La fiscalía acusa de asesinato a Pistorius, que rompe en llanto
DPA
Pretoria
El sudafricano Oscar Pistorius, gran estrella del deporte paralímpico, lloró ayer frente a un tribunal de Pretoria al escuchar cómo la fiscalía lo acusaba de asesinar a su novia, Reeva Steenkamp.
El atleta de 26 años, gran icono nacional por su ejemplo de superación, niega sin embargo haber matado premeditadamente a la modelo, que fue encontrada muerta con cuatro disparos en casa de Pistorius.
“Rechazamos la acusación de asesinato de la forma más enérgica”, señaló en un comunicado la familia de Blade Runner, como se conoce al deportista por las prótesis de carbono con las que corre en sus piernas amputadas.
Pistorius “dejó muy claro que quiere enviar su más profundo pésame a la familia de Reeva”, agrega el escrito distribuido por sus representantes.
El tribunal no quiso tomar aún una decisión definitiva sobre el cargo de asesinato o sobre si Pistorius podrá salir de la cárcel bajo fianza, algo que han solicitado sus abogados. La vista fue aplazada hasta el martes.
Según expertos jurídicos, el nivel de gravedad del delito establece una clara diferencia. Si la fiscalía impone su criterio de que el crimen fue un asesinato premeditado, la liberación bajo fianza sería menos probable.
Acusadores y defensores, no obstante, coinciden en que las investigaciones policiales aún no se han cerrado.
Pistorius está arrestado desde que se produjeron los disparos que terminaron con la vida de su novia en la madrugada del jueves.
El multicampeón paralímpico, que se convirtió en una celebridad mundial al conseguir en Londres 2012 ser el primer atleta discapacitado en competir en unos Juegos Olímpicos, rompió a llorar ayer cuando compareció ante el juez.
El sudafricano llevaba un traje azul oscuro y ocultó su rostro con un abrigo. Su abogado aseguró ante el tribunal que su cliente estaba en “un estado mental extremadamente traumático”.
El atleta se derrumbó al escuchar las palabras “asesinato premeditado” en la abarrotada sala de los juzgados de Pretoria. Algunos familiares pusieron las manos sobre su espalda para confortarlo.
El juez Desmond Nair accedió entonces a la petición del abogado de Pistorius, Barry Roux, de posponer la vista.
“Será retenido en la comisaría de Brooklyn”, advirtió el portavoz de la fiscalía, Medupe Simasiku. “Allí podrá reunirse con sus defensores”.
Pistorius abandonó la corte con ojos llorosos al pasar junto a su padre, Henke, una figura clave en su vida.
El atleta fue amputado de las dos piernas cuando era un niño, pero su fuerza de voluntad lo llevó a enfrentarse a lo establecido para cumplir su sueño de competir en unos Juegos Olímpicos con corredores no discapacitados.
Lo logró en Londres 2012, donde llegó a las semifinales de los 400 metros. Un año antes, ya había marcado un hito al participar en el Mundial de Daegu 2011, después de quebrar la resistencia de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF).
El sudafricano logró su derecho a competir en el Mundial gracias al histórico fallo de la Corte Arbitral del Deporte (CAS) de mayo de 2008. Antes había sido vetado por la IAAF en enero del mismo año en función de la regla 144.2, que prohíbe toda ayuda técnica.




