Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

El gobierno federal busca pulverizar al SNTE, dice José Hilario Ruiz, líder de la sección 14

Lourdes Chávez

Chilpancingo

Más que dividirlo, el gobierno federal busca pulverizar al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) como el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), denunció el secretario general de la sección 14, José Hilario Ruiz Estrada, en conferencia de prensa donde informó que la organización entra a una nueva etapa con otro presidente nacional, Juan Díaz de la Torre.
En conferencia de prensa el enviado del SNTE, Pedro Radilla González, añadió que no van a sacrificar los derechos de los niños y los jóvenes por el proceso de una persona que está en trance, en alusión a la ex presidenta nacional, Elba Esther Gordillo, que se encuentra en prisión por presumible desvío de dinero de las cuotas sindicales.
Aunque en una reunión cerrada con la estructura de la sección 14, se escuchó tras bambalinas la demanda de explicaciones por las acusaciones contra Elba Esther Gordillo, pues se habla de manejos irregulares por más de 2 mil millones de pesos, y una voz femenina que se identificó como ex secretaria de Conflictos, también recriminó con voz alta la falta de apoyo del magisterio.
“No se vale lo que hoy se hizo a nuestra dirigente, ¿porqué no están en la cárcel un (Humberto) Moreira (ex gobernador de Coahuila), un (Manuel) Añorve, (ex presidente municipal de Acapulco)?, porque es la línea y me indigna como mujer, porque la vi que dio la cara por nosotros, como titular de conflictos”, dijo.
Tras la larga reunión con la estructura sindical, que incluso tuvo un receso para diseñar una jornada de información por las regiones, el dirigente ofreció una conferencia de prensa y explicó a los reporteros porqué fue necesario retirar del cargo a la emblemática dirigente.
Radilla González explicó que la única figura para dirigir el registro de reformas estatutarias del 26 Congreso General es el de presidente del SNTE, pero se encontraba ausente, detenida en la prisión de Santa Martha Acatita. En consecuencia, el Consejo eligió como nuevo presidente al secretario general en estricto apego a los procedimientos del estatuto.
Luego, Ruiz Estrada reconoció que se tomó esta decisión cuando el presidente Enrique Peña Nieto declaró que respeta a la organización sindical, y el sindicato resolvió que mantendrá un trato con las instituciones del gobierno federal, a pesar de que promovieron las demandas penales en contra de Gordillo.
Ratificó que no saldrán a las calles a exigir la libertad de la ex lideresa, pues para esto tiene un equipo de abogados que harán su defensa legal, “confiamos en las instancias, pero también en la gente que proporciona el respaldo a la maestra como una trabajadora más de la educación”.
Comparó su caso con el de otra profesora de Taxco que acababa de pedir el apoyo del SNTE para dirimir un conflicto judicial, “ahora me acaban de informar que la maestra Anabel Casarrubias la acaban de tomar los ministeriales, vamos a enviar un licenciado para intervenir”.
Radilla González añadió que en el Congreso se reconoció la trayectoria de la dirigente y se pronunciaron para exigir que se respete sus derechos humanos, y los criterios para juzgarla se apeguen a lo que dice la Ley.
Incluso consideró que si la Procuraduría General de la República (PGR) no hubiera detenido a la dirigente, continuaría como presidenta, a pesar de las denuncias por lavado de dinero y vínculos con la delincuencia organizada que recientemente se hicieron públicas.
Sobre las presuntas irregularidades del financiamiento del SNTE, Ruiz Estrada declaró que ellos no tienen problemas con la comprobación del dinero en sus instancias de gobierno, pero aguardarán los resultados de la investigación judicial. “No hay ningún fraude de la maestra, los responsables de acusarlas tendrán que probar”, dijo.
Insistió en que al interior del SNTE, el comité nacional y dirigentes estatales hacen cortes de caja y rinden informes de glosa que aprueban sus delegados, “y ningún agremiado ha presentado alguna acusación”.
Ratificó que no hay fraude ni desfalco en el SNTE, los responsables de acusar a Gordillo tendrán que probar sus señalamientos, y tras mucha insistencia reconoció que este proceso “podría ser un linchamiento político”.
También descartó el riesgo de que sean investigados los dirigentes estatales, porque cuando se pretende un “atentado” contra alguien, los actores políticos se dirigen a la estructura nacional.
Sobre la intención de dividir al SNTE, que denunció el ex dirigente José Calixto Díaz, Ruiz Estrada añadió que no sólo es eso, “pulverizarlo ha sido una de las intenciones que quienes han querido intervenir, ustedes son testigos de la desaparición del SME (en el sexenio pasado). Cuántos sindicatos no han ido desapareciendo y el nuestro es el más fuerte, tenemos presencia hasta el último rincón del país, e influencia en los padres de familia”.
Insistió que en Guerrero continuará la lucha jurídica en contra de las reformas que lesionan los derechos de los trabajadores de la educación en la ley reglamentaria, con los diputados locales y la secretaría de Educación, Silvia Romero Suárez.
Incluso informó que se reunió con el gobernador Ángel Aguirre Rivero y está pendiente otro encuentro con los diputados locales a quienes presentará una propuesta de trabajo.
Destacó que su  representación es la legítima y no necesita sacar a ningún diputado para pasearlo a la calle, para programar una reunión civilizada, en alusión a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación, que tiene una jornada de lucha de acciones en la búsqueda de negociación.

468 ad