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Por ley no debería haber enfermos mentales en cárceles sino en hospitales: especialista

Natalia Vitela / Agencia Reforma

Ciudad de México

Aunque los delincuentes con enfermedades mentales graves que cometen delitos a causa de su padecimiento deben ser transferidos a un hospital siquiátrico penitenciario, en la mayoría de los casos esto no sucede y son recluidos en las prisiones, aseguró Fernando López Munguía, especialista en siquiatría forense de la UNAM y del Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez.
“La ley es muy clara en el sentido de que no deberán existir enfermos mentales graves en las prisiones; dice que deberán ir a hospitales siquiátricos penitenciarios, nada más que no hay”, asegura.
Lo ideal es que por cada institución penitenciaria hubiera un hospital siquiátrico, señaló. De acuerdo con el experto, el más grande es el Centro de Readaptación Psicosocial (Ceferepsi), está localizado en Ayala, Morelos.
“Fue diseñado para 500 internos. Ahorita tiene más de mil 500 y hay una lista de espera de 500”, aseguró.
Sin embargo, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública, en los penales federales hay un total de 20 mil 414 internos y de ellos 310 están internados en el Ceferepsi.
Para López Munguía, los delincuentes inimputables con enfermedades mentales, se quedan recluidos en las prisiones, sin embargo, el tratamiento siquiátrico ahí no es el adecuado.
Dijo que alrededor de 30 por ciento de los reos tiene enfermedad mental y un 5 por ciento son inimputables.
“La prisión no está hecha para dar tratamiento y contención a este tipo de personas (…) en el mejor de los casos, los reclusorios tienen un siquiatra por turno o un siquiatra por día que trabaja ocho horas, pero éstos tienen que atender a una población de alrededor de 4 mil personas, porque el siquiatra está para atender no sólo a los inimputables, sino a toda la población penitenciaria”, advirtió.
Además, afirmó, en el Distrito Federal todas las cárceles cuentan con siquiatra, pero en otros estados los contratan por horas y otros definitivamente no tienen.
Otra problemática, alertó, es que los medicamentos siquiátricos que se proporcionan en las cárceles no son los idóneos.
Aseguró que si en el país se atendieran las enfermedades mentales “habría menos violencia, menos crímenes, menos delincuencia”.
Para Lucio Cárdenas Rodríguez, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, debería haber más personal siquiátrico y sicológico y más medicamentos siquiátricos en las cárceles, pero esto está limitado por los presupuestos.

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