Tortura, vejaciones, golpizas y detenciones arbitrarias en protesta antipeña: CDHDF
Agencia Proceso
Ciudad de México
La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) identificó a 88 personas como presuntas agraviadas por abusos cometidos en su contra, el pasado sábado 1, durante la toma de posesión de Enrique Peña Nieto como presidente de la República.
En un informe preliminar, la CDHDF informó que del total de agraviados, 22 están plenamente documentados como casos de detenciones arbitrarias por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, en tanto que cuatro fueron víctimas de tortura durante su detención.
El documento difundido este jueves resalta que, como resultado de las primeras investigaciones, hay evidencias de que “policías de la SSPDF privaron de la libertad a personas que se manifestaban de manera pacífica; a personas que se encontraban dando seguimiento y cobertura a la manifestación (tomando fotos, videos, grabaciones); a personas que se acercaron a auxiliar a otras que eran agredidas físicamente por los policías, y a personas que circunstancialmente se encontraban en el lugar (trabajo, compras, paseo o curiosos)”.
De los 88 detenidos, aclara, fueron liberados 12 adolescentes y 17 personas mayores de edad, pero 11 mujeres y 59 hombres fueron consignados.
De acuerdo con el informe, las detenciones ocurrieron en cuatro puntos de la ciudad (20 de noviembre y Regina, Filomeno Mata y Cinco de Mayo, así como en avenida Juárez y en las inmediaciones de Plaza de la República), y algunos agraviados declararon que a pesar de ser sometidos “continuaron siendo víctimas de agresiones físicas por los policías, incluso cuando estaban a bordo de patrullas y camiones fueron golpeados y humillados. En estas circunstancias, cuatro personas presentan signos físicos de ser víctimas de tortura”.
Sobre los casos de tortura, la CDHDF señala en su reporte que tres personas fueron víctimas de choques eléctricos y una más de “tormentos físicos”.
Detalla que a uno de ellos lo golpearon en los ojos, la cadera y tobillos, y recibió choques eléctricos en una pierna; otro joven, de 26 años, fue amagado con un arma, recibió golpes en los genitales, le dieron toques eléctricos en sus piernas y, antes de ponerlo a disposición del Ministerio Público, lo desnudaron, fotografiaron y golpearon en las costillas; uno más, de 20 años, recibió choques eléctricos en el pecho y el hombro al ser subido a la patrulla.
El cuarto caso se refiere a una persona de 34 años, detenida en las inmediaciones del Monumento a la Revolución, y “lo ingresan a un estacionamiento público en donde lo golpean, lo tiran al piso, hasta quedar noqueado. Un policía le hace tocamientos de carácter sexual, lo escupen y de los cabellos lo suben a la unidad vehicular”, según el informe.
El texto también hace referencia a otras víctimas de detenciones arbitrarias, entre ellos un bolero al que jóvenes le arrebataron su cajón para golpear a policías, y 15 muchachos que se manifestaban pacíficamente en la calle de Filomeno Mata, pero se les vinculó con los disturbios en Avenida Juárez y Balderas.
Entre esos detenidos está un fotógrafo que labora en la revista CaféMx, Brandon Daniel Bazán. El resto son estudiantes.
La CDHDF destaca que las detenciones continuaron entre las 19:00 y 20:00 horas, tiempo en que se registró el caso de una mujer de 52 años de edad y de cuatro jóvenes que acudieron a la agencia 50 del Ministerio Público para apoyar a los detenidos, entre los cuales hay un fotógrafo rumano, Mircea Topoleanu.
De acuerdo con el organismo público, cinco expedientes de queja fueron acumulados y se abrió uno más de oficio.
De forma preliminar, consideró que los derechos violados son a la libertad y seguridad personal, a la integridad personal y a no ser torturado.
Apuntó que para concluir las investigaciones que deriven en una recomendación, a los investigadores de la CDHDF les resta documentar los casos de tortura a través del Procolo de Estambul, así como inspeccionar los videos oficiales, para contrastarlos con los que fueron difundidos por los medios de comunicación y las redes sociales, y hacer una revisión de las conversaciones de radio de los cuerpos policiacos.
Además, subrayó, se está a la espera de los informes que rindan la SSPDF y la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.




