Aprueba el Parlamento español draconianos presupuestos para 2013 entre más protestas
DPA
Madrid
El Parlamento español aprobó ayer definitivamente los Presupuestos Generales del Estado para 2013, unos de los más austeros desde la reinstauración de la democracia hace más de 30 años y duramente criticados por los partidos de la oposición.
Los presupuestos fueron aprobados por el Partido Popular (PP), que cuenta con una holgada mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, y rechazados en bloque por todos los partidos de la oposición, con la excepción del partido navarro UPN.
Los Presupuestos para el año 2013 prevén recortes de los gastos de los distintos ministerios por un promedio de un nueve por ciento y una reducción de las partidas para educación y salud pública de cerca de un 20 por ciento.
Los partidos de la oposición, encabezados por el Partido Socialista, calificaron los presupuestos de “antisociales” e “injustos”. Acusaron al gobierno conservador de Mariano Rajoy de profundizar las diferencias de ingresos entre las clases más altas y las más deprimidas, además de no incluir medidas que estimulen el crecimiento económico del país, sumido en una recesión.
Por tercer año consecutivo, los salarios de los funcionarios públicos se congelan y las pensiones, por primera vez en muchos años, no se ajustan al aumento de la inflación, por lo que los jubilados verán mermado su poder adquisitivo.
Los ahorros previstos en los Presupuestos para 2013 se ven aniquilados, sin embargo, por las elevadas tasas de interés que el Estado español tiene que pagar por sus préstamos solicitados en el mercado de la deuda.
El gobierno de Rajoy cree que los duros Presupuestos para 2013 permiten cumplir el objetivo pactado con la Comisión Europea de reducir el déficit público al 4.5 por ciento del producto interno bruto (PIB) el año que viene.
Para este año, el Estado español tenía que rebajar el déficit del 9.4 por ciento heredado del anterior gobierno socialista al 6.3 por ciento, una meta que no solo los analistas independientes, sino también el propio gobierno ha admitido que es imposible alcanzar.
La rebelión de las “batas blancas”
En la Comunidad de Madrid se libra una batalla en torno a la sanidad pública que se recrudece día a día. Médicos y personal sanitario se han unido contra los planes de privatización en el sector del gobierno regional, en manos del conservador Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy, en el marco de las medidas de ahorro frente a la crisis económica que sacude España.
Desde hace semanas se producen manifestaciones y encierros en centros sanitarios de la región madrileña.
Los médicos están convocados desde hace cuatro semanas a una huelga indefinida de lunes a jueves y ayer cumplieron su decimoquinta jornada de paro. Y los directores de más de cien de los 270 centros de salud de la región, los que prestan la atención primaria a los ciudadanos, se plantean presentar su dimisión en bloque, lo que paralizaría la actividad en ellos.
Es la rebelión de las batas blancas, la “marea blanca”, según se ha bautizado el levantamiento de los sanitarios contra los planes del gobierno regional. “La sanidad no se vende, se defiende”, claman contra unas medidas que aseguran que rebajarán la calidad de los servicios de salud en una región de 6,5 millones de habitantes.
Reciben 4 bancos españoles mil 865 millones de la CE para sanearse a cambio de duras contrapartidas
El segundo cuarteto de bancos españoles que necesita ayuda pública para sanearse, Liberbank, Caja3, BMN y España-Duero (CEISS), recibirán mil 865 millones de euros de Europa para sanearse a cambio de duras contrapartidas reveladas ayer por la Comisión Europea al aprobar sus planes de reestructuración.
El comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, afirmó que a partir de ayer y tras haber aprobado en noviembre también los planes de reestructuración de BFA-Bankia, NCG Banco, Catalunya Banc y Banco de Valencia, “se han sentado las bases para que el sistema financiero español pase a ser uno de los mejores instrumentos para la recuperación económica, en lugar de ser un obstáculo a la misma”.
De los mil 865 millones de euros que recibirá el llamado “grupo 2” -un tercio de los 6 mil 248 millones detectados en la prueba de resistencia-, Liberbank requerirá 124 millones de euros; Caja3, 407 millones; BMN, 730 millones, y CEISS, 604 millones. (EFE / Bruselas).




