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Liberan a los asesinos de un general por irregularidades en su aprehensión

Agencia Reforma

Tlalnepantla

Antonio Martínez Torrijos e Isaías Aarón García Estrada, autores intelectuales del homicidio del general de División retirado Jorge Juárez Loera, fueron absueltos por el Juzgado de Control por no haberse guardado el debido proceso en su aprehensión.
Aun cuando los inculpados confesaron su participación en el crimen, la autoridad judicial encontró violaciones en el proceso.
La resolución debilita el caso contra Luz del Carmen Solares de la Rosa, acusada de ser quien planeó el crimen, consideró la defensa.
No obstante, ayer fue vinculada a proceso y se abrió un periodo de investigación de tres meses.
“El único vínculo que existía entre mi defendida (Solares de la Rosa) y el hecho delictuoso de homicidio contra el general era la declaración del señor Antonio Martínez Torrijos y de Isaías Aarón García Estrada, quienes ya fueron absueltos y puestos en libertad.
“Por ello, no veo el caso de seguir un proceso en contra de mi defendida si sus acusadores ya quedaron libres y nunca fueron capaces de sustentar, con hechos comprobables, la participación de ella en el homicidio”, argumentó durante la audiencia de vinculación a proceso el abogado Leonardo Gama García.
Martínez Torrijos y García Estrada ya abandonaron el penal de Barrientos, donde permanecían desde septiembre del 2011, cuando se les detuvo por su participación en el homicidio del General.
La Viuda Negra, como se le conoce a Solares de la Rosa, es procesada bajo la causa penal 303/2011 y acusada de haber ordenado la muerte de Juárez Loera, con quien mantenía una relación sentimental, con las agravantes de premeditación y ventaja.
Según consta en la carpeta de investigación, las indagatorias revelaron que en abril del 2011, Solares de la Rosa pagó 250 mil pesos a Antonio Martínez Torrijos para que contratara a alguien que matara al militar, por una venganza sentimental y una deuda millonaria que ella tendría con él.
Martínez Torrijos habría contactado a García Estrada para que a su vez consiguiera a un sicario que vigilara y después privara de la vida a Juárez Loera, quien acababa de retirarse de la milicia, luego de 48 años de servicio en la Secretaría de la Defensa Nacional.
García Estrada, entonces, contrató a Arturo Ramírez Lora, El Negro y a Édgar Érick Hernández Ascencio, quienes habrían consumado el crimen el 21 de mayo del 2011, provocando un accidente vial que obligara a Juárez Loera a bajar de su automóvil mientras circulaba por Ciudad Satélite, pa-ra dispararle con un revólver calibre 38 en el pómulo y la nuca.

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