Indigna a creadores que diputados asignen 20 millones al llamado Centro Cultural Cristo Rey
Aurélie Daly
Con sorpresa e indignación reaccionaron artistas guerrerenses al anuncio del presupuesto de egresos 2013 para la cultura por la Cámara de Diputados federal que otorgará 20 millones de pesos al Centro Cultural Cristo Rey, lo que representa más de un quinto de la asignación total para el rubro cultural en el estado.
El llamado centro cultural que formará parte de la nueva catedral en construcción, gracias a este apoyo gubernamental contará con un supuesto auditorio que tandrá una capacidad para 950 personas y espacios para clases de música, danza, teatro y actividades plásticas.
En entrevista el joven escritor acapulqueño, Andrés Monroy, dos veces ganador del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico (PECDAG) en 2006 y en 2012 manifestó su interés por las clases de danza, teatro y música anunciadas en el proyecto del Centro Cultural Cristo Rey.
“Mi opinión al respecto no es completamente desfavorable. Entiendo que muchas personas en el ámbito cultural tienen cierta aversión a la Iglesia como institución, yo la comparto en cierta medida más no por ello olvido que incluso la religión, sea cual sea o como sea, es parte de la cultura.
Sin embargo, hizo hincapié en la necesidad de controlar los proyectos que se realizarán con este presupuesto para averiguar el justo uso de éste y prevenir cualquier abuso.
“Si el presupuesto otorgado es canalizado a acciones que beneficien a algún sector de la población, supongo que resulta en algún modo favorable e imagino que asimismo debe ser puntualmente revisado, hasta auditado, para que se le dé el uso correcto. Es decir, me queda la duda de cuál será la manera en que se comprobarán los gastos realizados en este proyecto y sobre todo quién, a quién y de qué modo tendrá que rendirse cuentas para evitar que parte del presupuesto asignado pudiera, por decir lo menos, ‘extraviarse’”.
Subrayó también la diferencia considerable de presupuestos otorgados entre el Centro Cultural Cristo Rey de una parte y los demás proyectos de casas de cultura por la otra.
“Por otro lado, veo que otros proyectos beneficiados en Acapulco son un par de casas de la cultura y un nuevo Faro –como el Centro Cultural Faro Zapata promovido por el IGC–, a los cuales se les asigna la décima y cuarta parte que se le asigna al Centro Cultural Cristo Rey. Habría que pedir una explicación de qué diferencia habrá entre estos centros culturales que en teoría son creados con la misma intención, impartir talleres artísticos, como para recibir presupuestos tan dispares. El punto central es de confrontar el presupuesto asignado a este proyecto con el que se le asigna a cualquier otro programa cultural. Por poner un ejemplo, al PECDAG, el único que apoya directamente a los creadores del estado, se le asignan anualmente millón y medio de pesos, lo cual para mí resulta ofensivo.
Relacionó el tema cultural al nivel político para relacionar el presupuesto asignado a la cultura con los gastos en comunicación social del gobierno y la cuestión de los lazos entretejidos por el ex presidente municipal, Manuel Añorve Baños en este asunto. “Como artista, más que criticar la asignación del gasto en cuestión, solicitaría o exigiría que un presupuesto similar fuese asignado a otros programas y que el presupuesto total destinado a Cultura fuese mucho mayor. Por lo menos, mayor al destinado a difusión gubernamental o como se le llame, pues como he mencionado en ocasiones anteriores, a veces se gasta más en un solo comercial de televisión que en la beca anual de un creador. Una vez despejado ese asunto, ya se podría hacer un análisis puntual de la relación que guarda el hoy diputado Añorve con el proyecto llamado Catedral de Acapulco o una reflexión de las diferencias existentes entre la feligresía católica acapulqueña, dado que desde mi percepción particular pareciera que la iglesia mencionada es exclusiva para gente adinerada”, concluyó.
Por su parte, Gloria Ramírez, ganadora del Primer Premio Estatal de Dramaturgia Joven Ola Nueva en 2011, compartió su punto de vista sobre la repartición del presupuesto gubernamental e insistió sobre todo en la necesidad de incrementar la actividad cultural en el estado a través de la especialización de los artistas más que la multiplicación de los centros culturales y casas de cultura.
“Siempre será importante y necesario invertir en el desarrollo artístico y cultural de los estados, lo interesante será ver que esta aportación llegue, que suceda y haya 950 personas viendo espectáculos artísticos realizados, producidos y/o creados por guerrerenses… No se trata sólo de llenarnos de “centros culturales”, sino también hay que invertir en la profesionalización de los creadores de arte en Guerrero. Esperemos que los tres niveles de gobierno apuesten por más arte y por la dignificación de las expresiones culturales”, explicó.
Como se recordará, en 2011 se llevaron a cabo diversas gestiones que de forma notoria fueron promovidas por el entonces diputado federal perredista Armando Ríos Piter, para respaldar la construcción de la nueva catedral de Acapulco, hasta que en diciembre de ese año se anunció la asignación de 8 millones de pesos dentro del rubro de cultura.
Esto suscitó en su momento asombro e incluso molestia entre la comunidad cultural del estado y ahora se anuncia la asignación de un presupuesto que supera el doble de aquella cantidad hasta ascender a 20 millones de pesos para un proyecto denominado Centro Cultural Cristo Rey precisamente ubicado en la nueva catedral.




