Comienzan el mapeo geomorfológico de flora y fauna del Parque Nacional El Veladero
Karla Galarce Sosa
Custodiados por policías ecológicos, miembros de una consultoría contratada por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales de Guerrero (Semaren), y acompañados por personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), comenzaron la integración de un mapeo para caracterizar la geomorfología, la flora y la fauna del Parque Nacional El Veladero, cuyos resultados serán el punto de partida para integrar el Plan de Manejo Ambiental.
El director del Parque, Fernando Guerrero Bello, señaló que aún existen grupos de personas que “se dicen ambientalistas y protectores del Parque”, pero que únicamente “trafican con el conocimiento tradicional de los pueblos allí asentados”, pues extraen de manera ilegal semillas y ejemplares vegetales, animales o minerales; aunque esto último, en pequeñas cantidades. Tal situación, añadió Guerrero Bello, pudo haberse complicado si la Conanp hubiera avalado la pavimentación del tramo de 4 kilómetros de camino que lleva a Pueblo Nuevo y que ya había sido aprobado por el gobierno municipal pasado, encabezado por Manuel Añorve Baños.
“El ayuntamiento ya había aprobado la obra, ya tenían el material y conocimos a un líder que vive en Pueblo Nuevo porque nos buscó para decirnos que iban a comenzar con esa obra, pero no avalamos ese proyecto”, declaró Guerrero Bello durante la caminata que se prolongó más de cuatro horas por el camino de difícil acceso en vehículos.
Los aproximadamente 4 kilómetros de camino, estaban intercalados con pequeños tramos pavimentados por cemento, desde el acceso al Área Natural Protegida por la colonia María de la O, cerca de la zona arqueológica Palma Sola, pero que en su gran mayoría era tierra y lodo, resultado de la lluvia que cayó el lunes temprano en Acapulco.
En el recorrido se pudieron observar diferentes perspectivas del parque, cuya vegetación y clima iban cambiando conforme se caminaba y se subía la altura del nivel del mar, hasta alcanzar 605 metros de altura, hasta llegar al mirador de la piedra de La Campana; nombre que le han dado los lugareños, porque al ser golpeada por otra roca emite un sonido metálico y hueco.
El punto de partida para la caminata que se prolongó durante cuatro horas de ida y regreso hasta la piedra de La Campana, fue el módulo de la Policía Ecológica Estatal de la colonia María de la O, donde el comandante de la zona expuso el riesgo de dividir el grupo de investigadores y de policías, como lo habían solicitado los primeros para agilizar su trabajo.
El policía estatal explicó a los integrantes de la consultoría que no debían separar a quienes mantienen guardia permanente, debido a la presencia “ocasional” de gente que se presume, son miembros del crimen organizado y que merodean la zona. El año pasado fueron halladas al menos tres fosas clandestinas con restos humanos dentro de la zona del Parque de El Veladero en diferentes puntos.
Los integrantes de la Consultora para el Desarrollo Rural y Servicios Ambientales (Codresa) buscaban efectuar su trabajo divididos en dos grupos: uno que registrara zonas de riesgo y extracción de agua, y otro que registrara la flora, fauna y tipificación de suelos. Sin embargo esa idea fue desechada.
El recorrido
En la primera colina del Parque, da la bienvenida una creciente vista a la bahía y en una ladera está una cruz blanca adornada con flores del mismo color; es del joven Ismael Aguirre Palacios quien fue muerto a balazos en 2008, un año antes de que se construyera el módulo de la Policía Ecológica, por las fechas de la cruz, se deduce que tenía 17 años.
“Nosotros encontramos al muchachito bañado en sangre. Lo mataron con una pistola 38 súper, íbamos a hacer un recorrido ese día”, comentó un policía que subió, en compañía de otro agente, antes que los integrantes del grupo de 12 personas para comenzar la caminata.
Metros más adelante hay brechas corta fuegos, mismas que, según Fernando Guerrero, han impedido que los incendios lleguen hasta la cumbre del Parque. El integrante de la Conanp dijo que en los primeros kilómetros de acceso a la reserva, hay flora exótica, pero que poco a poco, y en un lapso no mayor a cinco años, será sustituida por vegetación nativa.
“Otros programas oficiales introdujeron especies exóticas, pero esperamos que sean sustituidas en unos 5 años”, comentó.
