Tienen dos coproducciones mexicanas buena recepción de la audiencia en la Berlinale
Yaotzin Botello / Agencia Reforma
Berlín
Ayer, el quinto día de actividades de la 63 edición de la Berlinale fue el clímax de las cintas mexicanas participantes en el festival.
Se presentaron, con aceptación de audiencia, dos largometrajes en coproducción con otros países.
La primera cinta fue Workers, del realizador José Luis Valle. Está en la sección de Panorama Special y compite por premios de jurado y del público.
El guión perfila el drama de trabajadores mexicanos que viven las desigualdades laborales y las injusticias de la vida.
En dos historias diferentes, pero que ocurren en la misma ciudad, Tijuana, Lidia (Susana Salazar) y Rafael (Jesús Padilla) experimentan desventuras con sus respectivos jefes.
A Lidia la sorprende la noticia de la muerte de su patrona, una señora de clase alta que se muere y le deja toda su herencia, incluido el control sobre los empleados y su perrita, Princesa.
Rafael, por otro lado, cambia su actitud pasiva cuando se entera de que su jefe no le da la tan esperada jubilación y, al contrario, amenaza con reportarlo con la oficina de migración porque nunca legalizó su situación desde que llegó de El Salvador.
“Son historias de todos los días. Quería retratar los conflictos laborales como una experiencia de vida”, indicó Valle en conferencia.
Aunque estas experiencias pasaron por el filtro de la ficción, Valle explicó que tomó varios elementos de la realidad.
Descubrió, por ejemplo, que en Alemania, país que coproduce la cinta, se dio la noticia de que un perro heredó una fortuna de unos 200 mil euros.
“Y ocurre en Tijuana porque vi que ahí estas historias son posibles. También quería salir del cliché de usar a la ciudad para temas de narcotráfico”, agregó.
Este es el segundo largometraje de José Luis Valle, un salvadoreño ya radicado en México hace 10 años, quien además de los dos largometrajes, tiene cuatro cortos en su filmografía.
La otra cinta presentada fue Tanta agua, una coproducción mexicana con Uruguay, Holanda y Alemania.
La cinta se presentó en la sección de Panorama y tuvo una buena acogida entre la crítica.
Dirigida por dos cineastas uruguayas, Ana Guevara y Leticia Jorge Romero, la película habla de las críticas fases por las que pasa una familia en su proceso de entendimiento.
Lucía (Malú Chouza), se ve forzada a salir de vacaciones con su papá, Alberto (Néstor Guzzini), y su hermano.
La familia no se habla más que con órdenes y regaños, pero una lluvia interminable durante las vacaciones, en algún lugar de Uruguay, cambia un poco el curso de las cosas.
“Es una historia universal que se puede poner en cualquier otro país, como México. Estamos en un momento en el que las familias tienen incertidumbre en todos los contextos”, indicó Tania Zarak, de Bonita Films, la coproductora mexicana de la película.
La participación mexicana en la cinta también se compone de la fotografía, a cargo de María José Secco, y de la edición, a cargo de Yibrán Asuad.
Ambas cintas serán estrenadas en México durante las proyecciones del Festival de Cine de Guadalajara, a principios de marzo.




