Se arraiga en la ciudad de México el manejo responsable de las pilas, afirma funcionaria
Alejandro Ramos / Agencia Reforma
Ciudad de México
Lo que hace 5 años parecía una iniciativa ambiental que tardaría más en dar frutos, el Programa de Manejo Responsable de Pilas se convirtió en un eje de acción sustentable que arraigó en la sociedad y que, de 2007 a la fecha, ha permitido que se reciclen 261 toneladas de pilas.
El pasado 15 de febrero se cumplió el quinto aniversario de la alianza que establecieron la Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal y la empresa Imagen y Muebles Urbanos (IMU), la cual instaló 400 columnas con capacidad de acopio de 18 kilos en las 16 delegaciones políticas.
De acuerdo con las autoridades ambientales del Distrito Federal, cada año se consumen en promedio por habitante en la ciudad tres pilas y, tomando en cuenta que la población aproximada es de casi 9 millones, el consumo por año es de 27 millones. Y, según los expertos, esta cantidad tendría un peso de casi 297 toneladas.
La titular del Medio Ambiente del Distrito Federal, Martha Delgado, destacó que el salto que ha dado la población es muy significativo, pues en 5 años se creó una cultura del acopio y reciclaje y cada año se va ampliando socialmente la iniciativa ecológica, ya que no sólo son las familias en sus casas las que realizan esta tarea, sino también se hace en escuelas, oficinas, empresas y comercios.
Prácticamente ya es historia, agregó, la época en que las pilas terminaban por montones en tiraderos a cielo abierto, parques, camellones, barrancas, cuerpos de agua o enterradas en rellenos sanitarios.
“En 2007, cuando arrancó el programa, se lograron acopiar 18 toneladas, y el año pasado se alcanzó la cifra de 70. Esto demuestra que la población ha tomado más conciencia de la necesidad sobre la generación y disposición final de los desechos. La cultura del reciclaje cada vez permea más en la población, y la muestra la tenemos en esta acción emblemática de la ciudad”, precisó Delgado.
La funcionaria estimó que este año se alcanzarán las 75 toneladas de acopio, aunque también promoverá que los camiones recolectores de residuos sólidos puedan llevar un compartimiento especial para recolectar este material, catalogado como tóxico peligroso.
“Estamos analizando este plan, y nuestra intención es dejarlo listo antes de que concluya este gobierno”, expuso.
Por su parte, Gerardo Cándano, director general de IMU, recordó que los tres primeros años del programa fueron de alto acopio, ya que encontraron que muchas familias habían guardado en botes las pilas usadas en espera de encontrar alguna alternativa para desecharlas de forma sustentable.
“Por eso, entre 2007 y 2009 el acopio fue muy alto, y para 2010 y 2011, esta iniciativa se estabilizó”, explicó.
Cándano indicó que el programa tuvo como antecedente un plan piloto en la zona Roma-Condesa, lo que ayudó a detonar el plan, que contó en un inicio con 280 columnas.
Cabe señalar que IMU se encarga de recolectar las pilas en las columnas, y cada tres días se retira el material y se le confina temporalmente en unas bodegas ubicadas en Naucalpan, Estado de México, hasta que se juntan 5 toneladas para trasladarlas a la empresa Sitrasa, en Irapuato, Guanajuato, único sitio del país y América Latina donde se reciclan pilas.
Además, la empresa IMU paga a Sitrasa 1 euro por kilogramo de pilas que van al reciclaje.
Cándano detalló que la pila es 47 por ciento carbón, y este material se dispone para estabilizar otros residuos y no tiene valor en el mercado.
“Lo que vale son los óxidos de zinc y manganeso. Alrededor del 30 y un 15 por ciento son metales; es el que se recicla en Sitrasa. El carbón se manda como combustible junto con otros residuos. Lo que sale para otra materia prima es el aluminio y los óxidos; se vuelven a incorporar a la cadena productiva. El ahorro es en las minas: se deja de extraer material del subsuelo. El óxido de zinc se utiliza en el tratamiento de aguas, y el manganeso, en productos químicos como materia prima. El acero se va a las fundiciones para hacer varillas, y el aluminio, principalmente para las latas”, expuso el empresario.
Filiberto Trinidad, director de Asuntos Jurídicos de IMU, señaló que en las 400 columnas, hechas de acero inoxidable, se han invertido casi 2 millones de pesos, los cuales la publicidad ha ayudado a absorber.




