Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

El Real Madrid remonta y elimina al Manchester United en la Champions

DPA

Manchester

El Real Madrid se clasificó ayer para los cuartos del final de la Liga de Campeones al vencer por 2-1 en el campo del Manchester United en un partido que tuvo emoción, sudor, polémica y un gol decisivo de Cristiano Ronaldo.
El Real Madrid acudió a Old Trafford lleno de urgencias y sufrió lo indecible. Pero una expulsión del local Nani, la clarividencia de Luka Modric y el sentido de la oportunidad de Cristiano Ronaldo provocaron un hecho histórico: el equipo blanco remontó un 1-1 logrado en la ida en Liga de Campeones por primera vez en su historia.
Alex Ferguson sorprendió con su alineación al dejar en el banquillo a Wayne Rooney y Kagawa. Lo tenía claro: el Real Madrid sufre ante equipos cerrados porque le cuesta llegar al área con combinaciones de balón.
Así sucedió. El Manchester United no sólo estuvo muy cómodo en la primera parte, sino que suyas fueron las dos ocasiones más claras del descanso.
Uno de los puntos fuertes del conjunto inglés son los balones parados y por ahí llegó su primera gran ocasión, con un remate de Vidic al palo tras un saque de esquina. Y un poco más tarde, Diego López sacó sendos remates de Robin van Persie y Welbeck, éste último lleno de peligro.
Con Xabi Alonso tapado, el Real Madrid no fue capaz de dar cuatro pases seguidos. Como acostumbra, renunció a jugar por las bandas y apenas pudo hacer llegar balones a Cristiano Ronaldo, que se marchó al descanso casi inédito. Igual que Mesut Özil, desaparecido durante toda la primera parte.
El Real Madrid se marchó al descanso sin ninguna ocasión clara de peligro y con Angel Di María lesionado. Tan malo le pareció el escenario a José Mourinho que el sustituto del argentino fue Ricardo Kaká. Un cambio ofensivo, qué duda cabe. El Manchester United, con su férrea defensa, había sido mejor.
Y lo que ocurrió al inicio de la segunda parte es que el Manchester United marcó. Ocurrió en una jugada muy desafortunada del Real Madrid, que también defendió mal. Nani centró en el área y Sergio Ramos hizo un autogol.
Pero el encuentro dio otro giro inesperado a los 57 minutos, cuando el árbitro turco Cüneyt Çakir expulsó a Nani por poner la bota en el pecho de Arbeloa, al que no vio venir. Mourinho movió pieza de nuevo y puso a Luka Modric por Arbeloa.
Si el Manchester United protestó la expulsión, más callado se quedó a los 62 minutos, cuando Rafael sacó con la mano bajo palos, en una jugada que pudo significar penal y expulsión.
Para entonces, el Real Madrid ya había entrado en “modo asedio”. Con más empuje que juego, metió a todo el rival en su área mientras Old Trafford infundía fuerzas a los suyos.
El empate llegó por su propio peso. A los 66 minutos, Modric estuvo lúcido, disparó desde la frontal y el balón entró tras golpear en el palo. Entonces el Real Madrid comenzó a verse en cuartos.
Porque el Manchester United comenzaba a dar síntomas de asfixiamiento mientras Modrid leía perfectamente lo que el Real Madrid debía hacer. Tocar, tocar y tocar.
Y en una jugada bien masticada llegó el segundo tanto blanco. Ocurrió a los 69 minutos, cuando Mesut Özil jugó profundo a Gonzalo Higuaín y el argentino puso un gran balón raso que encontró al crack Cristiano Ronaldo. El portugués estiró su pierna, marcó y no lo celebró en deferencia a la que fue la casa que lo convirtió en estrella.
Fiel a su naturaleza, Mourinho prefirió guardarse y quitó del campo a Özil para poner al defensa Pepe. Al Manchester United le quedó orgullo y quiso morir en el área rival. Y hasta pudo igualar con un remate de Giggs que sacó Diego López con una extraordinaria parada. El arquero del Real Madrid estuvo sensacional.
El partido acabó con Ferguson poniendo su dedo acusador hacia el árbitro y el Real Madrid celebrando la clasificación. Está en cuartos después de sufrir una agonía. Y de nuevo con un gol salvador de Cristiano Ronaldo.

468 ad