Demanda Calderón a Estados Unidos poner freno al tráfico de más armas
Mayolo López /?Agencia Reforma
Ciudad Juárez, Chihuahua
A unos cuantos pasos de la frontera con Estados Unidos, el presidente Felipe Calderón reclamó a las autoridades de ese país que pongan un freno inmediato a la venta indiscriminada de armas.
Acompañado por miembros del gabinete de seguridad, el mandatario develó un anuncio espectacular, de 8 por 21 metros, formado con restos de 3 toneladas de armamento decomisado por el Ejército.
“No more weapons (no más armas, en su traducción al español)”, se lee en el espectacular cuya intención es llamar la atención de los estadounidenses sobre el problema del tráfico de armas.
Acompañaron a Calderón los Secretarios de la Defensa Nacional, Guillermo Galván; de Seguridad Pública, Genaro García Luna; de Gobernación, Alejandro Poiré; de Desarrollo Social, Heriberto Félix, así como del Gobernador de Chihuahua, César Duarte.
En inglés, mirando a la frontera, Calderón clamó: “México need your help. No more weapons” (México necesita tu ayuda. No más armas).
Trituran arsenal arrebatado al
crimen
La guerra que libra el Ejército le ha arrebatado al narco 63 mil 641 armas largas y 44 mil 332 cortas, así como 10 millones 977 mil 463 cartuchos y 267 0907 cargadores.
Ayer, ante la presencia del presidente Felipe Calderón, quien en Michoacán apareció con una chamarra militar para ordenar a la tropa dar la pelea, buena parte de ese arsenal fue destruido por militares.
Al mando del comandante del Primer Batallón de Material de Guerra, Miguel Ángel Lizárraga, soldados y oficiales se afanaron para destruir las armas. Usaron tanques, sierras eléctricas y detonaron cargas de dinamita.
El alto mando dio cuenta del decomiso de armas bañadas en oro y plata con imágenes de “santos y de la Virgen de Guadalupe”.
Alineadas, había decenas de cajas con cientos de cartuchos útiles de grueso calibre; también granadas e, inclusive, tres lanzacohetes.
Dos tanques triturarán cientos de armas que había a cielo abierto. Dos veces apachurraron el armamento: de ida y vuelta. La escena que resultó más aparatosa fue la destrucción, con sendas explosiones de por medio, de granadas útiles y de lanzacohetes, a una distancia de unos tres kilómetros.
Calderón incursionó después en la colonia Felipe Ángeles para visitar el Centro de Desarrollo Comunitario del mismo nombre, que fue construido con una inversión de 25 millones de pesos.
Calderón plantó allí un árbol con una pala que fue hecha con material de armas fundidas. En la colonia Felipe Ángeles, explicó, en 2010 se tuvo el registro de 112 homicidios. El año pasado, la cifra se redujo a 12.




