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El gobierno estatal sabía de ataques similares contra turistas entre la Bonfil y Barra Vieja

Mariana Labastida

Las autoridades del estado tienen denuncias de las agresiones contra turistas en la zona de la playa Alfredo V. Bonfil a Barra Vieja por parte de una banda de hombres encapuchados y armados desde mediados de enero, de acuerdo con el testimonio de una de las víctimas, previo a la agresión al grupo de españoles el pasado lunes.
En el noticiero “Hora 21”, de ForoTV de la empresa Televisa, una visitante relató lo que ella y sus amigos vivieron y evidenció que el mismo día en que los hombres con caracteríaticas similares entraron a la casa a robar y a agredir sexualmente a una de sus amigas, también ingresaron a otras tres viviendas en la misma zona.
“A mi casa también entraron a las 12 de la noche cinco hombres, nos amarraron a todos, a mi familia, violaron a mi suegra y abusaron de mis dos hijas”, les dijo otra víctima con la que coincidieron en el Ministerio Público, “y resulta también que a otro tercer hombre le había pasado lo mismo cuatro horas antes, todo en la misma zona de la Bonfil”.
La joven reprochó que no se le haya dado la atención adecuada a la denuncia que hicieron y la falta de médico legista para atender a su amiga, pues debido a eso no denunció la agresión sexual; “si se hubiera hecho lo correcto desde un principio no les hubiera pasado esto a las extranjeras”.
“Yo no quiero que esto siga sobre todo porque en la ciudad de México vamos mucho para Acapulco, es uno de nuestros sitios para pasar el tiempo libre. Me entristece que yo viajaba a menudo por allá y que estén pasando estas cosas sobre todo cosas tan fuertes”, lamentó.
La conductora del noticiero hizo la introducción a la entrevistada al decir que “no es la primera vez que las autoridades judiciales y administrativas del puerto tienen conocimiento de un caso así”, refiriéndose a la agresión sexual contra las seis mujeres españolas y el robo a turistas que vacacionaban en un bungalow en la zona de la colonia San Andrés Playa Encantada.
En 11 minutos, la joven, de espaldas a la cámara, relató lo que le ocurrió a ella y a sus acompañantes en una casa de la colonia Bonfil, la cual describe como una colonia con 15 calles de seis casas cada una, “o sea un pueblo chico infierno grande, realmente aquí todo mundo se conoce, es mi teoría”.
Al preguntarle porqué decidió hablar, la mujer expuso que fue al ver la noticia de las jóvenes españolas agredidas cerca de esa zona, cuya agresión es similar a la que ellos vivieron.
“No venían preparados, agarraron cables que se encontraron por ahí y en este caso violan a las extranjeras y en mi caso violan a mi compañera”, insistió.
La joven relató que unos cinco o seis hombres entraron armados, encapuchados y con gorras, a la casa donde se encontraba el grupo de amigos que decidieron venir a Acapulco de fin de semana.
Recordó que eran como la 1:30 de la mañana cuando los agresores ingesaron a la casa de descanso que ocupaban en la playa Bonfil.
“Nos empiezan a decir que nos acostemos, empiezan agarrar cosas de plástico de la alberca, hilos, los cordones de las cortinas y empiezan amarrarnos boca abajo”, detalló la joven.
Agregó que después los ladrones los metieron a la casa y les quitaron los aparatos electrónicos que llevaban, revisaron sus bolsas, mochilas y los subieron a uno de los cuartos en el primer piso, donde los recuestan sobre las camas y allí permanecen unos 40 minutos.
“Nos estaba custodiando uno de ellos y los demás estaban en toda la casa revisando nuestras pertenencias”, dijo.
–¿Los amenazaron con quitarles la vida?– pregunta la  conductora.
–Comenzaron a preguntar números de cuentas, si teníamos dinero, hasta ahorita eso recuerdo, si venían con navajas y pistola, uno de mis compañeros vio cómo uno empezó a cargar el cartucho y comenzó a decir que no alcanzaban las balas para todos.
Agrega que mientras estaban en la habitación se percató de que faltaba una de sus compañeras, que estuvo ausente los 40 minutos que los tuvieron retenidos arriba, y al bajarlos nuevamente se encuentra con la joven que “me comenta, me pregunta ¿tu te encuentras bien? ¿A ti no te hicieron nada?, yo me quedé pues no, nos tuvieron arriba y en eso llegó el hombre y nos empezó a decir que nos calláramos y nos empezaron a poner cosas en la cabeza, entre ropa y toallas para que no pudiéramos ver, todos nos encontrábamos amarrados”.
