Advierte ONG que miles de hijos de deportados de EU podrían ser adoptados por extranjeros
Henia Prado Hernández / Agencia Reforma
Ciudad de México
La separación de familias de migrantes mexicanos a causa de las deportaciones o detenciones de los adultos en Estados Unidos está colocando a los infantes en la posibilidad de ser adoptados por extranjeros sin que los padres biológicos puedan pelear la custodia, alertaron asociaciones civiles.
“En Estados Unidos se calcula que hay una población de más de 11 millones de migrantes ilegales. Por cada seis migrantes que deportan, dos niños son afectados. Si sigue esta tendencia, estamos hablando que en un año o dos habrá 15 mil niños con problemas de padres deportados que se quedan sin una persona que se ocupe de ellos legalmente para su guarda y custodia”, refirió Gloria Muñoz, presidenta de Enlace, fundación que se dedica a reunir a las familias.
Cuando los padres son detenidos y encarcelados en una redada de la policía o por una denuncia, una infracción de tránsito o porque cometieron un delito, los infantes quedan bajo custodia del Sistema de Protección a Niños (CPS, por sus siglas en inglés) si no existen otros adultos que se hagan cargo de ellos.
Mientras transcurre el proceso judicial o los padres son deportados, los menores permanecen en los Foster home, hogares generalmente de familias negras a los que el gobierno de Estados Unidos paga para que cuiden a los pequeños.
“La mayoría de los niños son de nacionalidad norteamericana, por derecho de suelo, y mexicanos, por derecho de sangre”, advirtió Elsa Leyva, abogada de la fundación.
Si al paso de los meses o un año, el gobierno estadunidense no recibió comunicación de parte de los padres o de otros familiares, éstos pierden la patria potestad y los menores son registrados en una lista de espera para la adopción.
“No es que los padres los abandonen, los quieren recuperar pero no saben cómo. No tienen comunicación, no tienen dinero, desconocen el procedimiento, no hay instancia gubernamental a dónde acudir porque no hay protocolos establecidos en México”, agregó la abogada.
Las activistas afirmaron que el respaldo del gobierno mexicano a sus connacionales es nulo, ya que desconocen la dimensión del problema y en reducidos casos que les son turnados, prácticamente se les “suplica” que intervengan en los trámites y otorguen recursos económicos.
“Los consulados y embajadas no tienen la capacidad para atacar el tema porque están cortos de personal, de presupuesto y porque no han visto ni valorado suficiente el tema, no se ha concientizado”, reprochó Leyva.
El procedimiento para que los niños regresen con su familia consiste en cumplir con los requerimientos que el juez familiar estadunidense exige; entre ellos, comprobar mediante exámenes psicológicos, socieconómicos, médicos y otros, que tienen la capacidad apropiada para dar una buen nivel de vida a los menores. El trámite se realiza a través del DIF o los consulados, pero puede tardar meses y tener un costo de hasta 5 mil dólares.
Para prevenir separaciones, la activista resaltó la importancia de que los migrantes registren sin temor a sus hijos en el consulado mexicano para que cuenten con la doble nacionalidad y así cuenten con mayores elementos de defensa.
Auxilia SRE en retorno de niños cuando tiene conocimiento del problema
La Secretaría de Relaciones Exteriores sólo interviene en casos de familias de migrantes mexicanos que son separados por deportaciones hasta que tiene conocimiento del problema.
Roberto Rodríguez, director general de Protección a Mexicanos en el Exterior, destacó que tan sólo en el sexenio pasado un total de 109 mil 323 niños fueran retornados a México para reunirse con sus padres.
“Es un problema real efectivamente. Autoridades como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), la Oficina de Control de Aduanas e Inmigración (ICE, por sus siglas en inglés) o la Patrulla Fronteriza nos llama para avisarnos que tiene a un menor”, detalló.
“De inmediato, el departamento de Protección va a recoger a los niños o los reporta con los familiares. Si los padres se encuentran en México y piden el retorno del menor entonces procedemos a enviar al personal del consulado en avión a entregar el niño a cualquier punto del territorio nacional”.
En entrevista, Rodríguez señaló que en el momento en que un menor queda bajo custodia de las autoridades estadunidenses y son colocados en los Foster home
–hogares temporales de ciudadanos norteamericanos– la competencia de México es acotada.
“Normalmente tenemos una relación estrecha con organizaciones sociales de defensa de migrantes. Ellos sí tienen una red más amplia y sí pueden visitar los Foster Center, porque nosotros legalmente no podemos a menos que tengamos un caso específico”, explicó.
De acuerdo con el funcionario, la cantidad de menores no acompañados repatriados por la cancillería de 2006 a 2012 ascendió a 109 mil 323 y se invirtieron 110 mil 800 dólares, es decir, un promedio de 1.01 dólar por infante para los gastos de viaje y manutención durante el proceso de entrega.
El diplomático destacó que el marco normativo de protección para los menores está contemplado en la Convención de Relaciones Consulares México-Estados Unidos y en otra convención de relaciones consulares firmada por la mayoría de países en 1963.
No obstante, precisó, la alusión que hace es en general a las personas indocumentadas y no se precisa sobre los menores.
“A través de los años, llevo 34 años en el servicio exterior mexicano, hemos mejorado en infraestructura, en capacitación y entrenamiento de nuestros funcionarios consulares y cada vez disponemos de más recursos para atender no sólo a menores sino a toda la población mexicana que se encuentre vulnerable”, admitió.
“Necesitamos conocer las fallas… si hay errores que se han cometido que nos los digan y entonces implementamos los correctivos”.




