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Frustración por recortes llena ahora a Portugal de protestas multitudinarias

EFE

Lisboa

Lisboa y más de una treintena de ciudades en Portugal vivieron ayer una jornada de manifestaciones multitudinarias que expresaron la frustración y el descontento de los ciudadanos después de más de dos años de recortes.
La mayor de las protestas, en la capital portuguesa, culminó con el himno de la revolución de 1974 cantado por cientos de miles de gargantas en la Plaza de Comercio, en un desafío al Gobierno, cuya dimisión se pidió repetidamente.
Mareas de manifestantes corearon consignas y pancartas contra la troika y el Ejecutivo, y ondearon banderas lusas con una franja negra como símbolo de luto por la crisis que atraviesa el país.
Gritos como “Passos a la calle”, “El pueblo unido jamás será vencido” o “Grecia llegó aquí” se unieron a lemas contra la troika como “Fuera de aquí, FMI” o “Entroikados y revoltados” (descontentos).
Entre el más de medio millón de personas que según los organizadores recorrieron la capital, estaba Maria Chaves, cajera desempleada desde hace dos años y que se queja de que le hayan recortado “aún más” la subvención por desempleo que recibe.
Chaves llegó sola y marchó hasta el final con un pequeño cartel que decía “Basta” y pedía la dimisión del Gobierno.
“No aguantamos más. Tenemos que destruir a este Gobierno antes de que nos destruya por completo. Nos están enterrando”, declaró.
Muchos estudiantes se sumaron también a la protesta, que para algunos de ellos fue la primera, como Bruno Oliveira, de 19 años, que entró este año en la universidad.
“Solo me di cuenta hace poco de que estas políticas también me afectan. No pasamos hambre, pero padecemos los sacrificios y ya veo que la salida será emigrar”, declaró.
La marcha, convocada por el movimiento ciudadano “Que se lixe a troika” (Que se fastidie la troika, en una traducción educada), aglutinó al movimiento de indignados y a jubilados, profesores, trabajadores de la sanidad, políticos de izquierda y sindicatos.
Según los organizadores, la amplia base social de la protesta superó sus expectativas y los números de la anterior marcha, el 15 de septiembre pasado.
Las manifestaciones transcurrieron sin incidentes relevantes en todo el país, aunque hubo al menos dos detenidos en Oporto e insultos y tensión en Lisboa entre un grupo de manifestantes y agentes de policía.
En todo el país los organizadores calculan que salieron a la calle más de un millón de personas y, aunque las autoridades lusas o dan datos sobre las manifestaciones, las emisoras de radio y televisión lusas consideraron las de ayer de las más multitudinarias registradas en el país.

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