Arturo García Jiménez*
Hacia una nueva estrategia para el
rescate de la cafeticultura en Guerrero
In memoriam de Francisco Piedragil Ayala
Como cada año hemos iniciado el corte del café en las diversas cuencas, pero a diferencia de los años pasados, las cosas van de mal en peor y presenciamos un panorama desolador: hay muy poca producción, muchas parcelas siguen enmontadas, no hay liquidez para realizar el corte, no hay peones, el pago por lata está demasiado alto, el precio de venta es bajo, no se beneficia y se va vendiendo en cereza a los acaparadores locales quienes luego lo bajan a los compradores de la cabecera, y por si fuera poco las lluvias erráticas amenazan con tirar el grano maduro… Y al término de la cosecha el balance es negativo.
Si regresáramos la película unos 25 años atrás, el panorama se torna totalmente diferente: centenares o miles de peones que vienen al corte, camionetas que suben y bajan, mulas y caballos por la sierra que bajan el café, beneficios húmedos a reventar, flujo de recursos que permiten que la familia se compre algo, apoyos gubernamentales (aunque muy paternalistas), etc. Solamente con un dato podemos constatar la triste realidad: en 1985 se tuvo una cosecha récord de 285 mil quintales y en la pasada no se logró ni siquiera el 10%, es decir anduvimos por 25 mil quintales recontados a partir de los principales acopiadores en las regiones del estado.
¿Qué ha pasado?, ¿que está pasando? y ¿qué debe pasar? Esta es la respuesta que esperamos de los auténticos productores. No vamos a hacer la historia repetitiva como tampoco se trata de buscar culpables, lo que se pretende en estas notas es ubicarnos como productores y construir una nueva alternativa para reactivar la actividad y la economía del sector cafetalero.
Existen tres factores que determinan el panorama del sector en cada una de sus coyunturas históricas: las políticas públicas, el comportamiento de los mercados y la organización de los productores. Veamos a detalle cada una de estas determinantes.
Conociendo los programas de fomento que se aplican en países como Brasil o Vietnam, podemos decir que en México no existen políticas públicas que incentiven la actividad cafetalera (le damos el beneficio de la duda a esta nueva administración priista), más bien como lo estamos visualizando es que se ha desarrollado el subdesarrollo del sector, lo que cualquiera puede constatar. El gobierno federal cuenta con lineamientos de política muy generales que aterrizan de manera descoordinada a través de programas con distintas dependencias como Sagarpa, Aserca, Amecafé. Existen distintos programas que han sido irrelevantes como el de Normalización, Programa Q, Promoción del Consumo, Acciones de Innovación, Padrón Cafetalero, Esquemas de Financiamiento. Los más sonados son el de Fomento Productivo que por cierto disminuyó los apoyo al 50% y en 2012 operó 172.84 millones de pesos a nivel nacional que se distribuyen principalmente a los productores con más superficie y que facturan un mayor quintalaje, pues a los poquiteros les tocan migajitas. Este programa ha desfomentado la producción en términos reales ya que aparte de ser muy poco dinero y que no se aplica, no se complementa con otras acciones que impulsen la productividad, y más bien es un subsidio al consumo.
Lo que sí se está haciendo en materia de fomento por parte del gobierno federal es el impulso al café robusta, usado en las mezclas de café instantáneo. Dicen que las plantas rinden más granos que los de arábica y podrían reducir la cantidad de café que el país (la Nestlé) importa para satisfacer la demanda interna, por cuanto la mayoría de los mexicanos prefieren el café instantáneo y las exportaciones de café instantáneo están creciendo. Se trata de un negocio entre la Sagarpa y la Nestlé, la cual requiere de 500 mil quintales para satisfacer su demanda. Por ello, la mayor parte del subsidio se aplica a desarrollar esta variedad de calidad inferior, y la meta es cubrir 25 mil hectáreas al menos. ¿A eso se le podría llamar fomento productivo, e inclusive fomento al consumo de café mexicano? Pero eso no es todo, la Nestlé también está impulsando la siembra de café genéticamente modificado y ya solicitó en México la patente con el número MXPA044003325A. La aprobación de ésta significará el quebranto de 480 mil familias de pequeños productores de café arábiga, por el riesgo de contaminación de sus cafetos, quienes perderían los sellos de producción orgánica, lo que impediría continuar sus exportaciones. Estas son pues las políticas públicas del gobierno federal.
A los gobiernos municipales ni nombrarlos, ya que siempre se ha visto un total desinterés por este sector que ha contribuido a reactivar las economías locales. Del gobierno estatal sí podemos decir que así como el federal ha fomentado el apoyo a la compañía Nestlé en detrimento de los productores mexicanos, éste abandonó a los 24 mil cafetaleros guerrerenses a su suerte y para lavarse el alma medio alimentó a un Consejo Estatal del Café (Cecafé) que por cierto desde sus orígenes no ha cambiado sus estructuras; con un presupuesto exiguo ha mantenido unas oficinas que solo han servido para dar empleo a unos cuantos técnicos. Lo que se debió haber hecho durante estos años no se realizó: fomentar la organización de los productores, impulsar la producción, desarrollar la infraestructura de transformación y construir canales de mercado.
