Funeral de tres activistas kurdas asesinadas en París se convierte en un llamado a la paz
EFE
Ankara
Las tres activistas kurdas asesinadas en París la semana pasada recibieron ayer un último homenaje en una ceremonia fúnebre en la ciudad suroriental turca de Diyarbakir, a la que asistieron decenas de miles de personas que hicieron un llamamiento a la paz.
“Querían la paz y fueron asesinadas. Continuaremos trabajando por la paz. Una paz que una a kurdos y turcos. La guerra es mala. La condenada guerra”, dijo ante la multitud Ismail Cansiz, padre de la asesinada Sakine Cansiz, una de las fundadoras del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Una multitud abarrotó la céntrica plaza Batikent de la capital oficiosa del Kurdistán turco y lanzó proclamas a favor de la paz, en un momento en el que el Gobierno turco ha abierto los contactos con el encarcelado líder del PKK, Abdullah Öcalan.
En un ambiente de tristeza, la mayoría de los reunidos -hombres y mujeres de todas las edades- vistieron de luto, pero con un pañuelo blanco sobre los hombros en señal de esperanza.
La concentración discurrió sin incidentes, con una fuerte pero discreta presencia policial, mientras que organizaciones kurdas desplegaron 2 mil voluntarios para garantizar el orden.
La plaza se llenó de pancartas con las imágenes de las tres mujeres y se corearon eslóganes como “Las mártires nunca mueren” o “El PKK es el pueblo y el pueblo está aquí”, al tiempo que el lema “Todos somos Sakine, Fidan y Leyla” se entonó durante toda la ceremonia.
El copresidente de la mayor formación parlamentaria kurda, el Partido de la Paz y la Democracia (BDP), Selahattin Demirtas, dijo: “Ante el cuerpo de nuestras mártires declaramos nuestra disposición a la paz”.
“La paz necesita coraje. Y este pueblo tiene coraje y está dispuesto a la paz”, subrayó.
Tras el funeral, los cuerpos serán trasladados a las localidades natales de las víctimas para ser enterrados este viernes.




