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Sigue la venta de pirotecnia en el Mercado Central con unos 70 puestos semifijos

Yee Trujillo

 

 

A pesar de que en octubre una familia murió al estallar una bodega de cohetes y que el miércoles pasado policías municipales dispararon contra los participantes de una peregrinación por el uso de pirotecnia, en el Mercado Central continúa la venta de estos artefactos sin que Protección Civil estatal o municipal realice decomisos.

En un recorrido en el centro de abasto y los alrededores después del mediodía, se contabilizaron casi 70 puestos semifijos y carretillas en los que niños y adultos vendían todo tipo de material pirotécnico, desde las llamadas chispas hasta bazucas dobles y toritos.

La venta indiscriminada de cohetes no sólo continúa sino que ha aumentado durante los últimos meses ante la falta de acciones preventivas por parte de la Subsecretaría de Protección Civil del estado o la Dirección de Protección Civil, ya que en un recorrido realizado a finales de octubre se observaron 17 puestos en las mismas calles.

Ayer, sólo en la calle Cerrada de Vallarta se observaron 13 puestos ubicados sobre la vialidad, en los que los comerciantes ofrecían un kilo de buscapiés por 50 pesos o medio millar de los llamados tronadores por 30 pesos.

Dentro del Mercado Central, en unos 30 metros del pasillo ubicado entre la nave de hierbas y la nave de jarciería, se observaron otros nueve puestos con una gran variedad de cohetes y toritos.

En la calle Vallarta, entre la avenida Cuauhtémoc y la calle Sonora, se observaron 12 puestos más sobre las banquetas.

En la calle Feliciano Radilla, la mayoría de los 10 puestos existentes eran atendidos por niños menores de 12 años que recomendaban tanto a niños como a adultos los cohetes que ya habían utilizado con sus amigos en las últimas semanas.

En menos de 25 metros de la avenida Cuauhtémoc, entre la calle Cerrada de Vallarta y Diego Hurtado de Mendoza, cinco puestos; otros dos se encontraban en la esquina de Cerrada de Vallarta e Ignacio Vallarta a la vista de dos policías municipales que se encontraban en el lugar y que inclusive se acercaron a ver los canastos en los que se encontraban los cohetes.

En la calle 18 de Marzo había otros 10 puestos de material pirotécnico y entre estos el más grande ocupaba más de dos metros de la vialidad, repleto de buscapiés, bazucas simples y dobles, palomas de diferentes tamaños, luces de bengala, cohetones, entre otros.

Otros siete puestos se observaron en la calle 2 de Agosto y entre los locales ubicados alrededor del estacionamiento del Mercado Central, mezclados entre los comerciantes que venden artículos de madera o tela, arreglos navideños y heno.

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