Declara Obama emergencia en Connecticut; suman once los muertos por la tormenta
Agencia Reforma
Rhode Island, EU
El Presidente Barack Obama declaró estado de emergencia en Connecticut, lo que permitirá la asistencia federal para acciones de restauración, después de la megatormenta Nemo, que golpeó el noreste de Estados Unidos.
La declaración autoriza al Departamento de Seguridad Nacional y a la Agencia Federal de Manejo de Emergencias a coordinar las labores para identificar, movilizar y proporcionar el equipo y los recursos necesarios para aliviar el impacto de la tormenta durante un periodo de 48 horas.
En tanto, las empresas de electricidad en Nueva Inglaterra auguraron que tras la tormenta algunos usuarios podrían quedarse sin energía varios días.
La precipitación arrojó hasta casi un metro de nieve y desató ráfagas de viento que dejaron sin electricidad a cientos de miles de personas.
Los trabajadores municipales desde Nueva York hasta Boston trabajaron desde anoche en comunidades cubiertas de nieve, donde algunos automovilistas debieron ser rescatados después de pasar horas atascados en la oscuridad.
“Nunca habíamos visto nada igual”, dijo Steven Bellone, funcionario del condado de Suffolk, Long Island, donde cayeron unos 75 centímetros de nieve.
Unos 345 mil hogares y negocios permanecían sin electricidad la mañana de ayer, de los 650 mil que la perdieron inicialmente. Algunos distritos escolares anunciaron que cerrarán este lunes.
Por lo menos se atribuyeron 11 muertes a la tormenta, incluida la de un niño de 11 años en Boston que se asfixió el sábado con monóxido de carbono mientras estaba sentado en el interior de un automóvil en marcha mientras su padre paleaba nieve.
Las autoridades emitieron diversas advertencias de seguridad tras la muerte del menor y la intoxicación de otras personas con monóxido de carbono.
Las carreteras en el noreste estaban intransitables y el sábado en algunos lugares la nieve cubrió los vehículos. Algunas zonas tuvieron tanta acumulación que los residentes no podían abrir las puertas.
El Gobernador del Estado de Rhode Island, Lincoln Chafee, advirtió que aunque la nieve cesó, el peligro no ha pasado.