A mitad de camino, en el punto conocido como Tres Cruces, donde los habitantes de Pueblo Nuevo desarrollan sus festividades de la Semana Santa, se observó el ingreso de un jeep con placas de Guerrero. Metros arriba, una casa rotulada con el nombre de Fundación Ecología y Medio Ambiente, tenía el vehículo estacionado afuera. Se explicó que algunas casas, la mayoría construidas con adobe y bajareque, ya estaban cuando se firmó el decreto de parque nacional a El Veladero.
Pueblo Nuevo
Las construcciones de Pueblo Nuevo son apenas siete, incluido el edificio de la iglesia –que es el más grande– y de la primaria Guadalupe Victoria, ésta última sin maestro porque la cantidad de niños es poca, apenas 10.
Allí, viven nueve familias que se dedican a la agricultura de parcela. Todos heredaron de sus abuelos, que fundaron el ejido de Pueblo Nuevo, sus terrenos. Ahora, la mayoría son guardianes de El Veladero y son beneficiados por el Programa de Empleo Temporal, explicó Alejandro García Liborio.
Pueblo Nuevo es la antesala para llegar al primer mirador de El Veladero. A partir de allí se cuenta con vistas amplias y completas de la bahía de Santa Lucía y el océano Pacífico.
El Parque Nacional El Veladero posee una superficie de 3 mil 617 hectáreas registrados en 2011, cuando se estableció el convenio para la desincorporación de más de 386 hectáreas que fueron invadidas.
El estudio
El estudio completo de zonificación, mismo que pagó la Semaren por 200 mil pesos, podría quedar integrado el próximo mes. Participan una decena de personas, quienes realizan trabajo de campo, revisión de bibliografía y documentos, cartografías u otros datos.
La integrante de Codresa, Elizabeth Díaz Ávila, explicó que la zonificación consiste en la caracterización en distinto aspectos del área, que incluye estudios sobre flora, fauna y geomorfología del parque, a partir de mapas elaborados por el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), la Comisión Nacional para la Conservación y Uso de la Biodiversidad (Conabio) y fotografías satelitales, para contrastar sus resultados y observaciones, con fotografías satelitales del buscador Google.
“Vamos a ver qué problemática hay dentro del parque y vamos a hacer una separación de las zonas de acuerdo con la potencialidad que hay en ellas, para poder restaurar o recuperar diferentes zonas, si es necesario”, dijo en entrevista previa al recorrido la bióloga.
Indicó que una vez concluido el estudio, se harán recomendaciones, para determinar cuáles son las especies, tanto animales como vegetales que hay, cuáles son las de importancia ecológica, cuáles son las que están en peligro de extinción. Dijo que están haciendo una identificación de ese tipo de aspectos, dentro del Parque.
“La caracterización consiste en hacer estudios sobre la parte físico-biológica, geología, tipos de suelo, tipos de vegetación, asícomo el sistema de información geográfica completo.
“También estamos haciendo acopio de información sobre un mapa que se tiene sobre estudios de riesgo de las zonas naturales de Acapulco y se está haciendo el corte específico para los polígonos del área del Veladero”, indicó.
Mencionó que según datos difundidos por el INEGI, la vegetación de la zona del parque es selva baja caducifolia, selva media y encinares en la punta de El Veladero.
“Hay reportes en los que dicen que hay matorrales, pero por este lado no hay. Hemos encontrado pequeños polígonos que han cambiado el uso de suelo, como las áreas de pastizal que parece que antes era selva mediana, lo que me cuentan, es que ha sido muy difícil reforestar y que las técnicas aplicadas no han resultado, porque cada año hay incendios y esas zonas son las que se queman, habrá que hacer un pequeño plan para esas pequeñas zonas que como esa, hay varias dentro del polígono”, finalizó.
Codresa fue contratada por el gobierno del estado el año pasado para la elaboración del estudio Impacto Ambiental para la pavimentación del camino Carrizalillo-Amatitlán, del municipio de Eduardo Neri; por el que pagó 221 mil 18 pesos, según consta en el listado de contratos y obras del ejercicio fiscal de 2012 publicado en su portal de internet.
En materia ambiental, el gobierno estatal pagó a Codresa otro contrato por 268 mil 412 pesos, por la elaboración del Estudio Técnico Justificativo para la pavimentación de otro tramo de camino Carrizalillo-Amatitlán. Ambos contratos aparecen en la lista de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero.




