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Podrían ser sacrificados los 36 perros y gatos hallados en Caleta y Caletilla, dice veterinario

Karla Galarce Sosa

A más de una semana de que comenzó la captura de perros y gatos callejeros, ninguno de los 36 hallados en Caleta y Caletilla, por parte de la Dirección de Control Animal y Zoonosis de Salud municipal, ha sido reclamado, por lo que podrían ser sacrificados con inyección de barbitúricos o electro-sensibilización en los próximos días.
Los primeros 10 perros y tres gatos que fueron capturados hace 12 días aún esperan ser reclamados en el antirrábico de la Secretaría de Salud estatal (SSa), ubicado en Ciudad Renacimiento.
El director de Control Animal y Zoonosis, Oscar Manuel Felipe Ortega Parra, informó que el año pasado se registraron 869 ataques de perros contra personas, e indicó que la primera causa de consulta en los centros de salud son las enfermedades diarreicas, la mayoría producidas por las excretas de los animales que defecan en la calle.
En entrevista efectuada ayer en la dependencia, el veterinario indicó que los ataques de perros ocurrieron en diversas colonias, aunque no especificó cuáles son las de mayor registro de casos.
Respecto a la captura de perros que deambulan en las calles y que no tienen dueños, puntualizó que se actúa bajo la norma oficial mexicana 087 de la SSA, que se refiere a la protección y salud ambiental, los residuos peligrosos, biológicos, infecciosos, clasificación y especificaciones de manejo.
Refutó los señalamientos que han hecho personas “pro animales” que han criticado los métodos de sacrificio, y dijo que también se aplica la norma 011 para la prevención y control de la rabia, el Bando de Policía y Buen Gobierno en su título Animales, Reglamento de Ecología y Protección al Ambiente.
Felipe Ortega Parra explicó que el sacrifico de perros y gatos se hace con base en la norma zoosanitaria 033, “ya sea a través de la electro-sensibilización, que es un aparato especialmente concebido para el uso en estas especies”.
Otras de las formas que también se encuentra establecida en la norma es la sobredosis de barbitúrico vía intravenosa o cualquier otro anestésico fijo. “El sacrificio de perros y gatos no son inhumanos, crueles ni de exterminio y todo es con base en la supervisión de un médico veterinario responsable”.
Informó que sólo en Acapulco se calcula una población animal en situación de calle que alcanza los 35 mil perros, que en su mayoría no tienen dueños, lo que advirtió como un peligro para la salud pública debido a que las excretas contaminan el agua, suelo y alimentos, además de ocasionar enfermedades sarna, hongos, pulgas, garrapatas, brucelosis, salmonelosis y rabia.
Especificó que el Bando de Policía y Buen Gobierno, en su artículo 33 indica que “queda estrictamente prohibido que los dueños de animales permitan que éstos deambulen por las calles, sitios o vías públicas en general. El artículo 36 dice que los animales que se encuentren en las anteriores circunstancias serán llevados a los lugares que para el efecto señale la autoridad municipal, y en el caso de que no sean recogidos, por quien tenga derecho hacerlo, en un término de cinco días serán sacrificados si la salud pública así lo amerite”.
El funcionario municipal demandó el fomento de la cultura del cuidado y responsabilidad de las familias que tienen este tipo de animales, pues muchos de ellos son dejados a su suerte en las calles, por lo que se continuará con las acciones y garantizar la salud pública de la población.
Mencionó que por protocolo sanitario, cuando una persona es mordida por un perro y el animal no es localizado se debe vacunar. “Las vacunas alcanzan gastos por hasta 5 mil pesos y eso genera un gasto más la erario público”.
“La consulta número uno de los centros de salud son parasitosis. En Acapulco hay 100 mil animales y sólo en la vía púbica hay 35 mil que no tienen ni dueño, porque algunos sacan a los perros a defecar pero otros los dejan en la calle (…) Nosotros hemos calculado que todos los días hay 15 toneladas de excretas producidas por los animales de la calle. Nosotros actuamos con normatividad, con humanismo, pero sobre todo con interés de proteger la salud de la población y para eso se tienen las normas”, comentó el especialista.
Destacó que el último caso de rabia que se registró en Acapulco ocurrió hace 13 años y éste fue resultado de una mordedura de murciélago silvestre a una persona.
Afirmó que las vacunas contribuyen a disminuir el riesgo de contagio de rabia en animales que conviven con las personas, de ahí la importancia de las campañas de vacunación.
Al final admitió que la brigada de ocho empleados del municipio es insuficiente para retirar a todos los animales de la calle.

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