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Octavio Klimek Alcaraz

Esperanza de una nueva política del clima en Estados Unidos

 

Estados Unidos han experimentado el 2012, como el año más cálido desde que comenzaron los registros. Las temperaturas en Estados Unidos (excepto Alaska y Hawaii) aumentaron en 1.83 grados centígrados por encima del promedio del pasado siglo XX, comunicó la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). “Las temperaturas están aumentando y se incrementarán más en los próximos años”, dijo el científico del clima del NOAA Jake Crouch (http://www.zeit.de/wissen/umwelt/2013-01/usa-temperatur-2012).

Sorprendente, en las palabras de los expertos es especialmente el fuerte incremento de la temperatura en comparación con el récord anterior de 1998. El año pasado fue más caliente en 0.55 grados. “Un medio grado por encima de esto eso es mucho”, dijo Crouch. Esa fue una señal clara de un calentamiento global sostenido en los Estados Unidos, añadió Crouch.”

Además, se ha registrado en el 2012, como el segundo verano más caluroso desde que comenzaron los registros, 61 por ciento de los estados de Estados Unidos han sufrido de sequía. La sequía ha favorecido a los incendios en bosques y matorrales, con lo que 9.2 millones de hectáreas de tierra han sido destruidas. En el Medio Oeste, gran parte de la cosecha fue destruida, lo que ha dado lugar a aumento de los precios del maíz y la soya.

Los Estados Unidos también se vieron afectado en 2012 por 11 tormentas extremas, entre ellos los huracanes Isaac y Sandy. Sandy causó en el otoño graves daños en la costa del atlántico de los Estados Unidos. Con este desastre perdieron más de 130 personas la vida sólo en Estados Unidos. Según la NOAA, Sandy originó el área de presión más baja, que se haya medido en la costa noreste de Estados Unidos.

El calentamiento global podría ser conforme a un informe del gobierno de Estados Unidos, a ser considerablemente más alto de lo que se temía. Sin contramedidas conscientes podrían las temperaturas para 2100, aumentar en más de cinco grados centígrados, advierte un informe detallado de expertos al ser presentado en Washington en este mes de enero. Las consecuencias serían, por ejemplo, el aumento de los fenómenos climáticos extremos como ondas de calor y huracanes

El informe preliminar, que todavía debe salvar un debate científico, lo ha realizado para el gobierno el Comité Asesor Nacional para la Evaluación del Clima y el Desarrollo (NCADAC) (http://ncadac.globalchange.gov/). El NCADAC, se creó en el Departamento de Comercio en diciembre de 2010 y es apoyado a través de la NOAA. Se trata de un comité consultivo federal establecida conforme a la Ley Federal del Comité Consultivo de 1972. El Comité sirve para supervisar las actividades de la Evaluación Nacional del Clima. El NCADAC ha involucrado a más de 240 autores en la creación del informe. Después de la revisión amplia de la Academia Nacional de Ciencias y por el público, este informe será revisado por el NCADAC y, después de una revisión adicional, entonces se presentará al gobierno federal para su consideración en el Informe de la Tercera Evaluación del Clima Nacional (NCA).

El borrador de mil 146 páginas no deja ninguna duda de que la emisión de gases de efecto invernadero es la responsable y las consecuencias son señaladas claramente:”El clima global está cambiando, y esto es evidente en los Estados Unidos en una amplia gama de observaciones. El cambio climático de los últimos 50 años se debe principalmente a las actividades humanas, principalmente la quema de combustibles fósiles. La temperatura media en los Estados Unidos ha aumentado en aproximadamente 1.5° C desde 1895, más del 80 por ciento de este aumento se produjo a partir de 1980. La década más reciente fue la más cálida de la nación en la historia. Debido a que el calentamiento inducido por el hombre se sobrepone en un clima naturalmente variable, el aumento de las temperaturas no se distribuyen uniformemente por todo el país o en el tiempo.”

Desde el punto de vista del NCADAC el cambio climático en los próximos 25 años no tendrá un impacto dramático en la agricultura estadunidense. Pero si no se hace nada, entonces existirá la amenaza de sequías persistentes con fracasos masivos en las cosechas. El calentamiento de los océanos supondrá una amenaza para la población de peces, y por tanto para la industria pesquera. Además, la ciudadanía deberá adaptarse a huracanes más poderosos, como Sandy.

En parte ya no es posible evitar el cambio climático, predicen los científicos. Pero el pueblo estadunidense tiene la capacidad de limitar la extensión, si quieren: “Más allá del próximo par de décadas, la magnitud del cambio climático dependerá de las decisiones que la sociedad haga en términos de emisiones”.

Sin contramedidas significativas podrían las temperaturas al final del siglo aumentar entre 2.7 a 5.5 grados centígrados. Incluso si se negociara ahora a nivel mundial, todavía se espera que aumente la temperatura hacia el 2100 entre 1.6 a 2.7 grados centígrados. El objetivo internacional es en la actualidad limitar el calentamiento global a finales del siglo en un aumento máximo de dos grados. Esto se aplica como un valor en el que los efectos del cambio climático aun pueden puede controlarse.

La Casa Blanca dio la bienvenida al informe el pasado viernes 11 de enero como “sin duda una importante contribución para el debate nacional sobre el cambio climático”. Recuérdese, que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció después de su reelección en noviembre de 2012, al cambio climático como una de las cinco prioridades para su segundo mandato, además de Afganistán, la inmigración, la violencia de las armas y la educación. El vínculo entre los gases de efecto invernadero y el calentamiento global, sin embargo, es negado por muchos miembros del Congreso estadunidense. En particular, los republicanos se oponen a determinar cualquier límite de emisiones. No se puede olvidar que Estados Unidos se identifican en las conferencias sobre el clima de los últimos años por ser un freno u obstáculo para lograr compromisos vinculantes sobre las emisiones de dióxido de carbono.

El economista Andrew Steer, presidente del Instituto de Recursos Mundiales en Washington, pidió a Obama y al Congreso actúen de manera decidida: “Estados Unidos está en el centro de la crisis del clima, el calor récord destruye las cosechas, los ríos se secan, las tormentas destruyen nuestras ciudades. El cambio climático exige su tributo a la gente y su economía. Esto sólo empeorará sin una respuesta fuerte y rápida respuesta aquí en los Estados Unidos y en todo el mundo. No es demasiado tarde para actuar, pero se cierra la ventana en vista de los retrasos de la política hacia los procesos geofísicos. En su segundo mandato, el presidente Obama tiene la oportunidad de hacerse como un líder digno en la lucha contra el cambio climático. Ahora es el momento para que el gobierno de Estados Unidos logré imponer nuevos estándares para las plantas de energía y poner a Estados Unidos en el camino hacia un futuro bajo en carbono” (http://www.zeit.de/wissen/umwelt/2013-01/klimabericht-usa-erwaermung).

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