Denuncian padres en Atliaca que las maestras expulsadas pretenden dividirlos para regresar
Lourdes Chávez
Chilpancingo
El comité de padres de familia y del consejo escolar de participación social de la secundaria Ernesto Moreno Bello, en la comunidad nahua de Atliaca, municipio de Tixtla, exigieron al gobernador Ángel Aguirre Rivero y la secretaria de Educación, Silvia Romero Suárez, que hagan un seguimiento puntual para lograr la solución definitiva al conflicto interno de la escuela, porque desde oficinas centrales están alentando una confrontación entre los habitantes.
El presidente del comité, Roberto de la Cruz, recordó que hace nueve meses expusieron públicamente que la escuela se encontraba en una situación crítica, porque el director Eráclito Hernández García, comercializaba con los bienes de la escuela, incluso vendía certificados y dos maestros no tenían una conducta apropiada, “no respondían a las necesidades de la educación.
Aunque lograron la destitución de los docentes, añadió que en noviembre, ocho maestras abandonaron las aulas y a sus alumnos para solidarizarse con los despedidos; estimaron que por 15 días no asistieron a clases, y la comunidad bloqueó el 12 de noviembre la carretera federal a Mártir de Cuilapán, para exigir la atención de las autoridades.
Destacaron la intervención del subsecretario de Educación Básica, José Villanueva Manzanares, quien envió dos nuevos docentes y que con la planta docente que se quedó en la escuela, atendieron la demanda educativa, pero ahora las maestras que abandonaron la secundaria están realizando una campaña casa por casa en la población, para impulsar un movimiento social para que los trabajadores expulsados regresen a la comunidad.
En este sentido, los integrantes del comité de padres de familia y del consejo escolar de participación social, demandaron a las autoridades que intervengan en esta situación, para que los maestros no regresen. Consideraron que los maestros expulsados tienen representantes sindicales que los habrán de asesorar para mantener su empleo, pero en Atliaca ya no los quieren.
Denunciaron que el director vendía los libros de texto a las personas que elaboran cuetes, también vendía certificados, y en lugar de armonía motivaba la discordia entre los trabajadores, asimismo daba un trato déspota a los padres, a quienes se refería como “indios”.
Asimismo, señalaron al maestro de educación física, Alberto Hernández Morales, extorsionaba y acosaba a los alumnos; el de ciencias, Pedro Chepillo Reyes, iba a trabajar en estado de ebriedad, “y en vez de dar educación como lo marca el programa, les hablaba sobre su vida íntima”.
Responsabilizaron a la la jefa de Secundarias Generales, María Esthela Delgado Terán, por no atender el conflicto con puntualidad, porque nunca le dio importancia a sus quejas y denuncias, por lo que tuvieron que llevarlos la asamblea de la comunidad, para emprender acciones.
Asimismo, denunciaron que la jefa se comprometió a resolver este conflicto ante el subsecretario Villanueva Manzanares, pero en los hechos desconoce los acuerdos y le dijo a la población, “háganle como quieran”.
La madre de familia Natividad Valle declaró: “Hoy el pueblo y el comisario municipal dicen que no van a permitir que los maestros regresen, pero las maestras ahora van casa por casa, para meternos una dinámica de confrontación, queremos informar de esta problemática a la secretaria y al gobernador”.




