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Ubican dos escurrimientos de aguas residuales que ponen en riesgo la certificación de la playa Icacos

Karla Galarce Sosa

Un escurrimiento de aguas residuales (cuyo origen es la fosa del embargado hotel Presidente), así como un segundo escurrimiento del condominio Camelia Magnolia, puso en alerta a las autoridades de los tres niveles de gobierno porque se pone en riesgo la certificación de la playa Icacos, como el único balneario limpio del municipio con una certificación expedida por el Instituto Mexicano de Normaliza-ción y Certificación de Playas.
Representantes de autoridades municipales y federales participaron en un recorrido para la integración de un diagnóstico que permitirá el establecimiento de tareas de cada dependencia. Sin embargo, en el arranque del recorrido, los funcionarios e inspectores se percataron del escurrimiento de aguas residuales, la presencia de bañistas con sus mascotas en la arena y la falta de cestos de basura en algunos accesos.
El jefe de la Unidad de Ecosis-temas y Ambientes Costeros de la delegación federal de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Roberto Velasco Delgado, descartó que el escurrimiento de aguas crudas que van a dar al mar ponga en riesgo la certificación pero admitió que existen problemas que deben ser resueltos si se busca recertificar la franja de arena.
En el recorrido se observó el acordonamiento de las concesiones en condominios y en los hoteles  Malibú, Copacabana y Elcano, lo que no está permitido en playas certificadas.
En el recorrido participaron la directora de la Zona Federal Marí-timo Terrestre (Zofemat) de Aca-pulco, Gema Téllez Castillo, el jefe del departamento de Programas Al-ternativos de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Acapulco (CAPAMA), René Reyes Herrera, y el jefe de Control Animal y Zoonosis del ayuntamiento, Felipe Ortega Parra.
Participó un grupo de cinco inspectores, encabezados por el subdelegado de la Zona Federal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Andrés Velázquez Urióstegui, quienes reubicaron a tolderos y masajistas que ocupaban áreas mayores a las destinadas en la playa.
La finalidad del recorrido, explicó Roberto Velasco, fue verificar el cumplimiento de los criterios de la norma para la certificación de balnearios como playas limpias.
El director de Ecología, Rodrigo Carbajal Liborio, mencionó que el hotel Presidente ya tenía algunas observaciones, pero que habían sido resueltas. Comentó que se atenderá un escurrimiento de aguas en la hospedería.
En la caminata sobre la franja de arena, en la que participaron unas 30 personas, se observó una gran cantidad de colillas de cigarros y corcholatas, pedazos de cristal y pequeños plásticos de envolturas de fritura y bolsas.
“El estado de la arena es una condición que hay que mejorar”, reconoció Roberto Velasco.
Desde temprano, se observó a empleados del hotel Malibú que cernían la arena en busca de residuos pequeños. Enfrente, había un equipo de filmación que, de acuerdo con el representante de la Semarnat, carecía de permiso transitorio para efectuar tal labor en la zona federal.
“Para desarrollar actividades que impliquen aprovechamiento especial en la playa, se requiere un permiso, el aprovechamiento especial según la ley es el que impide el uso del área a terceros pero si me establezco con un set es evidente que se requiere de un permiso transitorio”, explicó y acotó que en la base de datos de la delegación, no existía ningún permiso transitorio expedido para la filmación.
Se le preguntó si existía riesgo de perder la certificación en los poco más de 500 metros de playa Icacos y negó que esto ocurriera, aunque agregó que “la demora en atender las observaciones, claro que pondría en riesgo a futuro la certificación, se ha formado un grupo para el mantenimiento de la certificación encabezado por el titular de la certificación que es el Ayuntamiento”.
Enfatizó que en el recorrido se destacó el agua libre de aceites flotando, residuos o espuma distinta a la producida por el oleaje, además de la permanencia de letreros con información sobre la playa y la presencia de salvavidas en las torres señaladas.
El director de Ecología, Rodrigo Carbajal, informó que ya se había comenzado un procedimiento contra ese hotel pero que se hará una nueva inspección para establecer las correcciones pertinentes.
“Ya se habían hecho algunas observaciones y ya se habían corregido en diciembre cuando se verificó”, explicó el funcionario municipal.
Estimó que la fuga de aguas residuales comenzó hace dos días, debido a que en su recorrido más reciente, la dependencia municipal no detectó ninguna irregularidad la semana pasada.
“El problema es que Capama les había clausurado el drenaje y nos dijeron que se conectarían a uno aledaño, ya habían solicitado una autorización y se las dieron, probablemente la fosa tiene algún problema por el escurrimiento que hay”, declaró.
“El procedimiento que teníamos se reactiva y tratamos de corregir el problema pero si el involucrado hace caso omiso pues procedemos a agotar el procedimiento y aplicar la sanción”, detalló.

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