Dictan formal prisión a Elba Esther Gordillo por delito de lavado de dinero
Abel Barajas / Agencia Reforma
Ciudad de México
Un juez federal dictó la formal prisión a Elba Esther Gordillo por delincuencia organizada y lavado de dinero, por lo que a partir de ayer por la noche se le inicia un juicio que deberá desahogar tras las rejas, debido a que los delitos que le atribuyen son graves y no alcanza libertad bajo caución.
Alejandro Caballero Vértiz, Juez Sexto de Distrito en Procesos Penales Federales del DF, resolvió iniciarle un proceso a la ex lideresa magisterial, al estimar que la PGR presentó un caso con los indicios suficientes de delito, derivados del presunto desvío de mil 978 millones de pesos de las cuotas sindicales.
La defensa de la ex dirigente del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación tiene a partir de ahora un plazo de tres días hábiles para apelar la decisión del juez Caballero ante un tribunal unitario, para que éste decida en segunda instancia si debe o no estar sujeta a juicio.
El plazo empezó a correr desde el momento en que un actuario judicial notificó a la ex dirigente magisterial de la formal prisión.
Además de la apelación o el amparo contra el fallo que da inicio a su proceso, Gordillo tiene pocas opciones para conseguir su libertad en el corto plazo.
Una de ellas es solicitar la prisión domiciliaria por motivos de salud, ante sus diversos padecimientos crónico degenerativos, sin embargo, en los pocos casos donde los jueces conceden este beneficio se trata de enfermos con males muy avanzados, como el General Jesús Gutiérrez Rebollo, hospitalizado desde hace meses.
La otra posibilidad para Elba es esperar dos años tras las rejas y al día siguiente del 6 de febrero del 2015, cuando cumpla los 70 años de edad, podrá acceder a la prisión domiciliaria con base en el artículo 55 del Código Penal Federal, que prevé el beneficio para los adultos mayores de este rango.
Esta es la primera vez que un dirigente sindical es procesado por operaciones con recursos de procedencia ilícita, delito conocido como lavado de dinero, por lo menos desde 1996 en que fue derogado del Código Fiscal de la Federación para pasar al Código Penal Federal.
En la década pasada se acusó de lavado a Napoleón Gómez Urrutia y Carlos Romero Deschamps, líderes de los sindicatos Minero y Petrolero, respectivamente, pero ninguno de ellos llegó a proceso, porque en el primer caso un amparo canceló la aprehensión y en el segundo la PGR al final no ejerció la acción penal.
Gordillo fue detenida el martes 26 de febrero en el Aeropuerto Internacional de Toluca, luego de aterrizar en un jet privado procedente de San Diego, California, donde tiene dos inmuebles, de acuerdo con la PGR adquiridos con dinero desviado de las cuotas del SNTE.
El mandato de captura librado por el juez Caballero fue por los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada.
En el expediente la PGR acusa a Gordillo de usar el dinero del gremio para pagar adeudos de 39 millones de pesos en la tienda departamental de lujo Neiman Marcus, en Estados Unidos; 43.9 millones en servicios aéreos con la empresa Ademex y 26 millones de pesos en transferencias a bancos de Suiza y Lichtenstein, para adquirir sus dos casas en California.
De acuerdo con la legislación vigente, el lavado se castiga con 5 a 15 años de prisión y multa de mil a 5 mil días de salario; en tanto que la delincuencia organizada tiene una penalidad de 8 a 16 años de cárcel y una multa de 500 a 25 mil días de salario.




