Humberto Musacchio
LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS
Para leer en libertad: tres años
El pequeño ejército loco que comandan Paloma Saiz y Paco Ignacio Taibo II, más conocido como Brigada para Leer en Libertad, cumplió tres años de llevar libros a escuelas, plazas, mercados y todo lugar habitado. La muy escasa pero aguerrida tropa ha establecido 36 bibliotecas de barrio, organiza ferias del libro y convoca autores para presentarse a dialogar sobre su obra con los asistentes, generalmente en espacios abiertos, en la banqueta incluso. Los autores ceden sus derechos de autor y con el aporte de los propios libreros que participan en estas ferias se hacen ediciones baratas, pero muy decorosas, de libros que se reparten gratuitamente: en estos tres años son 57 los títulos editados para un total de 250 mil ejemplares que se han repartido gratuitamente. Desde luego, nada ha sido fácil: son tres años de sostener tercamente esta actividad y demostrar que con casi nada de dinero, mucho trabajo y entusiasmo de sobra se puede hacer más, mucho más que desde una oficina burocrática. Por lo pronto, el pasado viernes, con la asistencia de Lucía García-Noriega, secretaria de Cultura del gobierno capitalino, y numerosos intelectuales, se reunió una multitud en la Casa del Artesano, en la plaza de Coyoacán, se repartieron y rifaron libros, hubo brindis con refrescos y café y al final dos horas de firma por los autores de la más reciente antología publicada por la Brigada: en la mesa estaban Eduardo Antonio Parra, el ucrónico Óscar de la Borbolla, Paco y Benito Taibo, el gran BEF, Patricia Rodríguez, Jorge Belarmino Fer-nández, Marco Antonio Campos, Francisco Haghenbeck, Eduardo Monteverde, Eduardo Mosches, Paco Pérez Arce, Pedro Salmerón, José Alfonso Suárez del Real y varios más. Todo un éxito.
Murió Felipe de la Lama-Noriega
Nacido en España en 1927 y de familia republicana pese a los aristocráticos apellidos, Felipe de la Lama-Noriega Valderrama, que tal era su nombre completo, fue traído a México en 1942 en el barco Nyassa, que zarpó de Marsella y atracó en Veracruz. Felipe estudió comercio en la Universidad Autó-noma de Sinaloa (1949-52), donde figuró como fundador del Teatro Experimental Sinaloense y del Teatro Universitario Sinaloense (1950), experiencias que le sirvieron de base para crear el Teatro Infantil de Ciudad Juárez (1958-59). Pasó a la capital del país y siguió la carrera de actuación en el Instituto Cinematográfico Andrés Soler de la ANDA (1952-54). Con Héctor Azar participó en los grupos de teatro de la Escuela Nacional Preparatoria de los que fue maestro querido y respetado. Por muchos años se mantuvo en el teatro como actor, que lo fue de Enrique Alonso en el legendario Teatro Fantástico, lo mismo que en puestas dirigidas por Héctor Azar, Ludwik Margules, Salvador Novo y Fernando Wagner, tales como La visita de la vieja dama, Rómulo Magno, Julieta o la clave de los sueños y Cuentos de Stawomir Mrozek. En televisión actuó en las series El chamán y El cuentacuentos. Autor del libro Y los niños también van al exilio (2006). Fue miembro de la mesa directiva del Ateneo Español de México y de la Asociación Mexi-cana de Críticos de Teatro, así como cofundador de la Asociación Internacional de Críticos de Tea-tro. Felipe de la Lama murió hace una semana en la ciudad de México.
Demandan crear canal de TV
Un grupo de intelectuales entre los que se cuentan Virgilio Caballero y Omar Raúl González, inconformes con el trato que reciben las dos grandes empresas de la televisión y el inmenso poder que han adquirido, piden al gobierno capitalino crear “un canal democrático de televisión” e invitan al público interesado en este proyecto a integrar una asociación civil que “gestione una frecuencia de televisión de ciudadanos y para la sociedad nacional”, lo que es viable, dicen los convocantes, por “la inminente digitalización de las señales televisivas y radiofónicas, que multiplicará las frecuencias disponibles en el espectro radioeléctrico”. De ahí que se dirijan a Miguel Ángel Mancera para que autorice a los demandantes la operación de “una de las tres o cuatro señales digitales adyacentes a las del canal 21”, el del gobierno del Distrito Federal, en la seguridad, dicen, de que no le significará costo alguno, pues será el propio grupo solicitante el que se encargue de “echar a andar y sostener ese posible canal”, pues “empresarios progresistas de Monterrey” han externado su disposición para respaldar el proyecto.
Aliyev se fue a una bodega
En buena hora, la noche de sábado a domingo se retiró de Chapul-tepec la estatua del dictador azerbaiyano Heydar Aliyev. La escultura fue llevada a una bodega en Azcapotzalco, pero alguien en el gobierno capitalino insiste en que le buscarán colocación en otro lugar, lo que resulta incomprensible después de las protestas que ha generado el asunto. Hasta donde se sabe, el gobierno de Azerbaiyán aportó 65 millones de pesos para restaurar la plaza de Tlaxcoaque y a cambio, el gobierno de Marcelo Ebrard se comprometió a ubicar la estatua en un lugar tan importante y frecuentado como el bosque de Chapultepec. Colocar en lugar público un monumento dedicado a un personaje implica que se le reconocen altos méritos, lo que de ninguna manera es el caso de Aliyev. Por lo pronto, nadie puede saber qué pasó con los millones aportados por la ex república soviética, pues se creó un fideicomiso que al estar protegido por el secreto bancario no puede ser fiscalizado por las autoridades. Es un enjuague del gobierno de Ebrard, pero le estalló en la cara a Miguel Ángel Mancera.
Breviario…
Nombramientos en el Instituto Nacional de Antropología e Historia: Antonio Saborit es el nuevo director del Museo Nacional de Antropología y Marco Barrera Bassols ya es coordinador de Museos y Exposiciones. Suerte para ambos. @@@ Alondra de la Parra dejó la dirección de la Orquesta Filarmónica de Jalisco. La razón: que 43 de los 65 músicos del conjunto no la quieren. @@@ La Megabiblioteca de Buenavista está maldita: han pasado siete años desde su apresurada inauguración y por todas partes hay obreros trabajando, las áreas verdes están abandonadas y las goteras constituyen una amenaza para el acervo bibliográfico. Ésos y otros detalles inconclusos o en reparación impiden que la Mega dé un mejor servicio.




