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La reforma fiscal gravará a quienes ganan más, dice el secretario de Hacienda

Ulises Díaz / Agencia Reforma

Ciudad de México

La reforma fiscal tendrá tres objetivos centrales: dotar al gobierno de más recursos, simplificar el sistema de contribuciones y que la carga fiscal se concentre en la parte de la población con más ingresos, dijo Luis Videgaray, Secretario de Hacienda.
“Estamos trabajando, el gobierno de la República y en el espíritu del Pacto por México, para crear una reforma fiscal que cumpla con tres objetivos. La primera es generar para el estado mexicano más capacidad para lo que tiene qué hacer: brindar educación, salud e infraestructura para el crecimiento.
“También para crear un sistema más justo, un sistema donde paguen los que ganan más y contribuyan más al gasto público. Finalmente viene una reforma que nos dé mayor competitividad y eso tiene que ver con tener un sistema tributario más simple, que cueste menos a las empresas, particularmente a las pequeñas y medianas, cumplir con sus obligaciones fiscales”, dijo el funcionario durante la clausura del Foro México 2013.
Según el titular de Hacienda, la reforma fiscal se presentará a la Cámara de Diputados durante el segundo semestre del año.
Dijo que las modificaciones integrales al sistema para simplificarlo y no sólo composturas a la normatividad actual para que sea funcional.
Videgaray aseguró que la reforma tendrá que ser integral.
Por su parte, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Ejecutiva para América Latina, señaló que se tienen que utilizar todos los instrumentos al alcance del Estado para avanzar respecto a una condición de equidad, lo cual es uno de los mayores retos de la actual administración.

Definen temas “fáciles” a tratar

Eliminar los recortes del IVA a maquiladoras y la franja fronteriza Norte, quitar los subsidios a energéticos y añadir impuestos a propiedad, son algunos de los temas donde se podría avanzar la discusión de reforma fiscal con mayor facilidad, expuso Pascal Saint-Amans, director del centro de política y administración tributaria de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Los cambios deberán de concentrarse en aquellas áreas donde se puedan lograr mayores márgenes de progreso en términos de recaudación y se cause menos distorsión en el ingreso al contribuyente.
Al mismo tiempo, se debe evitar entrar en discusión de objetivos que políticamente serán difíciles de lograr y que podrían frenar la negociación por conflictos de interés, agregó este especialista.
“(Un área donde es difícil discutir) es en impuestos de valor agregado sobre alimentos porque aún cuando hay muchas pérdidas la gravación tendría un impacto muy grande, al grado que si se hace aumentaría 10 por ciento el gasto en alimento para el sexto decil con mayor ingreso, así que es una decisión políticamente muy costosa y sólo se puede hacer si hay otra medida de alivio como transferencias”, precisó este especialista.
“En contraste, está la exención del IVA para maquiladoras y transacciones en la franja fronteriza del Norte, donde se paga menor porcentaje que no necesariamente tiene sentido y que causan una gran distorsión así que ahí sí se podría hacer una modificación que no sería demasiado costosa”, dijo Saint-Amans.
Otro ejemplo donde se podría hacer una modificación sustantiva sobre el gasto público actual y una reorientación de transferencia de recursos hacia sectores más eficientes son los subsidios a la gasolina, pero hacer esto llevará cierta labor de convencimiento.
“Desde la parte técnica hacer subsidios a los energéticos es absurdo porque éstos son altamente regresivos y benefician más a los ricos que a los pobres, pero desde el punto de vista social es difícil hacer entender a la población que se hace subir el costo de las gasolinas cuando México es un País petrolero”, indicó este analista.
Un sector considerado como sencillo para gravar son los impuestos a la propiedad, que son considerados como poco costosos y muy rentables.

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