Recibe la Costera a miles de turistas con manifiestas deficiencias viales
Yee Trujillo
Con unos 130 puestos de vendedores ambulantes y semifijos ocupando las banquetas, más de la mitad de semáforos peatonales inservibles, sólo 12 papeleras de basura, cinco fugas de agua potable, rampas para discapacitados en mal estado y algunas lámparas del alumbrado público apagadas, recibió la Costera a miles de turistas que han llegado al puerto por la temporada vacacional decembrina.
A pesar de que el 26 de noviembre el alcalde Luis Walton Aburto puso en marcha el programa emergente Acapulco puede mejorar para renovar la imagen del puerto y los servicios públicos para las vacaciones, las deficiencias continúan en la principal avenida del puerto. Aunque la temporada ya comenzó, ayer alrededor del mediodía trabajadores del Ayuntamiento continuaban trabajando a marchas forzadas en el bacheo de la avenida Escénica, mientras que una cuadrilla de la Dirección de Saneamiento Básico realizaba el barrido fino de la misma vialidad y el área de la glorieta de Puerto Marqués.
En la Costera, cerca del Asta Bandera, durante el día se observaron tres vendedores de raspados, así como unos cuatro puestos de comida ubicados en las rampas de acceso a la playa Papagayo. Por la noche, las fuentes danzarinas del parque Papagayo no solamente se llenan de niños que se divierten mojándose, sino también de unos siete vendedores de raspados y anafres para preparar esquites, elotes y plátanos fritos. Del otro lado de la Costera, bajo el Asta Bandera se observaron otros siete comerciantes.
Anoche, unos 10 vendedores de comida, artesanías, recuerdos, dulces, nieves y raspados obstruían las banquetas y la plazoleta del malecón ubicado frente al Zócalo porteño, mientras que otros tres ocupaban uno de los accesos a la plaza Juan Álvarez.
Aunque apenas el miércoles la Dirección de Vía Pública realizó un alineamiento de comerciantes en el mercado de artesanías La Dalia, las banquetas volvieron a ser ocupadas por unos 10 comerciantes de este mercado y del Pueblito, que conforme transcurre el día van extendiendo sus puestos hacia las banquetas de la Costera, mientras que los restauranteros colocan letreros, mesas y sillas sobre las calles aledañas. En el mercado de artesanías de La Diana también había unos 10 puestos de comerciantes que se extendieron hacia la banqueta, y tres vendedores ambulantes.
Frente al hotel Crowne Plaza, entre las calles Juan Serrano y Francisco Pizarro, unos siete vendedores de raspados, frutas y artesanías utilizan las banquetas durante al día y por la noche se suman unos tres vendedores de tacos de canasta. Entre la calle Juan de la Cosa y el centro comercial Galerías Diana había otros 11 puestos, principalmente de artesanías.
Durante el día, cuatro carritos de raspados se encontraban en la glorieta de La Diana, y entre la zona de La Condesa y el condominio Torre Acapulco, se observaron unos 10 ambulantes con artesanías, bolsas o abanicos de hoja de palma.
En la noche, en La Diana se observó un puesto de hot dogs, un vendedor de raspados, mesas y sillas de un restaurante sobre la banqueta, así como en la zona de La Condesa, en donde además había otros cuatro puestos colocados principalmente en el acceso a la playa. Del otro lado de la Costera había unos tres puestos de artesanías, más mesas y sillas de los restaurantes.
Más puestos de hot dogs o hamburguesas se observaron afuera del Cici, del antiguo Bingo, del parque Papagayo, tres más en el área del fraccionamiento Costa Azul y dos entre la calle Juan de la Cosa y La Diana.
Anoche también nueve vendedores ambulantes y puestos de juguetes se encontraban en las banquetas del Centro de Convenciones, mientras que cinco vendedores de raspados ocupaban el parque de La Reina, cerca del Fuerte de San Diego.
Las banquetas recién remodeladas de la playa Hornitos ya se encuentras ocupadas por unos seis vendedores semifijos que venden chicharrones, refrescos o pan, además de que un viejo y oxidado poste de alumbrado público se encuentra a punto de caer entre la banqueta y la arena.
En el fraccionamiento Hornos, afuera de un supermercado ubicado cerca del río del Camarón, se observaron cuatro puestos semifijos y en el supermercado de la colonia Icacos había otros cinco comerciantes.
