El gobierno colombiano y las FARC cierran el diálogo por este año
DPA
La Habana
El gobierno colombiano y las FARC cerraron ayer hasta el próximo año las conversaciones de paz que celebran en La Habana, resaltando de forma conjunta los avances alcanzados “en un ambiente de respeto y espíritu constructivo”.
El diálogo se retomará el próximo 14 de enero, señalaron ambas partes en un comunicado conjunto. Antes, la delegación de paz del gobierno colombiano se había mostrado satisfecha con los avances alcanzados “dentro de lo previsto” en 21 sesiones y “más de 100 horas de trabajo intenso” desde el inicio de las conversaciones en Cuba el 19 de noviembre.
El proceso de paz con el que el gobierno de Juan Manuel Santos espera poner fin a casi medio siglo de conflicto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) continuará con debates en torno al desarrollo rural en enero.
Ambas partes mostraron sus discrepancias sólo por separado. Aunque las dos delegaciones han mantenido discreción sobre los detalles de lo negociado en la mesa, sí cruzaron ayer algunas declaraciones sobre ideas generales en torno al proceso de paz.
El líder de la delegación guerrillera en La Habana, Luciano Marín (Iván Márquez) respondió de forma indirecta a declaraciones previas del negociador jefe del gobierno, Humberto de la Calle.
Mientras De la Calle insistió en que su gobierno no está negociando en Cuba el “modelo de desarrollo” de Colombia, Márquez ligó sus expectativas sobre el fin del conflicto a cambios que la guerrilla espera ver en el modelo político y social del país.
Se trató sobre todo de enfatizar ciertas formulaciones. El gobierno ha apuntado en varias ocasiones que espera conseguir el fin de la violencia y abrir un espacio de participación política para las FARC. La guerrilla, en tanto, insistió en nombrar sus objetivos de “justicia social” como base para el diálogo con el gobierno.
La “esencia del asunto”, subrayó Márquez, no es que el grupo rebelde se convierta únicamente en un partido político legal.
“Una visión conjunta del asunto requiere, sin duda, cambios en el modelo de sociedad y del antidemocrático sistema político”, dijo el líder guerrillero en una rueda de prensa convocada poco después de que De la Calle compareciera brevemente antes de volver a Bogotá.
El diálogo tratará aún temas “sensibles” y “vitales” en el futuro, entre ellos el de las víctimas del conflicto, “particularmente importante”, indicó también.
Las FARC, por otra parte, descartaron extender el cese el fuego unilateral de dos meses que anunciaron el 19 de noviembre, cuando empezaban las negociaciones.
Las FARC, fundadas en 1964, son la guerrilla más antigua del continente americano y el principal grupo irregular que combate al Estado colombiano. Se estima que la agrupación de inspiración marxista llegó a contar con unos 20 mil combatientes. El conflicto ha dejado hasta ahora más de 200 mil muertos en el país sudamericano.




