Es una tragedia no gastar en arte, dice el director latinoamericano de la casa de subastas Sotheby’s
Yanireth Israde / Agencia Reforma
Ciudad de México
“Gastar en arte para muchos es un lujo, pero no gastar en arte es una tragedia”, señala el venezolano Axel Stein, director de arte latinoamericano de la casa de subastas Sotheby’s, quien impartió una conferencia sobre el mercado secundario –integrado por galerías, subastadoras y dealers o intermediarios–, el cual maneja en todo el mundo 30 mil millones de dólares al año.
El de América Latina es un mercado en crecimiento, que en Sotheby’s ha duplicado los volúmenes de venta en 15 años. Si en 1997 se alcanzaban cifras anuales de 25 millones de dólares, para 2012 el departamento de arte latinoamericano sumó 61 millones de dólares, ejemplifica Stein.
“Hay un reconocimiento mundial sobre la calidad de nuestro arte. Los museos del mundo están ocupados muchísimo más de lo que pasa en América Latina, y lo consideran ya no sólo como un apéndice del arte occidental, sino una voz independiente, que busca un diálogo más que una sumisión al arte europeo y americano”, puntualiza.
Esta revaloración también es doméstica, añade, al interior de los países.
“Las instituciones mexicanas, brasileñas, americanas, argentinas chilenas y poco a poco las peruanas han hecho un enorme esfuerzo para promover el interés, entre nuestro propio público, por el arte producido en América Latina. El arte se ha convertido en un objeto de interés público; hace 100 años no se podía hablar del mismo interés, teníamos otras preocupaciones”.
Pero Stein todavía encuentra reservas de los Estados latinoamericanos por invertir en este rubro.
“Políticamente todavía no ven bien una inversión en el sector de arte, porque quizá los hace ver como un poquito livianos, y políticamente no sé si exactamente es lo que ellos quieren que se sienta de su gestión: gastar en arte para muchos es un lujo, y no se dan cuenta que no gastar en arte en realidad es una tragedia”.
Es el caso de Venezuela, dice, el régimen no se interesa por el arte.
“En los últimos 15 años se han adquirido aproximadamente, según el cómputo oficial, obras por un valor de 50 mil dólares. Eso ya te habla de una precariedad institucional y un desinterés absoluto del régimen político en relación a las artes”.
Países como Brasil y México tienen incentivos fiscales para donaciones o presupuestos para adquisición de piezas que enriquezcan el acervo de museos, mientras que en Estados Unidos el coleccionismo institucional está basado en un apoyo fundamental del sector privado, explica.




