Jorge Camacho Peñaloza
Amor por Guerrero
Mi patria es primero. Vicente Guerrero S.
Los acontecimientos que se han suscitado en la Costa Chica de Guerrero, con el movimiento de autodefensa de Ayutla y Tecoanapa, en el que se retuvieron a 56 personas, que luego fueron liberadas, y donde se dice que se enfrentaron a balazos con presuntos miembros de la delincuencia organizada y donde se han perdido vidas, son solo el síntoma de algo que no se está haciendo del todo bien.
Mas allá de que los integrantes de este movimiento de autodefensa se presenten ya vestidos con uniforme y gorra de color beige con el escudo del estado de Guerrero y la leyenda “Policía Comunitaria”, “Guerrero”, y los otros, los que tienen ya tiempo y cuentan con algún trabajo realizado: la Policía Comunitaria que forma parte de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, usa uniforme café o verde y con insignias propias de la Policía Comunitaria. Más allá de eso, los dos cuerpos de cuidado y defensa social, hoy están por encima de la ley.
Indignación, preocupación, tristeza, coraje, asombro, pero también, y es algo nuevo que se está percibiendo en el ánimo de la población en esos lugares, hay menos temor, menos miedo; el ciudadano, la ciudadana común y corriente está adquiriendo cada vez más conciencia de que como ciudadanos debemos actuar, de que no podemos quedarnos cruzados de manos con nuestro asombro, que no podemos dejar que las cosas sigan igual, pues se nos va de la mano nuestro estado.
Hoy, más allá del debate político de confrontación, acusaciones, especulaciones, hipótesis morbosas y opiniones banales principalmente entre la clase política, y algunos comunicadores, acusaciones y especulaciones que nos dividen, que nos colocan en otra guerra, tal como nos quieren ver los amantes de la violencia, de la muerte, de la obscuridad.
Ante la desgracia del dolor el debate se revuelca en señalarnos culpables a todos, que la desigualdad, que el gobierno, que las políticas neoliberales, que la codicia de los empresarios y políticos, que la pobreza, que la falta de oportunidades, que la guerra del momento, la interpretación del discurso, que si pena de muerte, que si es o no terrorismo mediático, que si son los grupos subversivos que se están preparando, etc.
El dolor de los demás como oportunidad para la raja política y la mercancía mediática, eso es lo que vivimos hoy en Guerrero y con lo que nos están usando. Estoy convencido de que la política no nos va a poder unir para encontrar un punto de acuerdo que nos conduzca a la salida de esta violencia, corrupción, impunidad, apatía y en algunos casos, desinterés.
Pero, considero que va siendo tiempo ya de que encontremos coincidencias mas allá de los partidos, de los intereses personales, de la banalidad y sobre todo de la soberbia. Hoy el poder se debe usar para construir acuerdos y leyes que nos den la luz del nuevo camino, sin buscar, en el mejor de los casos, la defensa del color del partido, de la ideología o de la militancia. La academia y la intelectualidad, hoy tampoco son campo de coincidencias, cada quien señala causas, culpables y soluciones, por el lado de las causas algunos señalan la desigualdad, otros el Estado de derecho, la impunidad, la corrupción, el Estado débil, por el de las salidas, la inversión en educación, en policías, en generación de empleos, una mejor distribución de la riqueza; por el lado de la moral social y los valores también unos hablan de maldad, otros de creencias religiosas y otros más de cultura de la legalidad, educación y ganas de trabajar.
Hay motivos y razones para mantenernos confrontados política, social y culturalmente, nos dividimos y acusamos, por eso no están de más los llamados a la unidad, pero unidad en torno a qué? En torno al rechazo a la violencia, a quienes la generan. ¿Qué factores que están detrás de ella la impulsan y fomentan? ¿A quiénes conviene la violencia? Creo que más allá de nuestras diferencias en cuanto a quien echarle la culpa, hoy podemos empezar a unirnos en torno a nuestro amor por Guerrero; sí, así de simple pero igual de profundo y cierto. ¿Qué es Guerrero para poder amarlo? Guerrero es nuestra familia, nuestra casa, la parcela de trabajo, el centro de trabajo, la cancha de futbol donde jugamos, nuestras calles donde circulamos y donde tenemos nuestras casas, el salón de clases, las banquetas, nuestras montañas, playas, ríos y lagunas. Guerrero es nuestras ciudades, ejidos, nuestras fábricas, universidades, hospitales, nuestros parques y alamedas, sus bancas y kioscos, nuestras iglesias, zoológicos y museos, nuestras oficinas públicas, oficinas de gobierno, auditorios y vehículos oficiales, nuestras carreteras y caminos, nuestras terminales de autobuses, comercios y mercados.
Guerrero es nuestras leyes, instituciones y tradiciones, nuestras ferias y fiestas religiosas. Pero sobre todo Guerrero somos tú y yo porque somos guerrerenses, y como tal podemos querernos y amar a todo esto que es nuestro gran estado, y hacerlo que funcione. Amar a Guerrero es querer que funcione bien, es querer que a ti y a mí nos vaya bien, amar a Guerrero es querer que tú y tu familia estén bien, es querer que esté limpio, querer que sea respetado, querer que nos pertenezca a todos, querer que haya paz y justicia, es querer conducirse como dictan las leyes, es querer equidad y no desigualdad, es querer que haya oportunidades para todos, es querer que todos tengan alimento, casa, protección, salud.
Todos amamos nuestro Guerrero, más allá del partido al que pertenezcamos, más allá del equipo al que le vayamos, del sector social en el que nos desenvolvamos, de la religión que profesemos, de la profesión que tengamos, de si vivimos en el campo, en la sierra, la montaña, la playa o la ciudad. Eso es lo que debemos poner por delante a la hora de buscar la salida a nuestros problemas como sociedad, y no empezar echando culpas, señalando a los buenos y a los malos, a los ricos o a los pobres. Si hay amor por Guerrero, se puede, esa es la propuesta. Si amamos a México entonces podemos ponernos de acuerdo, esa es la divisa.
Vuela vuela palomita: Y ve y dile a quien tenga que escuchar, que ya no anden buscando al malo, que mejor empecemos a demostrar amor a nuestro querido Guerrero jalando pal mismo lado.




