Mejora el ex marchista Noé Hernández que recibió un balazo en la cabeza el domingo
Édgar Vargas / Agencia Reforma
Ciudad de México
Noé Hernández, ex marchista que fue baleado la madrugada del domingo, evoluciona favorablemente de la lesión sufrida en la cabeza, pero aún se encuentra en peligro.
El neurocirujano Carlos Castillo Rangel explicó que el subcampeón olímpico en marcha en Sydney 2000 ya está despierto, sigue órdenes y puede mover las extremidades.
Sin embargo, será hasta mañana cuando se dé a conocer si existe un daño neurológico cuando se le retire el último tubo de la boca, el cual no le permite emitir lenguaje completo.
“Él (Noé) ya está despierto, obedece órdenes sencillas y complejas, moviliza las cuatro extremidades de manera normal con todos los actos de movimiento completo”, detalló el médico.
“Esperamos que en estas próximas 24 horas quitarle el tubo en forma definitiva. No podemos decir que ha salido de su gravedad. Él está estable, pero grave. Hasta mañana (hoy) podremos saber si puede emitir lenguaje”, recalcó.
No obstante, se informó, que aún existe riesgo de una infección cerebral y no está libre de sufrir meningitis o neumonía, que pondría en peligro su vida.
“La fiebre es un indicio de un proceso infeccioso y los dos riesgos mayúsculos es meningitis, que puede condicionar la muerte de un paciente, y una neumonía fulminante que también puede condicionar la pérdida de la vida”, agregó.
El ojo derecho continúa bajo cuidados, pero también no será hasta las próximas horas que se sabrá si podrá salvar la vista, aunque es poco probable.
Fuentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México dijeron que la investigación está en curso y se están realizando diligencias correspondientes de este atentado.
Las lesiones de Noé son
múltiples
El ex andarín Noé Hernández, quien a últimas fechas ocupaba un cargo público en el Estado de México, sufrió varias lesiones por el disparo que recibió la madrugada del domingo en un bar en Nezahualcóyotl.
El impacto de bala, que tuvo una trayectoria de izquierda a derecha a la altura de la sien, dejó graves consecuencias en el subcampeón olímpico en marcha en Sydney 2000, quien aún se debate entre la vida y la muerte, pero con ligera mejoría.
Las lesiones que sufrió el ex marchista fueron de la base de cráneo anterior, de ambas órbitas, de globos oculares y nervios ópticos, contusión hemorrágica temporal izquierda y la pérdida del ojo izquierdo.
Por este problema, Hernández requirió de ser operado al menos en tres ocasiones y los médicos tuvieron que reconstruir sus órbitas oculares con placas de titanio.
“Pedimos oraciones”
La familia Hernández Valentín cambio sus caras largas por tímidas sonrisas al ver la evolución del medallista olímpico Noé, y aunque su vida corre peligro, responde a los estímulos de su esposa, padres y hermanos.
Juanita, aquella que se volvió popular después de que el marchista le dedicara su medalla de plata en Sydney 2000, ya tuvo la oportunidad de ver a su hermano y hablarle.
“Tuvo respuesta positiva, mi mamá y yo entramos y reconocía nuestra voz, había respuesta cuando le hablábamos, se movía, pero todavía no puede hablar”, expresó su hermana.
Su esposa Vianey Pedraza también ya tenía más motivos para sonreír. Pudo ver a su marido y se dejó acompañar por sus dos hijas que tiene con el ex andarín.
“Él está estable. Está luchando por su vida y lo que más pedimos es una oración y pedirle a Dios que lo ilumine y que esté bien. Sabemos y tenemos la fe toda la familia que va a salir de esto”.
Felipa Valentín y José Hernández, sus padres, y sus otros tres hermanos varones aún lucían nerviosos y cansados tras más de 48 horas de velar a las afueras de una clínica en Bosques de Aragón, en Neza, Estados de México, pero las noticias alentadoras del grupo de médicos que atienden al ex atleta lograron darles un poco más de confort y esperanza de una recuperación.




