Propone joven escritor que el gobierno les dé un trato similar al turismo y a la cultura
Aurélie Daly
De los diez proyectos que se beneficiarán del apoyo del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Guerrero (PECDAG) en la disciplina Letras, se encuentra el presentado por el joven escritor Pável Ricardo Morales Ocampo quien escribirá un libro de cuentos llamado Acapulco respuestas.
A lo largo de los ocho cuentos que se comprometió en escribir para llevar a cabo el proyecto, quiere dar respuestas a las inquietudes de los jóvenes acapulqueños. “Este libro habla de los jóvenes y es más orientado para los jóvenes pero también puede ayudar cualquiera persona para entender a la juventud y darse cuenta de sus nuevas demandas. Me desarrollo como escritor y como persona al mismo tiempo. A través de la escritura voy resolviendo los dos juntos”, explicó.
En cuanto al apoyo financiero de 7 mil pesos bimestrales que recibirá para concretizar su proyecto, se dice muy agradecido aunque lo considera como insuficiente en comparación con el presupuesto gubernamental que perciben otras áreas de la sociedad.
“En México casi no hay apoyo para los artistas, tenemos que afrontar esto. En realidad no necesito que me mantenga y que me apoye el gobierno sino mis lectores. Sin embargo hay mejores maneras de aprovechar el dinero, dando cursos, haciendo que la gente se cultive. Acapulco desarrolla demasiado el aspecto turístico a costa de la cultura sin darse cuenta de que pueden ir de la mano. La cultura puede reforzar el turismo como es el caso en otras partes de la República, pienso en Puebla por ejemplo. Hay festivales en Acapulco y está bien, pero el problema es que duran dos o tres días y ya; no dejan nada de impacto, de base para un desarrollo cultural duradero”, declaró.
Estudiante en último semestre de Ingeniería en Sistemas Computacionales en el Instituto Tecnológico de Acapulco, asiste desde hace tres años al taller Culturacapulco y se presentó por segunda vez al PECDAG después de haberlo intentado con un proyecto sobre las redes sociales que no fue aceptado el año pasado. “Desde pequeño me gustaba contar historias pero no sabía cómo hacerlo hasta que descubrí a los 15 años el placer de leer. De ahí empecé a escribir por hobby, redacté una novela de mil 500 páginas antes de encontrar el taller. En 2011 gané el Concurso Estatal de Cuento Corto José Agustín y en 2012, el cuarto lugar en el Concurso Nacional de Cuento Breve del Sistema Nacional de Educación Superior Tecnológica”, precisó.
“Elegí la carrera de ingeniería por dos razones, primero porque soy de una familia de escasos recursos pues no podía irme lejos para estudiar y también porque buscaba una formación que me permitiera encontrar un trabajo mas inmediato. En la escuela me siento un poco como un extraterrestre a veces porque soy el único que leer y muchos me preguntan ‘¿Por qué lees?’ Esta pregunta es muy frustrante. La modernidad nos consume mucho, al contrario leer te permite saber más de la vida, amplia tu perspectiva de la vida como el arte en general”.
Se comprometió, para la realización de su proyecto, con la escritura de ocho cuentos pero quisiera terminar antes de que se acabe el año para tener tiempo de pulirlos. “No me gusta mucho trabajar con una fecha pero es bueno tener un límite, siempre se puede encontrar algo positivo en la obligación”, dijo.
“El taller que sigo es muy completo ya que recibimos una formación de lector, de escritor y de profesional al mismo tiempo. La publicación de mis cuentos aparece difícil con el presupuesto dado por el PECDAG pero habrá presentación del libro y quizá lo enviaré a concursos después”.
De su estilo de escritura declaró: “escribo como leo, es decir de todo. Lo que proyecto es algo de tipo cuento-ensayo por lo que no es tan académico, es más libre y me permite introducir diálogos y monólogos”, explicó.
De sus gustos e influencias literarias, dice que lee de todo excepto literatura comercial. “Desde la literatura latinoamericana hasta la americana y la inglesa, leo de todo excepto las cosas de moda. Dentro de las lecturas recientes que me impactaron se encuentran Cien años de soledad de Gabriel García Márquez y Hacedor de estrellas de Olaf Stapledon y de las anteriores que me dejaron huellas, El Aleph de Jorge Luis Borges, La mano izquierda de la oscuridad de Ursula K. Le Guin y varios cuentos de Oscar Wilde”, detalló.




