Desafía la delincuencia a la autoridad con las amenazas a alcaldes, advierte Garfias
Mariana Labastida
El arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, dijo que las amenazas a alcaldes y otros sectores de la sociedad representan un desafío para la autoridad, que debe generar las condiciones de seguridad.
En cuanto a los nuevos grupos de autodefensa que han surgido en el estado, dijo que se debe de continuar con el diálogo y buscar una solución ante la necesidad de seguridad, “porque la situación de riesgo es grande”.
También convocó a que antes de una regulación legal de las policías comunitarias, como lo plantea el gobernador Ángel Aguirre Rivero, debe de hacerse una “amplia” consulta a las comunidades, donde han construido el sistema de seguridad y justicia.
Consultado en relación a la petición de auxilio que hizo el gobernador al Ejército, por la extorsión a tres alcaldes de la zona Norte, el arzobispo dijo que son expresiones de violencia e inseguridad, que es un desafió “grande” para encontrar la manera de que se coordine la autoridad, y esta a su vez lo haga con la sociedad civil, para que todos ayuden de alguna manera a contrarrestar los hechos delictivos.
“Yo creo que ahora, que sí están siendo amenazados los presidentes municipales, lo mismo que en otro momento han sido otros sectores de la sociedad, el desafio es cómo generar las condiciones de seguridad, y yo creo que es para el gobernador y todos los que en su momento puedan colaborar con él”, dijo el prelado católico, quien insistió en el llamado a los que generan la violencia e inseguridad, para que dejen de crear zozobra y miedo en la sociedad.
Sobre si las extorsiones a los alcaldes representa un fortalecimiento del crimen organizado, el arzobispo dijo que son los especialistas los que deben de hacer ese tipo de estudios y reflexiones, “que el análisis lo hagan las autoridades competentes, y este conociendo de la realidad que se tiene de la situación de violencia e inseguridad”, para mejorar las condiciones y superar el momento “difícil de inseguridad”, dijo.
En un comunicado de prensa, el arzobispo se refirió a la creación de los grupos de autodefensa en el estado, los cuales reconoció que tienen legitimidad en la medida que expresan el derecho a la “legítima defensa, y asumen una responsabilidad” ante las amenazas del crimen organizado.
Sin embargo, consideró que estos preocupan a sectores que argumentan que están fuera de la ley, por lo que resaltó que se debe de mantener el diálogo ante la necesidad de seguridad y justicia de los pueblos, “para evitar desbordamientos, que causen mayores daños que los que se quieren remediar”.
Se manifestó a favor de la regulación de la policía comunitaria, refiriéndose a la conformada hace 17 años que trabaja en con la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), como lo propone el gobernador, pero con el aval de las comunidades, por lo que dijo se debe de hacer una amplia consulta a las comunidades que han construido ese sistema de seguridad y justicia, vinculado a los usos y costumbres de los pueblos originarios.
“La contribución de los ciudadanos a la seguridad es indispensable y, en estos casos se precisa tomar en cuenta los derechos de los pueblos y la necesidad de un estado de derecho”.
Sobre la marcha que hicieron integrantes del movimiento de autodefensa en Ayutla, en la cual respondieron al comandante de la Novena Región Militar, Genaro Fausto Lozano, que la “mano que mece la cuna” detrás de los movimientos es la “miseria y el abandono de las autoridades”, el arzobispo dijo que es “la necesidad de diálogo y acercamiento con los grupos”, que es manifestado desde que iniciaron con la organización interna de los mismos.
“Es lo que sigue apareciendo con la manifestación de ellos, diálogo y cercanía y presencia de la autoridad competente, de todos los responsables de generar la seguridad, creo que debe de ser muy insistente y hacerlo rápido, porque la situación de riesgo es grande”, dijo el prelado católico, quien agregó que la marcha es una invitación de los pueblos a buscar alternativas en conjunto con las autoridades.
En otro tema, le preguntaron al arzobispo de la versión de que la renuncia del papa Benedicto XVI fue por los casos de pederastía en la Iglesia, a lo cual Carlos Garfias dijo que él cree en las razones que dio pontífice para su renuncia, “no creo que ese sea el motivo”, y negó que haya algún caso de esos en la arquidiócesis de Acapulco.




