México, Estados Unidos y Colombia tras las huellas de El Chapo Guzmán
Agencia Proceso
Ciudad de México
Desde que escapó del penal federal de Puente Grande, Jalisco, hace ya 12 años, el líder del cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán, se ha convertido en la presa más buscada por los gobiernos de tres países: México, Estados Unidos y Colombia.
Incluso las dos primeras naciones ya le pusieron precio a la cabeza del narcotraficante, catalogado ayer por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) como “Enemigo Público Número Uno de Chicago”, por encima del mafioso Al Capone: el gobierno de México ofrece 30 millones de pesos, mientras que su vecino del norte está dispuesto a pagar 5 millones de dólares.
Para el gobierno de Enrique Peña Nieto, la captura de El Chapo es también la máxima prioridad, igual que lo fue en las dos últimas administraciones panistas, la de Vicente Fox y la de Felipe Calderón, según declaró el titular de la Secretaría de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.
En entrevista con Noticias MVS Primera Emisión, que conduce la periodista Carmen Aristegui, el funcionario federal señaló que el capo “es un objetivo muy claro de este gobierno”.
Sin embargo, aclaró que “no descuidamos el resto y no descuidamos el nivel regional porque hay muchos que generan muchos problemas”.
Aristegui le preguntó si era cierta la versión que difundió el gobierno de Calderón en el sentido de que el narco sinaloense estuvo a un paso de ser detenido en el estado de Baja California.
El funcionario federal aclaró que en las distintas dependencias del sector de seguridad no existe un registro formal alguno de ese operativo.
“Tenemos información de que en una ocasión, no sé si sea ésta particularmente, pero estuvo muy cerca la posibilidad de detención. Por alguna razón se les fue, pero no está documentado, no hay registro de tal acción”, puntualizó el ex gobernador de Hidalgo.
Lo buscan en Colombia
En Colombia, el presidente de ese país, Juan Manuel Santos, ordenó a la policía de su país investigar los “creciente rumores” sobre la supuesta presencia de miembros de cárteles mexicanos en el sureño departamento de Nariño, sobre el océano Pacífico fronterizo con Ecuador.
“Se ha oído mucho rumor… de la posible presencia de miembros de los cárteles mexicanos aquí en el departamento de Nariño”, dijo el mandatario durante un acto público en el puerto de Tumaco (Nariño), sobre el océano Pacífico.
Aseguró haberle dado instrucciones al director de la Policía Nacional, general José Roberto León, y a la Fiscalía, para la efectiva indagación.
“No tenemos conocimiento, ninguna información concreta, pero me dicen varias personas que los rumores son crecientes de la presencia de los cárteles, en particular el cártel de Sinaloa, en algunas zonas de Nariño, cosa que por supuesto combatiremos y no permitiremos por ningún motivo”, indicó Santos.
En Nariño, las guerrillas de izquierda FARC y ELN, bandas criminales paramilitares y cárteles de droga han librado durante las últimas dos décadas una lucha por controlar los cultivos ilegales y la exportación de cocaína y mariguana a través de las costas del océano Pacífico colombiano.
Colombia es el mayor productor de cocaína del mundo junto con Perú, según datos de la ONU, con 345 toneladas y 64 mil hectáreas cultivadas en 2011.
Las autoridades locales decomisan anualmente decenas de toneladas de drogas, propiedad de diversas bandas criminales narcoparamilitares y de la “Oficina de Envigado”, uno de los grupos del narcotráfico más importantes de Colombia, que fue creado en la década de 1980 por el luego fallecido capo Pablo Escobar.
Estos cargamentos de drogas tienen como destinos principales los países de Centroamérica, el Caribe y México.




