Toman las armas ahora en El Durazno, Tixtla, ante constantes robos; ponen un retén para que no entren los delincuentes
Zacarías Cervantes
El Durazno, Tixtla
Ciudadanos de esta localidad del municipio de Tixtla se levantaron en armas en contra de la delincuencia organizada y desde las 8 de la mañana instalaron un retén a la entrada de su pueblo, en el entronque que comunica con comunidades del municipio de Mochitllán, la más cercana de ellas, Monte Alegre.
Un vocero del movimiento explicó que la autodefensa surgió porque la población sufre de manera constante de asaltos y robos a casas habitación, además de que en los últimos días llega gente extraña en vehículos y en motocicletas a recorrer el pueblo, sin que sus habitantes sepan el motivo de su presencia.
El Durazno se encuentra sobre la carretera Chilpancingo-Chilapa, cerca de la desviación a la comunidad de Zoquiapa, antes de llegar a Chilapa.
Desde las 8 de la mañana, unos 20 hombres armados y encapuchados colocaron un retén a la entrada del pueblo, en donde se encuentra la desviación hacia la comunidad de Monte Alegre, municipio de Mochitlán.
Los habitantes colocaron piedras, ramas y troncos en el camino para evitar el paso de los automovilistas, a los que revisaban les pedían información personal y el motivo de su presencia en el lugar. También se presentaron como un movimiento que está trabajando por su seguridad.
Para el medio día de ayer, los ciudadanos recibieron el respaldo de la Policía Comunitaria de la comunidad de Acatempa, también del municipio de Tixtla, misma que ya se incorporó a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitaria (CRAC).
En correspondencia el grupo de ciudadanos expresó que su intención es incorporarse a la CRAC, para tener su respaldo.
“Nos agrupamos por la delincuencia que estamos sufriendo en nuestro pueblo, aquí a cada rato sufrimos asaltos en este tramo de la carretera, robos a casas y últimamente viene gente extraña en automóviles y en motocicletas. Son gente que no son de aquí y no sabemos a qué vienen, por eso queremos poner orden antes de que pase lo que ustedes ya saben que ocurre en otros pueblos”, dijo el vocero del movimiento.
Informó que cuenta con el respaldo del comisario municipal y del comisariado ejidal, pero que no son ellos los que lo encabezan, “aquí es el pueblo y todos nos hacemos responsables”, dijo el vocero, cubierto el rostro con un paliacate y con un rifle calibre 22 colgado al hombro.
“Aquí se han visto muchos delitos y cosas que no van para nuestro pueblo y eso no nos conviene, queremos evitar sobre todo que se sigan dando los asaltos y robos”, agregó.
Dijo que en reiteradas ocasiones han solicitado la intervención de la Policía Municipal pero que nunca acuden, por lo que suponen que está infiltrada por la delincuencia.
Por eso el vocero advirtió que a partir de ayer no impedirían el paso sólo a los delincuentes a su comunidad, también evitarán el ingreso a las policías municipal, estatal y ministerial, “si no pudieron hacer nada en contra de los delincuentes, entonces que mejor ya no vengan, que nos dejen a nosotros actuar”, dijo.
Al lugar llegó el director de seguridad pública de Tixtla, Rubén Zepeda, quien sólo pidió información de las causas del movimiento y se retiró en una patrulla de la corporación.
En esos momentos, el conductor de una camioneta Van verde, al ver a los hombres encapuchados y armados metió reversa a unos 200 metros antes del retén y a toda velocidad se regresó.
Unos 20 minutos después el vehículo apareció nuevamente, despacio llegó hasta el retén de los ciudadanos armados y encapuchados, éstos pidieron al conductor que bajara, lo revisaron a él y después al vehículo.
Cuando le preguntaron por qué había dado marcha atrás, contestó una mujer que iba de copiloto, “cuando los vimos encapuchados y armados nos asustamos, pensamos que eran los asaltantes. Aquí ya nos han asaltado. Hoy no traemos dinero y cuando es así nos agreden a golpes”, respondió.
Los del retén les explicaron que precisamente por eso estaban allí, para impedir que hubiera más asaltos. Después los ocupantes del vehículo siguieron su camino.
“Por esta razón nos instalamos, queremos que ese miedo de la gente se acabe, no solamente la gente de nuestro pueblo, sino también de los otros que están adelante”, explicó el vocero.
Informó que sólo en enero y lo que va de febrero, se han cometido cinco asaltos a los automovilistas, independientemente a los robos a las casas de las que no llevan la cuenta, “porque esto se está cometiendo ya casi de rutina, y a la policía le avisamos pero no nos hacen caso, o siempre llegan tarde, además de que solamente andan en las carreteras”, dijo.
Por eso dijo que piensan que los policías están involucrados con los delincuentes, “porque cuando pedimos el apoyo nunca se presentan, por eso el pueblo decidió involucrarse ahora con el grupo de la Policía Comunitaria que es de la CRAC, para dar la seguridad al pueblo, porque somos nosotros los que sufrimos y nuestras autoridades no han puesto empeño en ello”, denunció.




