Dará el Festival de Cine de Guadalajara más peso a la competencia iberoamericana
Oliver Zazueta Agencia Reforma
Guadalajara
Lo que era una fiesta para el cine nacional se convirtió en un agasajo para la filmografía Iberoamericana, en el que México es un invitado más.
El unir las dos secciones principales de competencia para la edición 28 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) en una sola trajo consigo el que sólo cuatro largometrajes nacionales peleen el espacio de 18 filmes que tendrá la sección oficial de Largometraje Iberoamericano de Ficción.
Aunque estas cintas además podrán competir por el Premio Mezcal que se otorgará al Mejor Filme Mexicano.
Besos de azúcar, del director Carlos Cuarón, y Tercera llamada, de Francisco Franco, son las dos únicas películas totalmente mexicanas, mientras que las otras dos son coproducciones nacionales con otros países: Tanta agua, de Ana Guevara y Leticia Jorge, es coproducción con Uruguay y Holanda, mientras que The boy who smells like fish, de Analeine Cal y Mayor, es en colaboración con Canadá.
Lo mismo ocurrió en la categoría de Documental Iberoamericano, aunque la presencia de los mexicanos es un poco mayor con cinco filmes: Elevador, de Adrián Ortiz; Quebranto, de Roberto Fiesco; La huella del Dr. Ernesto Guevara, de Jorge Denti; Mitote, de Eugenio Polgovsky, y Purgatorio, un viaje al corazón de la frontera, de Rodrigo Reyes, que es coproducción con Estados Unidos.
Donde abunda la presencia mexicana es en la sección de Cortometrajes de Ficción, pues de 46 filmes en competencia, 19 son de manufactura nacional.
Entre los filmes en competencia de otras latitudes destaca el caso de Blancanieves, cinta española de Pablo Berger, nominada a los Goya, que cuenta con la actuación de Maribel Verdú, Daniel Giménez Cacho y Angela Molina, y es una reversión del cuento clásico la cual está ambientada dentro del mundo del toreo.
Desde que se anunció el cambio de modalidad, hace poco más de seis meses, el director del FICG, Iván Trujillo, aseguró que la intención del evento fílmico era darle más peso a la competencia iberoamericana y elevar el nivel de competencia de los filmes mexicanos.




