La muerte de Chávez conmueve a líderes de todas las latitudes
DPA
Buenos Aires
Líderes mundiales de todo el globo, desde estrechos aliados hasta opositores y también celebridades tuvieron palabras ayer en memoria del presidente venezolano Hugo Chávez.
Luego de que la noticia de la muerte del mandatario, a sus 58 años, impactara el martes por la tarde en América Latina, otros países allegados al carismático líder, como Irán, Siria y China, manifestaron el miércoles sus condolencias.
El presidente sirio Bashar al Assad se refirió a la muerte de su homólogo venezolano como una “gran pérdida”. “La muerte del presidente Hugo Chávez es una gran pérdida para mí, para el pueblo sirio… y todos los pueblos libres y dignos del mundo”.
El jefe de Estado iraní, Mahmud Ahmadineyad, que visitó Venezuela en enero de 2012, recordó la figura del fallecido presidente como un “símbolo de la resistencia”. “Hugo Chávez fue un símbolo de la resistencia contra el imperialismo y un mártir por el bien de la nación venezolana”, escribió Ahmadineyad.
En tanto, el gobierno en Pekín lo consideró un “líder excepcional” y un “buen amigo” de China, país que invirtió miles de millones en petróleo y otros proyectos en Venezuela. Chávez “hizo aportes significativos” para desarrollar “de forma amistosa las relaciones entre China y Venezuela”, destacó la portavoz del Ministerio de Exteriores en Pekín, Hua Chunying.
También el presidente ruso, Vladimir Putin, calificó como un “líder extraordinario” al hombre que despertó odios y pasiones por su discurso antiimperialista y la defensa de su revolución bolivariana. “Fue un hombre extraordinario y fuerte que miraba al futuro y se exigía lo máximo a sí mismo”, escribió.
El presidente palestino, Mahmud Abbas, se sumó en la expresión de elogios: “El pueblo palestino y su movimiento de liberación perdió en Chávez a un amigo y un fuerte apoyo en nuestra justa batalla por la libertad e independencia”.
Mientras tanto, los presidentes de Argentina, Cristina Kirchner, de Bolivia, Evo Morales, y de Uruguay, José Mujica, ya están en Venezuela para participar en los funerales de Chávez, fallecido tras luchar casi dos años contra el cáncer. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, confirmó que viajará “hoy (el miércoles) o mañana (el jueves)”.
El deceso del mandatario venezolano conmocionó a Brasil, donde además de Rousseff, diversas personalidades, entre ellas el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva, manifestaron su profunda tristeza al conocer la noticia.
“Lo lamento como presidenta y como una persona que le tenía un gran cariño”, dijo Rousseff el martes, al momento de ser informada.
“A todos ustedes, hermanos venezolanos, nuestras condolencias y solidaridad, que se convierten en mayor fortaleza para seguir luchando, para no traicionar a Chávez, por la unidad de nuestros pueblos”, sostuvo por su parte el mandatario nicaragüense Daniel Ortega, quien estará el viernes en Caracas para participar en las exequias.
La muerte de Chávez fue recibida con mayor distancia en Europa. España expresó su confianza en el futuro de Venezuela tras la muerte de Chávez, en un día en el que dieron su pésame al país latinoamericano todas las grandes figuras políticas españolas, incluido el rey Juan Carlos.
Ahora comienza una transición en Venezuela que debe hacerse “con tranquilidad, serenidad y paz”, manifestó el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, que definió a Chávez como “un personaje singular”.
El rey Juan Carlos destacó el “empeño y dedicación” de Chávez a Venezuela en el telegrama de pésame que envió al vicepresidente Nicolás Maduro.
El presidente francés, François Hollande, envió sus condolencias al pueblo venezolano por la muerte de su presidente, del que elogió su “innegable voluntad de luchar por la justicia”.
También la UE lamentó su deceso. “La Unión Europea ha recibido con pesar la noticia (…). Venezuela ha destacado por su desarrollo social y por contribuir a la integración regional de América del Sur”, dijeron el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.




