Cae Chivas 0-2 ante Santos con dos de Oribe Peralta y un penal fallado
Staff / Agencia Reforma
Torreón
En su trayectoria, Oribe Peralta jamás había anotado con Santos ante Guadalajara, pero ayer se desquitó por partida doble.
El Cepillo marcó el doblete con el que los Guerreros derrotaron 2-0 a Chivas en el Estadio Corona, con la peculiaridad de que sus goles cayeron cuando mejor jugaban los visitantes.
En su pronto regreso al Estadio Corona, luego de ser cesado en la pretemporada, el técnico Benjamín Galindo llegó a poner en jaque a su sustituto en el club lagunero, el portugués Pedro Caixinha.
Más allá de las 4 bajas, 3 de ellas titulares, la diferencia entre las Chivas y el Santos fue que estos últimos tienen en su plantel a Oribe Peralta.
El lagunero fue letal. Al 36’, el Cepillo recibió un pase de Darwin Quintero, aprovechó que el colombiano jaló la marca de los defensas centrales, y metió un zurdazo raso, pese a que ese no es su perfil, pegado al poste derecho del marco de Luis Michel.
La segunda bofetada cayó al 73’. Oribe aprovechó la larga asistencia de Marc Crosas y definió con la calma que lo caracteriza ante la salida del guardameta.
En ambas acciones, la zaga de las Chivas mostró descoordinación; mientras, kilómetros a la distancia, su capitán Héctor Reynoso se rehabilita de una fascitis plantar.
En el primer gol fueron Kristian Álvarez y el debutante Miguel Basulto quienes le dejaron un hueco al delantero. En el segundo, Miguel Ponce y el propio Álvarez fueron techados y a Oribe sólo le vieron el número 24.
Las Chivas se podrían llevar del Estadio Corona la satisfacción de haber hecho sudar a Santos, pero hasta ahí.
Porque el resultado esconde que el Rebaño fue presionado con severidad los primeros 25 minutos, pero después mostró jerarquía para reponerse y exigir a Oswaldo Sánchez.
Marco Fabián con un cabezazo y un tiro de media distancia, Sergio Pérez con un zurdazo que obligó al portero a estirarse cuan largo es, y Giovani Hernández con un disparo al travesaño pusieron a temblar al local.
Al 92’, el árbitro Roberto García Orozco marcó como penal un empujón de Osmar Mares sobre Fabián. Dos minutos después, Oswaldo se lanzó hacia el poste izquierdo y le detuvo el disparo a Luis Pérez; el torneo anterior, en el 0-0 contra Pumas, el mediocampista también falló desde los 11 pasos.




