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Tapar una zanja que abrió hace tres meses, piden vecinos de La Bocana a CAPAMA

Yee Trujillo

Desde hace tres meses, trabajadores de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), cavaron una zanja de más de 300 metros de largo en la calle De la Nao, del fraccionamiento La Bocana, para sustituir la tubería de agua potable, pero desde noviembre no han regresado a continuar con el trabajo y las fugas continúan afectando el suministro, denunciaron vecinos y locatarios.
En el lugar, entre avenida Universidad y calle El Morro, se observó una zanja de más de un metro de ancho que dejaron los trabajadores cerca del hospital Del Pacífico, así como seis fugas que desperdician cientos de litros de agua en diferentes puntos de la calle, principalmente afuera de un condominio ubicado en el cruce con la calle Dr. Ignacio Chávez.
De acuerdo con el señor Ramiro Apolinar, los trabajadores de la CAPAMA acudieron en noviembre a reemplazar la tubería vieja por las constantes fugas que se presentan en la calle, pero únicamente rompieron el pavimento dejando la zanja en casi toda la vialidad, y aunque hace apenas unos 15 días regresaron supuestamente a continuar con la obra, permanecieron en el lugar sólo unos minutos ya que después una camioneta de la paramunicipal pasó a recogerlos, alegando que debían ir a otro lugar.
“Dijeron que ellos nada más venían a tapar la fuga, según, y que ya de ahí vienen otros a quitar la tierra, y de ahí vienen otros, o sea que son en tres partes, ni taparon la fuga ni cambiaron la tubería porque entonces no hubiera agua tirándose, y la verdad en las noches sale bastante agua, bastante, y como es zona alta casi no sube el agua y luego tirándose, menos”, contó una señora de apellido Bautista.
Además, se quejó porque los trabajadores de la CAPAMA han ignorado sus reportes para acudir a tapar la zanja, alegando que no hay dinero para continuar la obra, además de que las fugas han causado desabasto en la zona por la falta de presión en las tuberías y desde que comenzaron, los recibos de cobro del servicio han incrementado de forma “exorbitante”.
Denunció que en noviembre recibió un cobro de 15 mil pesos y tuvo que acudir a las oficinas de la paramunicipal para entregar un oficio al director, Francisco Velasco Islas, mostrando recibos de compra de pipas de agua y lavanderías para demostrar que ni siquiera había tenido el servicio de agua, “pero ni así, los tuve que pagar los 15 mil”.

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