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Dan capacitación para que se atienda las personas que sufren VIH-Sida

Yee Trujillo

Debido a que las cifras indican que el estado se encuentra en el séptimo lugar nacional en casos de VIH-Sida y Acapulco es el primer lugar en Guerrero, ayer la federación nacional Cáritas Mexicana y el Arzobispado de Acapulco realizaron la Jornada Diocesana del Enfermo en la que participaron unos 70 agentes de pastoral que fueron capacitados por un médico local, informó el secretario ejecutivo de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social, Patricio Enrique Sarlat Flores.
En entrevista en la Casa Diocesana ubicada en el centro de la ciudad, explicó que el VIH-Sida es un tema urgente para la iglesia católica tanto en la salud como en la prevención y el trabajo pastoral, para garantizar la vida digna de los enfermos teniendo como tema principal la inclusión.
“La experiencia concreta de la persona enferma y de sus familiares es sentir el rechazo, sentir el rechazo de la gente como en las épocas de Jesús los leprosos eran rechazados, marginados, actualmente si una persona pues se declara enferma de sida, por ejemplo, corre el riesgo de no ser contratado en algunas empresas”, lamentó y llamó a las instituciones a no caer en estas prácticas.
Sarlat Flores dijo que estas acciones se realizan como parte de una campaña de sensibilización, orientación y reflexión para los agentes de pastoral de las diócesis de Tlapa, Chilpancingo-Chilapa y Acapulco, para que conozcan la realidad de la enfermedad y los elementos espirituales que los apoyen en sus visitas a hospitales y a los familiares de los enfermos.
Afirmó que entre las orientaciones que se les presentaron se encuentran evitar señalar, juzgar o culpar a los pacientes, hablar solo con información científica de la enfermedad, los cuidados que deben tener al acudir a las visitas, y el compromiso para evitar mentiras, distorsiones o mitos sobre la epidemia y sus formas de contagio, así como no cerrar las puertas de los centros de oración, comunidades de fe, albergues o escuelas a las personas afectadas, además de recuperar los valores de la familia y la fidelidad conyugal.

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