Por otra parte, hace 15 días en entrevista el director de Saneamiento Básico, Andrés Lara García, informó que unas 100 o 200 papeleras de basura que encontraron en una bodega serían colocadas en la Costera en unos diez días antes de las vacaciones, pero esto no ocurrió y ayer solamente se observaron 12 depósitos de basura en toda la avenida por lo que los turistas tendrán que tirar sus desechos en la calle o cargarlos hasta encontrar un bote de basura.
En la zona de La Condesa, en la antigua Galerías Picuda, letreros de una farmacia y una empresa prestamista obstruyen también la banqueta desde las primeras horas del día, al igual que una miscelánea que apila montones de cartones de cerveza y artículos de playa casi en la esquina de la calle El Morro.
Cerca del centro comercial La Gran Plaza, por la noche los trabajadores de un restaurante-bar sacan cuatro mesas con sillas y sombrillas hacia la banqueta, casi en la esquina de la calle Cristóbal Colón.
En la zona de la Base Naval se observaron varios bancos, sillas y pedazos de mesas amarradas con una cadena de metal a un árbol ubicado a unos metros de la entrada del Grand Hotel, casi en la esquina de la calle Fragata Zaragoza.
Ninguna de las lámparas del alumbrado público de la Plaza Politécnica funciona, en el cruce de la Costera y la avenida Wilfrido Massieu, donde un grupo de artesanos ofrece sus productos alumbrándose con focos ahorradores.
En glorieta de la Diana Cazadora se observó que unas tres lámparas del alumbrado público se encuentran apagadas, entre la zona de La Condesa y el condominio Torre de Acapulco otras cuatro lámparas no funcionaban, mientras que entre el parque Papagayo y el Golfito seis tampoco encienden.
En calles aledañas a la Costera, como Juan Sebastián El Cano del fraccionamiento Hornos, y las calles Almendro y Laurel del fraccionamiento Club Deportivo, ninguna de las lámparas funciona. Además, casi todos los postes del alumbrado público de la Costera se encuentran en pésimas condiciones, oxidados, tapizados de grafitis o anuncios de publicidad.
En el período vacacional de verano, en estas páginas se informó que en 15 de los 24 cruces peatonales de Costera los semáforos que indican el paso a peatones no funcionaban, situación que hasta ayer por la noche no había sido solucionada por el gobierno municipal ya que la mayoría se encuentran apagados o no se están en sincronía con los semáforos vehiculares.
Tan solo en el caso del cruce con la calle Fernando Magallanes, frente al Centro de Convenciones, la integridad física de los peatones continúa en riesgo porque el semáforo peatonal indica que las personas tienen 99 segundos para cruzar la Costera, cuando el semáforo vehicular indica también el paso a los automovilistas.
Afuera del centro nocturno Copacabana, a unos metros del cruce con la Vía Rápida, un poste de la Comisión Federal de Electricidad continúa tirado entre la banqueta y la vialidad.
La mayoría de las rampas de acceso para personas con capacidades diferentes se encuentran en mal estado, sin señalizar y obstruidas por vehículos o carritos de raspados. En la glorieta de Costa Azul, una parte de la banqueta se encuentra destrozada y en el mismo lugar se observaron grandes pedazos de la misma, a un costado de la rampa de acceso.
Por las obras viales del Acabús, más de 100 tubos fueron dejados frente al Jardín del Puerto, así como tres cerros de tierra y escombro, a tan solo unos metros del Zócalo porteño y el malecón en donde se observaron polvaredas.
En el entronque de la Vía Rápida, las flores de pascua colocadas hace apenas unas semanas alrededor de la base en la que se encontraba la escultura de la Sirena Costeña se encuentran marchitas, igual que las colocadas en la glorieta del Centro de Convenciones.
En el fraccionamiento Magallanes, en el cruce de la Costera y la calle Alemania, se observó un montón de escombros porque los trabajadores de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) acudieron a reparar una fuga de agua potable en la banqueta pero olvidaron retirar los pedazos de concreto desde hace dos semanas.
Además, en la colonia Icacos dos fugas de agua potable escurren hacia la Costera desde las calles Comandante Hiram Hernández y Comandante Ortiz de Monasterios cerca de una discoteca, así como en la calle Vasco de Gama del fraccionamiento Costa Azul, frente al Club de Golf, y en la calle Del Morro donde el agua fluye desde La Condesa hasta La Diana.




