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París Saint-Germain y Juventus avanzan a cuartos en la Champions League

DPA

París / Turín

El París Saint-Germain y la Juventus se sumaron ayer al Real Madrid y el Borussia Dortmund en los cuartos de final de la Liga de Campeones de Europa.
La Juventus avanzó cómodamente al derrotar en su estadio al Celtic de Glasgow por 2-0, mientras que el PSG sufrió en el Parque de los Príncipes al empatar 1-1 ante el Valencia, al que había derrotado 2-1 en la ida.
Alessandro Matri, a los 24’, y Fabio Quagliarella, a los 67’, anotaron los goles en Turín para darle forma a un global de 5-0 a los campeones de la Copa de Europa de 1985 y 1996. La Juventus no llegaba a la ronda de los últimos ocho en el máximo torneo europeo a nivel de clubes desde 2006.
Tras los éxitos del martes del Real Madrid y el Borussia Dortmund, la Liga de Campeones espera lo que haga la próxima semana el Barcelona, que debe leventar un 2-0 ante el Milán.
Otros partidos de la vuelta de los octavos de final serán el Schalke-Galatasaray (1-1 en Estambul), el Málaga-Porto (1-0 para los locales en Portugal), y Bayern Múnich-Arsenal, que parte con una ventaja de 3-1 para los alemanes.
La ronda de cuartos de final se sorteará el 15 de marzo y establecerá ya el camino rumbo a la final.
Matri y Quagliarella no jugaban juntos en el ataque de la Juve desde hacía más de un año, pero ayer mostraron comunicación telepática ante la lenta defensa de los escoceses.
El gol de Matri llegó tras un rebote cedido por el arquero del Celtic, Fraser Forster, tras un tiro de Quagliarella.
La Juventus mantuvo su dominio en todo el encuentro, hasta que llegó el segundo gol: el veterano mediocampista Andrea Pirlo habilitó al chileno Arturo Vidal, que controló el balón con el pecho y cedió con generosidad el gol a Quagliarella.
Las cosas fueron muy diferentes en París, con angustia hasta el final para los locales.
Pese a que se había anticipado la posibilidad de que jugara, el inglés David Beckham siguió ayer desde el banco el sufrido partido de su nuevo equipo. Hace ya tres años que no juega en la Champions.
“Nos vamos fastidiados”, admitió el capitán del Valencia, David Albelda.
“Hemos tenido el dominio, pero no es fácil tener claridad cuando ellos acumulan diez u 11 jugadores en su propio campo”, añadió Albelda, que confirmó que ayer jugó su último partido de Liga de Campeones, ya que se retira a final de la actual temporada.
Con 2-1 en la ida a favor del PSG, el Valencia se adelantó al comienzo de la segunda parte con un gol de Jonas, pero el argentino Ezequiel Lavezzi igualó al aprovechar un error de Dani Parejo. El conjunto francés acabó colgado del arco para conseguir la clasificación.
El Valencia asumió desde el comienzo su papel, el de un equipo obligado a buscar el ataque y el peso del encuentro. Por contra, el París Saint-Germain no interiorizó su rol de equipo fuerte en Europa y renunció a atacar. Más que eso, se dedicó a que pasaran los minutos.
El conjunto francés comenzó el encuentro sin el sancionado Zlatan Ibrahimovic. Y lo cierto es que su equipo lo echó de menos más de lo imaginado. Sin el astro sueco, el París Saint-Germain pareció huérfano de un faro atacante. Sólo el brasileño Lucas Moura ofrecio buenos detalles de su calidad.
El Valencia atacó con más convicción que claridad. Le faltó mezclar el juego por las dos bandas, pero es cierto que llevó el peso del encuentro durante toda la primera parte, y en realidad todo el encuentro.
El París Saint-Germain se marchó al descanso sin un solo disparo entre los tres palos y con la sensación de que el partido le estorbaba.
Valverde introdujo un cambio ofensivo al inicio de la segunda parte al quitar a David Albelda para poner al argentino Ever Banega. Con eso, el Valencia elevó un poco más su presión.
Y el Parque de los Príncipes comenzó a tener sudores fríos a los 55 minutos con el gol del Valencia. El equipo francés perdió un balón en zona peligrosa, Jonas encaró y lanzó un misil desde la frontal del área que entró junto al palo.
Fue el premio justo al equipo que más cosas estaba haciendo por marcar. El técnico local, Carlo Ancelotti, comprendió entonces que estaba jugando con fuego y puso a Kevin Gameiro, un delantero, para intentar encontrar en algún momento alguna referencia ofensiva.
Pero fue el propio Valencia el que acudió al rescate del PSG a los 66 minutos. Y más concretamente Dani Parejo, quien se relajó como suele hacer y perdió un balón absurdo, ofreciendo en bandeja el contraataque al conjunto francés. El argentino Ezequiel Lavezzi marcó con fortuna.
El escenario del partido no varió sustancialmente porque el Valencia siguió demostrando personalidad y ambición ante un PSG que siguió ofreciendo una imagen de debilidad y peligroso conformismo.
El Valencia estaba a un gol de la prórroga y Valverde añadió más pólvora al ataque con la entrada de Valdez. Como Piatti ya llevaba minutos en el campo junto a Roberto Soldado, el Valencia pasó a jugar con tres delanteros. Por contra, Ancelotti quitó a Lucas Moura para poner al centra Sakho.
El conjunto español murió en el area francesa, aunque se quedó sin premio. El PSG pasó, pero sin autoridad.
El mediocampista mexicano Andrés Guardado se quedó en la banca de suplentes del Valencia.

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