprovechó el micrófono para platicarle a sus seguidores el significado de sus melodías.
“Esta canción habla de esas veces que estás presente en lo físico pero tu corazón o tu mente están en otro lado”, mencionó antes de cantar Si tú no estás.
En lo personal, me gusta más escuchar al corazón, que aunque es el que más tropieza y se equivoca, a la larga es el más sabio”, comentó cuando presentó Duda.
Sus fans, que en momentos le gritaron: “¡Todos te amamos, Julieta!”, demostraron ese cariño al convertir el teatro en un karaoke con los éxitos Lento, Me voy, Eres para mí y El presente.
Durante el show, Venegas adelantó que será en 2013 cuando lance un nuevo disco, en el que casi no utilizará el acordeón, por lo que será distinto a sus otras producciones.
La cantante inició su despedida agradeciendo que, a pesar del caos de la ciudad por la transición de gobierno, la gente haya asistido a su concierto.
Fue antes del encore que la UNICEF concedió un reconocimiento y un ramo de rosas a la intérprete por su labor como embajadora.
Inmediatamente después su banda regresó, y aunque no quiso hacer de su show algo político, ofreció un mensaje de amor y tolerancia a su público.
“El verdadero cambio, la revolución llegará cuando en lugar de ver nuestras diferencias, veamos nuestras similitudes, que todos somos seres humanos, mexicanos y queremos lo mejor para nuestro país, expresó antes de Revolución, y después concluyó con Andar conmigo.




