Intenta Del Toro cambiar la perspectiva que Hollywood tiene sobre los latinos
Mario Abner Colina / Agencia Reforma
Ciudad de México
El puertorriqueño Benicio del Toro quiere que la gente lo recuerde sólo por su trabajo artístico, por eso suele rechazar contratos como modelo para campañas publicitarias, algo que sí aceptan hacer colegas como Brad Pitt o George Clooney.
Antes que llenarse los bolsillos de dólares, dice en entrevista telefónica desde Los Ángeles, prefiere saturarse de proyectos interesantes.
“He hecho algunas cosas en publicidad, pero yo nunca me he visto de esa manera, nunca he querido que me vean como el galán. Yo lo que quiero es contar buenas historias, estar en buenos personajes, en buenas historias”, explica el actor, varias veces ubicado como uno de los latinos más sexys de Hollywood.
El protagonista de filmes como El hombre lobo y Che, padre de una hija y ex pareja de celebridades como Scarlett Johansson y Claire Forlani, dice no saber qué tan cierto es eso de que sus rasgos duros y peculiar rostro lo han hecho muy popular entre las mujeres.
“Esta es la cara que me dio la naturaleza”, reconoce simplemente antes de soltar una risa.
Del Toro, quien se encuentra en negociaciones para los proyectos que rodará el siguiente año, señala que en su carta a Santa Clos está el deseo de volver a trabajar con un cineasta mexicano, algo que ya hizo en 21 Gramos, de Alejandro González Iñárritu.
“Soy admirador de muchos directores mexicanos, pero, tristemente, ahora mismo no tengo nada con alguno. Hay muy buenos directores, reconocidos mundialmente, que seducen a cualquier actor, como Carlos Reygadas y Gerardo Naranjo, que hizo Miss Bala.
“Obviamente están en mi lista los sospechosos habituales, Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu”, dice Benicio, de 45 años.
Este 2012, luego de una carrera de 25 años, Del Toro decidió convertirse en director y rodar el cortometraje El Yuma, que forma parte del ómnibus 7 Días en La Habana, en el que también participan cineastas como Laurent Cantet y Pablo Trapero.
Además de deberse a inquietudes artísticas que le ha despertado el haber trabajado con realizadores como Steven Soderbergh, Oliver Stone, Guy Ritchie o Terry Gilliam, el ponerse detrás de una cámara se debió, comenta, a intentar cambiar la perspectiva que en Hollywood se tiene sobre los latinos.
“Necesitamos directores latinos que cuenten historias distintas. También necesitamos grandes películas protagonizadas por latinos, que no hagan de jardineros ni criminales, que tengan éxito en crítica y taquilla. Eso cambia la visión que se tiene de una minoría como los latinos”, considera.
Confiesa pensar actualmente en las historias que conformarán a futuro su largometraje ópera prima, pero sólo acepta a compartir a grandes rasgos sus ingredientes.
“Mucha acción, pero también drama y buenos personajes”.
–Su verdadero nombre es Benicio Monserrate Rafael del Toro Sánchez.
–Ha ganado más de 30 premios en y fuera de Hollywood como actor.
–Tiene ascendencia italiana, española y amerindia.
–Posee la nacionalidad puertorriqueña, pero también la española.
Se declara Benicio fanático del rock
Si hay algo de lo que en verdad es fanático Benicio del Toro es de la música, y específicamente del rock.
En entrevista desde Los Ángeles, el actor puertorriqueño dice, sin embargo, que, infelizmente, su pesada carrera histriónica le impide poder comportarse como un groupie.
“Soy fan de Los Rolling Stones y de Los Beatles desde muy pequeño. Me fascina The Who y The Clash, Bob Dylan, Jimi Hendrix. Soy rockero desde muy chico. No tengo, desafortunadamente, mucho tiempo para seguir a nadie muy de cerca, pero sí soy fanático”.




