Redescubren en el festival de Berlín la nostálgica belleza de Lisboa
Yaotzin Botello / Agencia Reforma
Berlín
Cuando parecía que el glamour en la competencia de la Berlinale ya se había esfumado, la alfombra roja brilló de nuevo con el multinacional elenco de Night train to Lisbon.
La cinta del director danés Bille August reúne un reparto encabezado por los actores ingleses Jeremy Irons y Jack Huston, la francesa Mélanie Laurent y la alemana Martina Gedeck, entre otros.
Basada en el libro homónimo Tren nocturno a Lisboa, de Pascal Mercier, la cinta de August recrea la historia de Raimund Gregorius (Irons), quien interrumpe su vida como profesor en Berna, Suiza, para viajar a la revolucionaria Lisboa.
“Con esta cinta me reenamoré de Lisboa. Espero que le vaya muy bien en taquilla, para que filmemos una segunda parte”, comentó el multipremiado Irons.
Luciendo su característica cabellera grisácea, el actor disfrutó tomarse fotos con sus compañeras de reparto, Laurent y Gedeck.
Y con la misma caballerosidad con la que las abrazaba al posar, lanzaba frases para “abrazar” con palabras a la capital portuguesa.
“Lo derruido de la ciudad es encantador. Antes, más los exteriores; ahora los interiores tienen un encanto que te hacen querer quedarte ahí. Los bares, y en general, el espíritu de esta ciudad, que baila alrededor de su preciosa música”, agregó el actor.
En la cinta, el profesor Raimund conoce brevemente a una mujer que está a punto de suicidarse. Por error, se queda con su abrigo, donde porta un libro del escritor y filósofo ficticio Amadeu de Prado.
Su lectura le fascina y lo lleva a dejar su vida y tomar un tren a Lisboa, donde se sumerge en la vida revolucionaria que se gesta durante la histórica dictadura del partido de derecha de António de Oliveira Salazar.
“Cuando leí el libro me identifiqué con Raimund, aunque en esta etapa de mi vida ya no dejaría todo por una aventura así”, dijo Irons.
La parte política del libro queda en segundo plano para darle más lugar a la historia del profesor suizo. De la parte filosófica se rescatan algunas citas que se colocan en boca de los protagonistas.
Por su parte, Laurent reconoció no haber leído el libro en el que se basa la película, pero aseguró haber hecho una profunda investigación por otros medios.
“Admiro a esta gente que defiende ideales y a otras personas, les tengo mucho respeto. No sé cómo es vivir en un sistema de torturas, pero tengo el honor de rendirle un homenaje en la cinta a las personas que lo sufrieron”, comentó la actriz francesa.
La cinta fue grabada en exteriores e interiores del centro de Lisboa, donde se ven las típicas y derruidas casas en colores blanco y amarillo con estilo medieval a lo largo de las estrechas calles.
Y si bien la premier le trajo mucho glamour al festival alemán, Night train to Lisbon participa en la sección Competencia de la Berlinale fuera del concurso por el Oso de Oro.




