Se extiende a las redes sociales la polémica sobre los 20 millones para la nueva catedral
Aurélie Daly
La decisión de la Cámara de Diputados federal de otorgar 20 millones de pesos al Centro Cultural Cristo Rey que ha provocado un debate entre la comunidad artística acapulqueña desde su publicación, genera ahora reacciones que se encadenan en las redes sociales.
Desde hace algunos días, varios artistas y ciudadanos empezaron a compartir de manera pública en sus perfiles de Facebook sus opiniones en cuanto a esta decisión de la Cámara de Diputados de apoyar el proyecto de centro cultural de la nueva Catedral de Acapulco equivalente a un quinto del presupuesto total para la cultura en el estado de Guerrero.
El violoncelista de la Orquesta Filarmónica de Acapulco, Enock Rodríguez, se indignó abiertamente contra este proyecto. “20 millones de pesos para el centro cultural Cristo Rey, y nadie dice nada ….¿ Estamos en un estado laico? Estoy de acuerdo que hay una historia católica, pero Cristo Rey no es un monumento histórico, y si además pensamos en cuáles serán los parámetros de accesos para los artistas a este centro cultural; esos 20 millones perfectamente sirven para la cultura y el arte del estado, no para terminar de construir una iglesia”, escribió.
La actriz Malena Steiner, pilar del teatro en Acapulco y bien conocida del público por sus numerosas apariciones en los escenarios de la ciudad, compartió, en un largo post, su punto de vista. “Los diputados le otorgan 20 millones a una iglesia a nivel local y 32 millones al IGC para cultura a nivel estatal. Realmente no hay comparación, y al municipio de Acapulco en términos culturales no se le otorgó un céntimo, ni Nao, ni Jazz, que son proyectos que tienen ya un cartel. Cómo es posible que la que será la catedral (otra barbaridad cambiar la sede de la catedral, cuando todos los pueblos tienen sus catedrales en el centro o zócalos o alamedas de la ciudad) se le otorga ese recurso para la conformación de un centro cultural, cuando en el municipio de Acapulco no se han concluido ni el Cemar que sigue tirado por años y a medias, la Casa de la Máscara de igual manera y el Teatro Domingo Soler. Además de abrir y apoyar en el funcionamiento de centros culturales en todo lo largo y ancho del municipio”.
De las primeras reacciones provocadas por este texto, el militante priista, miembro del foro colegiado Nuevo PRI, Venancio Ramírez Bernabé, declaró: “los diputados quieren volvernos al obscurantismo, al darle a la Iglesia dinero que no merece ni necesita después que ésta vacía los bolsillos de sus feligreses”.
En otro post en su perfil, Malena Steiner ubica el debate en la perspectiva política y cuestiona las oportunidades dadas a los artistas. “Uno de los diputados que se adjudica haber apoyado para que se otorgara ese recurso, fue el mismo que dejó perder la Casona de Juárez, y no hizo nada por la cultura y las artes de Acapulco. ¿Ese centro cultural será como en la Colonia, un centro de adoctrinamiento? ¿Los creadores de Acapulco tendremos acceso a ese espacio para presentar nuestro productos artísticos? ¿Trabajará y respetará la expresión artística de los creadores, los ciudadanos estamos consientes de que ese recurso es dinero federal, es decir de la nación, de los que pagamos impuestos? Porque la iglesia no paga impuestos, todo lo que obtiene son ganancias, el clero es una de las instituciones con gran poder político y económico, no se diga el Vaticano, uno de los (centros) más ricos del mundo. ¿Cómo es posible que los diputados destinen recursos para Cristo Rey? Además eso es discriminación y segregación hacia los Atalayos, evangélicos, protestantes, Hijos de Jehová, mormones, etc. ¡Qué barbaridad, y esos son los que nos representan en el Congreso de la Unión! ¡Ah, los pluris no!, ellos sólo representan los intereses de sí mismos y de quienes los pusieron ahí, porque esos no los elige nadie, son por dedazo, ¡¡Ya!! que desaparezcan, ya estuvo suave de seguir manteniendo ninis, porque los ninis son ellos, ni estudian, ni trabajan, son una lacra, carga para la nación, engrosan la deuda externa por estarlos manteniendo”.
El presidente y fundador de la asociación civil Unión Liberal Guerrerense, Mario Alfredo Salazar Almenara, se indignó en nombre del principio de laicidad vigente en México. “La cultura del adoctrinamiento religioso es el que apoyan los políticos para tener rebaños de ovejas, los que a través de algunos pastores se convierten en votantes fáciles de convencer con migajas. Ya basta de políticos que usan la religión como bandera y de curas que usan el púlpito para hacer política. Protestemos por esta aberración, demos al pueblo educación y cultura”, escribió.
En forma de carta contestataria abierta a los diputados, la actriz Malena Steiner propuso una reasignación del 80 por ciento del presupuesto otorgado al Centro Cultural Cristo Rey para desarrollar otros proyectos culturales: “Exijo como ciudadana, creadora y contribuyente a los diputados, sobre todo los que abanderaron la aprobación del presupuesto federal para cultura, le reduzcan el 80 por ciento de los 20 millones que asignaron a Cristo Rey, como lo han hecho en infinidad de ocasiones cuando ya ha sido aprobado el recurso cultural le hacen reducciones para asignarlo a otras área de la economía, pues es hora que lo reduzcan pero para reasignarlo dentro del ámbito cultural, y lo etiqueten a centros y proyecto culturales como el Cemar (Centro Municipal de las Artes) 3 millones, Casa de la Máscara 1 millón, Teatro Domingo Soler 2 millones, Festival de Jazz 2 millones, Festival de la Nao 3 millones, apertura de la Galería de Artes Visuales 2 millones, Compañía Municipal de Teatro 1 millón, Festival de Danza 1 millón y 1 millón para talleres en todas las disciplinas”.
En una nota de El Sur del 20 de diciembre del año pasado, en la que el director del Fomento a la Cultura, Gabriel Brito, daba a conocer que el municipio de Acapulco aspiraba a un monto de 10 millones de pesos del presupuesto de egresos para la cultura en 2013, declaraba precisamente que tales recursos se canalizarían para proyectos como la rehabilitación del museo Casa de la Máscara, la conclusión de los trabajos del Cemar, la remodelación del Teatro Domingo Soler y el Festival de Jazz, este último como patrimonio cultural intangible, así como el Festival Fandangro, hacían parte del objetivo de preservación del patrimonio, tercera línea directora del plan de desarrollo cultural municipal; y en cuanto al Festival de la Nao, éste entraba en el último punto estratégico del plan de desarrollo cultural que concierne el turismo cultural.