Señaló que el suplicio de lo ocurrido continuó cuando acudieron al Ministerio Público, que no recuerda bien a dónde se dirigieron primero; “no te podría confirmar creo que es turismo”, dice, donde querían declarar todos “y no hay nadie que nos atienda”.
Indicó que los mandaron a la PFP, donde le dicen a su compañera que tiene que levantar un acta con el médico legista de violación, pero no lo encuentran y al final ante la desesperación y la falta de atención no denuncia el hecho.
“Mi compañera se va a declarar con el médico legista, regresa y nos dice que no hay nadie que le pudiera tomar la atención, no hay nadie que me pudiera recibir y en eso llegan los papás de mi amigo y se quejan de que no hay médico, esta persona acaba de ser violentada y la señorita del MP nos dice en un momento va, en un momento va, al final de cuestas mi amiga en la desesperación y el shock ya no quiso hacer nada”, recordó.
La mujer agregó que los de la PFP los devuelven a la “fiscalía del turista” donde llega alguien para recibirlos, que en su caso estuvo ocho horas esperando para declarar debido a que la primera persona que empezó a tomar nota tenía que irse y la pasó con otra, ahí, y un hombre que también está declarando les reclama que una chamarra que llevan le pertenece.
Dijo que la chamarra fue abandonada por uno de los hombres que entró a la casa donde estaba la joven, que alguien se la coloca a la muchacha que fue violada y se dan cuenta de que no pertenece a ninguno de ellos y la llevan como evidencia y se dan cuenta que no son las únicas víctimas de la noche, sino que ocurrió lo mismo en tres casas más.
“Un hombre que estaba declarando por su cuenta ve que tenemos esa chamarra y nos dice esa chamarra es mía. Nosotros le respondemos esa chamarra no es de usted, se la dieron a mi compañera, no, no ¿quienes son ustedes?, entraron a la 1 y media de la mañana. Pues a mi casa también entraron a las 12 de la noche cinco hombres y nos amarraron a todos mi familia, violaron a mi suegra y abusaron de mis dos hijas y resulta también que otro tercer hombre y le había pasado lo mismo cuatro horas antes, todo en la misma zona Bonfil, una calle atrás, tres calles atrás fue el otro hombre y al parecer un puente antes fue el vecino de enfrente de nosotros”, detalló.
–¿Qué le dirías a los que dicen que eso está ocurriendo poco?”– pregunta la conductora para concluir la entrevista.
–Me da tristeza que esté yo en mi propio país y que no se nos brinde la atención debida y desde antes hubiéramos podido tener precaución de esto, si se hubiera hecho lo correcto desde un principio no les hubiera pasado esto a las extranjeras, a estas chavas, creo que esto se debe de saber, debe de haber justicia, la gente debe de abrir los ojos y levantar la mano para decir esto está pasando y no cohibirse, no tener miedo porque sino todo va a seguir igual.
“Debido a la falta de persistencia de parte del gobierno de Guerrero” el seguimiento de la denuncia la hace en la ciudad de México, donde se quejaron nuevamente.
Por la noche trascendió que tras la difusión de esta entrevista en la que se relatan hechos anteriores a la agresión contra las extranjeras, fue despedida la visitadora de la Procuraduría de Justicia del Estado, Patricia Bustos, quien tenía dentro de sus tareas acudir a los diferentes ministerios públicos para obtener los expedientes de los asuntos más delicados y pasarlos a la Fiscalía de Delitos Graves para su seguimiento.
Y es que de acuerdo con el artículo 70 del código de procedimientos penales del Estado de Guerrero, la violación está tipificada como delito grave.

Miedo a trabajar

En lel trayecto de la carretera a Barra Vieja, donde convergen ejidos, colonias populares y condominios de lujo, el miedo de las trabajadoras domésticas de éstos últimos se hizo presente hace unos meses cuando comenzaron a escuchar rumores de agresiones sexuales en esa área, pero sólo un par de ellas lo han confirmado con denuncias.
“Nos da miedo porque salimos tarde de trabajar, está muy feo y no hay nada de iluminación ni vigilancia. En la Bonfil hay un poco pero en Tres Vidas no hay nada, está oscuro y por esa área donde violaron a las extranjeras está solo, no hay vigilancia, menos alumbrado”, comenta una trabajadora.
“Ojala el presidente municipal se diera una vuelta pero después de las 7 de la noche”, y expuso que el temor es porque todavía hay mucha terreno baldío, “así que está feo”.

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