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Pide el rector de la UNAM leer más; atraso y pobreza, de la mano con la ignorancia, dice

Oscar Cid de León / Agencia Reforma

Ciudad de México

A la ceremonia de inauguración de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería había que entrar casi a codazos o quedarse afuera. En el Salón de Actos no había espacio para todos.
La apertura del encuentro librero, en su edición 34, estuvo encabezada por Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno del DF; José Narro, Rector de la UNAM, y Roberto Borge, gobernador de Quintana Roo, el estado invitado. Los ausentes fueron Emilio Chuayffet, titular de la SEP, y Rafael Tovar y de Teresa, del Conaculta.
Pero el ambiente, al menos desde el estrado, era de júbilo, hasta que Narro tomó la palabra y habló sobre los bajos índices de lectura que existen en México y que se deben abatir.
“Los mexicanos tenemos que leer más (…) Lamentablemente, no hay muestras de avances”, advirtió el académico.
Aseguró que, según la encuesta nacional de lectura 2012, los mexicanos leen menos, aunque no dio cifras por no tenerlas disponibles en ese momento, pero sostuvo lo dicho.
“El atraso y la pobreza suelen ir de la mano con la ignorancia. La única manera de romper con el lamentable círculo que se genera es la educación”, expresó el Rector.
En otro tono, Mancera celebró al libro. Dijo que, pese a los avances tecnológicos, éstos continuarán siendo los “mejores amigos” del hombre. “Ennoblecen y enaltecen nuestra vida misma”, aseguró.
Borge se encaminó por el mismo ánimo. “Leer es estar vivo, la lectura es cultura”, zanjó.
No desaprovechó el mandatario la ocasión y la presencia de decenas de medios para hacer un anuncio y asegurar que su gobierno ha emprendido acciones que tienen que ver con la generación de nuevos espacios de promoción y fomento de la lectura destinados a la ciudadanía.
De Quintana Roo, la feria ofrecerá tan sólo una veintena de actividades con algunos de sus autores, como Héctor Aguilar Camín y Juan Domingo Argüelles, sus escritores más conocidos. La presencia del estado, sin embargo, será prácticamente nula si se comparan sus 26 actividades con un total de mil 255 que se han programado.
A la FIL de Minería asistirán un centenar de autores, entre ellos Elena Poniatowska, quien estuvo presente, muy sonriente, en la inauguración como invitada especial. Y es que quien fuera su marido, el astrónomo Guillermo Haro, será centro de un homenaje en el 100 aniversario de su natalicio. Se trata de un pilar de la astronomía mexicana, recordó Narro; es el único astrónomo que descansa en la Rotonda de las Personas Ilustres.
“La feria es sin duda uno de los eventos más relevantes de la ciudad de México, una tradición que se ha arraigado en el corazón de los capitalinos”, dijo por su parte Victórico Albores, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, que coorganiza la feria junto a la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Gonzalo Guerrero, titular de esta facultad, también estuvo presente en la inauguración, así como el director del encuentro, Fernando Macotela.
El encuentro librero, que fue abierto para los lectores a las 15 horas, no presentó ayer más tumultos que los provocados por la comitiva que la inauguró. La salida de Mancera y Narro del recinto, entre empujones con miembros de la prensa, provocó revuelo. Después, el lugar quedó vacío.
Las personas que recorrían los pasillos podían moverse con tranquilidad, en una imagen muy distinta a la que es posible ver los fines de semana, cuando el espacio resulta insuficiente para los ríos de gente.
Por lo pronto, la feria quedaba en espera de las multitudes, el “banquete de libros”, como calificó Narro al encuentro durante la inauguración, minutos antes de cerrar con una palabras de Umberto Eco: “El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez se han inventado, no se puede hacer nada mejor. No se puede hacer una cuchara que sea mejor que la cuchara. El libro ha superado la prueba del tiempo. Quizá evolucionen sus componentes, quizá sus páginas dejen de ser de papel, pero seguirá siendo lo que es”.

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