Recientemente, de manera muy trágica e injusta fue asesinado el amigo Francisco Piedragil; a nadie se le puede desear este fin. Ello se dio en el contexto del cambio del coordinador del Cecafé, proceso en el cual había dos propuestas consensuadas por las principales corrientes. Y cuando todos esperábamos que el gobierno estatal rescatara al Cecafé designando a un coordinador con capacidad, aceptación de la gente y calidad para rescatar al sector cafetalero, el secretario de Gobierno designa a un político saltimbanquis que solo busca satisfacer sus intereses. (Erasto Cano fue presidente municipal de Iliatenco por el PRI, después quiso repetir por el PAN y ahora se dice de izquierda). Está claro que a los operadores del gobierno estatal solo les interesa el control político y por ello busca operadores que le sean fieles, aunque no hagan nada por los productores. Estamos seguros también que el gobernador nada tuvo que ver en esa designación porque de lo contrario caería en una flagrante contradicción. Recordemos que le dijo al presidente Enrique Peña Nieto que no pusiera en Conagua a un político, por tanto, tampoco hubiera puesto en el Cecafé a un político de tercer nivel. Pero bueno, con ello se demuestra el grado de interés que se tiene por los cafetaleros guerrerenses quienes seguirán a la deriva.
Y bueno, veamos ahora el comportamiento de los mercados, la otra gran variable que determina la coyuntura. La siguiente gráfica ilustra el camino que nos depara… La línea de en medio corresponde a los cierres promedios mensuales de la bolsa de NY y las de arriba y abajo son los precios más altos y más bajos, pero todo va a la baja al fin. Estamos hablando de un periodo que va de septiembre de 2011 a diciembre de 2012, cuando la bolsa abrió en 142 dólares/100 libras cuando en enero pasado estábamos en 224.88 dólares. (Ver gráfico).
Traducido esto a la realidad es que a cada quintal hay que descontarle 78 dólares que equivalen a mil 17 pesos 25 centravos y por ello el cereza se paga hoy a 5 pesos el kilo, el capulín a 12 y el oro a 24.
Pero veamos mas técnicamente qué pasa en el mercado e interpretemos el porqué de esta tendencia a la baja de nuestra bolsa del pantalón y de nuestra cocina.
1. La cosecha de Brasil fue superior a las anteriores, 60 millones de sacos.
2. Vietnam e Indonesia esperan cosechas buenas, sin pérdidas respecto de las anteriores
3. El reemplazo de robustas en tasa continuará, alcanzando niveles de 30 a 55% del café.
4. Centroamérica producirá a niveles superiores que la anterior cosecha, a excepción de Nicaragua.
5. Este año el invierno ha sido relativamente cálido en Estados Unidos y Europa, generando poco consumo.
6. Los productores tradicionales de té en China están optando por plantar café, ya no importarán.
7. La demanda interna de los países productores es alta, superior al promedio de los últimos dos años.
8. La especulación de los fondos de inversión tendrá impacto en otros productos con poco inventario.
9. El consumidor está regresando al supermercado a hacer sus compras de café de forma limitada.
10. Crece la demanda por mayor calidad, se venderá menos café orgánico y habrá menos comercio justo.
11. Las marcas tradicionales en los países consumidores tradicionales seguirán su curso de consolidación.
13. Los precios de la Bolsa Nueva York oscilarán entre 1.35 a 1.55 $/lb / marzo, el dólar seguirá flojo para poder capturar la estrategia nacional de EU de exportar energía en forma de gas natural.
14.- Una vez que llega febrero, el café sufrirá bajas ya que hay demanda de compra en enero por tostadores cubriendo el primer semestre.
Finalmente hablemos de los productores y su organización. Esta navidad atendí a un grupo de productores de Oaxaca en busca de alternativas de mercado, son muy humildes pero con una visión bastante grande, producen calidad y un rendimiento de 25 quintales por hectárea. Muy anuentes a hacer cosas nuevas y, sobre todo sin depender de algún apoyo, con ellos vamos a colocar una tonelada mensual de café lavado orgánico con una cadena de cafeterías en el Distrito Federal. Pero cuando hablamos con los productores de nuestra región, todo es diferente: no queremos organizarnos, dependemos de que nos den algún apoyo, desconfiamos de todos, nos da envidia de que otros progresen. Y bueno, por eso estamos como estamos.
Sostengo la teoría de que la represión sangrienta del gobierno durante la guerra sucia y el excesivo paternalismo para mitigar tal represión, generó en nuestra gente una actitud de dependencia y sobre todo de pérdida de la autoestima. Si bien es cierto que hemos construido diversos procesos organizativos durante las últimas décadas, estos no se han consolidado debido a esa visión que hoy nos tiene atrapados. Necesitamos pensar y actuar de otra manera para que logremos un cambio real en nuestras familias y comunidades.
Pero no todo está perdido, existen iniciativas, aunque pequeñas, que están marcando pautas: vemos productores que se han certificado como orgánicos, otros que ya cuentan con marca propia, otros más procesan café soluble, otros más están planeando la exportación directa a EU, algunos están gestionando la introducción de sistemas de riego y el manejo de la huerta con tecnología. Hay que seguirles los pasos…
* Fundador e impulsor de diversas organizaciones cafetaleras a nivel regional, nacional e internacional.




