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Reclaman la libertad de vinculado con el ERPI acusado de secuestro

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Dos hijas de Antonio Díaz Reyna, originario de Coyuca de Catalán, quien se encuentra detenido en el penal de esta capital acusado por el secuestro del médico Rodrigo Borja García, ocurrido el 8 de agosto de 1999, y vinculado en el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), aseguraron que su padre es inocente y que el gobierno estatal lo está acusando falsamente, sólo porque una sobrina de este fue esposa de Omar Guerrero Solís, el Comandante Ramiro, quien fue jefe de una célula de ese grupo guerrillero en la sierra del Filo Mayor.
En conferencia de prensa, las dos jóvenes Olimpia y María Esther Díaz Ocampo, quienes están recibiendo la asesoría legal de la Red Guerrerense de Organismos Civiles de Derechos Humanos, reclamaron ayer la libertad de su padre e informaron que se sienten en riesgo porque están siendo amenazadas igual que su padre.
Antonio Díaz Reyna, fue detenido el 13 de agosto del año pasado en Ensenada, Baja California, en donde radica desde hace 10 años y tiene un negocio de venta de queso.
“Estamos aquí para aseverar que mi padre es inocente y está siendo inculpado por un delito que no cometió, mi madre es una persona trabajadora y luchadora para el beneficio de la gente y recalco que no es secuestrador ni delincuente, ni guerrillero”, dijo la joven Olimpia entre sollozos.
Explicó que a su padre lo inculpan sólo porque una sobrina suya, Sonia Rivas Santana, estaba casada con el guerrillero Omar Guerrero Solís, Comandante Ramiro, “a partir de eso mi padre comenzó a ser acosado y nosotros vivimos con un temor constante y tememos por nuestra vida”.
Dijo que están recibiendo amenazas de personas desconocidas, tanto ellas como su padre, por lo que demandaron, también, garantías de seguridad.
Por su parte, Hegel Mariano, abogado de la Red Guerrerense de Organismos Civiles, informó que asumieron el caso debido a que Antonio Díaz ha sido un activista social, “ha sido dirigente sindical, gestor social en su región y que sólo por el parentesco político con el comandante Ramiro, comenzó a ser hostigado desde 1998 por el Cisen (Centro de Investigación y Seguridad Nacional)”.
Indicó que a pesar de que presentó denuncias y quejas de este hostigamiento nunca le garantizaron su integridad, por eso en el 2001 tuvo que salir con toda su familia de Coyuca de Catalán y se fue a radicar a Ensenada Baja California.
Agregó que también asumió la defensa legal debido a que al revisar el expediente se dieron cuenta que tanto la orden de aprehensión como el auto de formal prisión están basados en una acusación “aislada y sin sustento”, pues añadió que la única imputación es la que le hace el médico agraviado, quien dice que “le informaron que también participó en el secuestro Antonio Díaz Bahena y que era el encargado de llevarles de comer a los secuestradores”.
Señaló que por eso su detención es “absurda” puesto que eso no puede considerarse como elementos bastantes y suficientes para acusar a una persona.
“Por eso queremos hacer un llamado al Tribunal Superior de Justicia, concretamente a la tercera Sala Penal con sede en Iguala para que analice de manera objetiva el asunto y decrete en su momento su libertad, porque no puede ser posible que en base a una imputación de este tipo ya lleve mas de medio año recluido”.

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