Los curas han pagado extorsiones, revela la cúpula de la Iglesia católica
Staff / Agencia Reforma
Cudad de México
El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, José Francisco Robles Ortega, denunció ayer que sacerdotes a lo largo del país han tenidos que pagar extorsiones a criminales.
El Cardenal de Guadalajara dijo tener conocimiento de al menos tres casos en Jalisco en los que sacerdotes han pagado extorsiones y explicó que algunos religiosos deciden dar el dinero de la extorsión para evitar problemas y salvaguardar su integridad.
“En algunos casos, tengo entendido que sí, tengo entendido que algunos sacerdotes por intimidación, por miedo a lo que se les amenaza lo han hecho pagar extorsiones”, reveló Robles Ortega.
Las declaraciones del religioso se producen a cuatro días del asesinato en Colima del sacerdote José Flores Preciado.
El cura, de 83 años de edad, murió luego de ser golpeado por sujetos que asaltaron la parroquia Cristo Rey, ubicada en la Colonia Placetas Estadio.
Tras el homicidio, unos 30 sacerdotes de Colima denunciaron amenazas del crimen organizado,
Cuando se le preguntó en específico por la situación en Colima, el Arzobispo Robles Ortega dijo que sabe que fueron unos jóvenes drogadictos que no recibieron el dinero que exigieron y por eso atacaron a Flores Preciado.
“Este fenómeno lo estamos viviendo en toda la República, en algunas zonas más intensamente que en otras, como por ejemplo ahí nos enteramos de la muerte de un sacerdote, fruto de esta muerte de la inseguridad y de la violencia, según tengo yo información parece que se trata de unos jóvenes drogadictos que habiendo no sido favorecidos por lo que le pedían al sacerdote, después lo sorprenden y lo matan.
“Al mismo tiempo aflora que hay otros sacerdotes que son víctimas de extorsión telefónica, que les llaman y les piden una cantidad, y con amenazas si no cumplen con aportar esa cantidad, pero así hay otras diócesis, ya habíamos platicado el caso del sacerdote de Zamora que fue desaparecido el 27 de diciembre y que a la fecha no se sabe si vive o si muere, ni siquiera se sabe el móvil por el que fue levantado”, refirió.
El líder católico mencionó que piden mayor seguridad al Gobierno, pero no sólo para la Iglesia, sino para todos los mexicanos, pues cualquiera está expuesto a estos problemas.




