Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Jorge Camacho Peñaloza

Pacto por Guerrero

Gobernar es pactar.
Gustavo Le bon

De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española pactar es acordar algo entre dos o más personas o entidades, obligándose mutuamente a su observancia. Pactar es pues un concepto de las más alta relevancia en la actividad política, digamos que es a través de la que la política se concreta en la más poderosa fuerza constructiva que tiene la sociedad: el acuerdo.
Sin embargo, pactar es un término que tiene poca simpatía entre el público porque es el que normalmente utilizan los malos para acordar sus fechorías, evoca a los maleantes en lugares oscuros y cerrados, a la vista de muy pocos ojos, en donde acuerdan sus aviesos planes destructivos, y por eso en política cuando se dice están pactando, hay que pactar o hagamos un pacto automáticamente se entiende que dos o más próceres están urdiendo algún plan malévolo contra algún adversario o la sociedad.
Por eso a nadie la gusta pactar, porque se dice que se pacta hasta con el diablo, lo que en política se ha traducido en la defensa irreconciliable y guerra de posturas, ganar-perder, suma cero, llegando a cero acuerdos sobre lo que debe ser bueno para todos, lo que a su vez se ha traducido en ineficiencia del aparato público, lo malo es que en la esfera de la política de manera abierta y franca normalmente no se tiene la costumbre de pactar, pero no pocos políticos lo hacen en lo oscurito.
El inédito Pacto por México firmado por los dirigentes de las principales fuerzas políticas del país, PRI, PAN y PRD, conjuntamente con el presidente de la República y los gobernadores del país es un paso hacia las nuevas arenas de la política, es decir, hacia el acuerdo, el encuentro, el conceder y ceder a las coincidencias, pactar hoy en política es eso.
Pactar no es claudicar, unanimidad, homogeneizar; es, dentro de las diferencias, encontrar puntos en común, hacer política saliendo del terreno de los disensos y entrar a los consensos, reconocer que el problema y la solución es responsabilidad de todos.
El viernes primero de abril de 2011 escribía en estas mismas páginas de El Sur que “este es el momento para empezar a confeccionar un nuevo pacto entre los guerrerenses, sin egoísmos ni codicias, poniendo al centro nuestra máxima capacidad política, técnica, democrática y ética, para salir victoriosos todos de esa contienda contra la pobreza. Un  nuevo pacto en el que todos seamos responsables de todo el resultado de lo que seamos dentro de cuatro años y siete meses, en el que todos tengamos una responsabilidad clara, en el que haya reparto de tareas, evaluaciones calendarizadas, en el que nadie se quiera ir por su lado. Un pacto en el que el protagonista principal sea la suma de fuerzas y no cada fuerza política”.
Los problemas de Guerrero son muy graves, complejos y profundos como para que un solo poder, o los poderes públicos, los partidos políticos y órdenes de gobierno pretendan que pueden solos enfrentarlos sin el concurso de la Universidad Autónoma de Guerrero, por ejemplo, sin las demás universidades públicas y privadas, los tecnológicos públicos, las organizaciones sociales, los sindicatos, las iglesias, las organizaciones de los productores, de los empresarios, de los colonos, campesinos e indígenas.
Si se pudiera confeccionar un programa de acción que vincule a todos estos actores políticos y sociales se podría enfrentar con mayores posibilidades de avance el problema de la inseguridad pública, la pobreza, la corrupción, la injusticia y violación de los derechos humanos.
Hoy pactar debería ser parte de la naturaleza de gobernar, quien gobierna y no pacta es que está gobernando solo, un buen gobierno debería ser aquel que conviene pactos con la sociedad y sus actores y no el que se limita a ejercer sus atribuciones y administrar el presupuesto.
Ojalá que en Guerrero se replique el Pacto por México, que haya un Pacto por Guerrero como lo propusimos en estas páginas desde el primer día de actual gobierno estatal. Dejemos atrás el protagonismo, las veleidades, las distracciones con lo trivial, ver a la política como un deporte de contacto.
Vuela vuela palomita: Y ve y dile a la ciudadanía que si ve que de los políticos nadie se avienta pues que sea meramente ella la que nos lo proponga, tendría elementos más frescos y realistas.

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